OPINIÓN

¿Así será el segundo mandato de Horacio Rodríguez Larreta?

La Legislatura aprobó una ley contra los reclamos de residentes y concurrentes del sistema de salud, que pedían iguales condiciones que el resto de los profesionales. La votación se aprobó con represión en las calles e impidiendo el ingreso de legisladores opositores

Werner Pertot
Foto: Thomas Khazki


Si una ley se aprueba a los palazos de la Policía de la Ciudad de fondo, es bastante probable que esté vulnerando algún derecho. Sucedió cuando crearon la UNICABA, mientras golpeaban docentes. Fue la primera universidad que nació con represión en lugar de con festejo. O cuando aprobaron el Código de Convivencia, mientras detenían gente al voleo. La semana pasada los palos policiales volvieron a las inmediaciones de la Legislatura mientras el oficialismo aprobaba un proyecto al que se resistían los residentes y concurrentes de los hospitales públicos, que pedían tener iguales derechos que el resto de los médicos. Los que recibieron los palazos fueron, justamente, las y los trabajadores de la salud. Encima, no permitieron entrar a votar en contra a legisladores de la oposición. Mal comienzo para la segunda etapa de Horacio Rodríguez Larreta, que se parece bastante a la primera.

Fue una semana sin sorpresas: Larreta presentó su nuevo gabinete, que –como dijimos acá- no tiene refugiados del Gobierno nacional. En la misma semana la Legislatura buscó aprobar una ley con mucha resistencia, sobre todo de la asamblea de residentes y concurrentes que vienen reclamando que los escuchen y que no modifiquen a la baja sus condiciones laborales. ¿De qué se trata? De una ley que salió como por un tubo de la legislatura y que tuvo el impuso del legislador oficialista José Luis Acevedo, que preside la comisión de Salud. La ley fue impulsada por el oficialismo.

La asamblea de residentes reclamó que se modifique la ley para reconocerlos como trabajadores con derechos como el resto de los que integran el sistema de salud. "En ningún momento la ley nos nombra como trabajadores y trabajadoras, no queda en claro qué somos. Les residentes somos los que bancamos el sistema público de salud, garantizando el acceso a la salud pública de toda la población, pero para esta ley no somos trabajadores con derechos a salarios y licencias", advirtió la asamblea, que ya se había opuesto en su momento a una reforma de la carrera profesional que los precarizaba y que desconocía el trabajo de enfermeros y enfermeras. Los residentes cobran un sueldo como parte de un sistema de capacitación médico de posgrado. Son a tiempo completo y con dedicación exclusiva. Los concurrentes no cobran sueldo y el trabajo, se supone, es part-time. En teoría. O por lo menos así lo vende el proyecto que plantea que las guardias son “actividades de formación intensiva”, resta licencias y otros derechos. Además, desliga sus sueldos del de otros profesionales de la salud.

También cuestionaron que la ley "cristaliza la explotación laboral de les residentes reconociendo la carga horaria mínima de 36 horas" semanales (6 horas semanales más que el resto de los profesionales), y la contemplación de un máximo de 64 horas "perpetúa un régimen laboral de explotación, muy por encima de cualquier convenio colectivo". Además, plantearon que elimina el coeficiente de cargo profesional de planta para calcular los salarios y plantea un régimen de licencias diferente al establecido por ley que regula el ejercicio profesional en salud. Los y las trabajadoras pedían ser escuchadas. No sucedió.

Esto llevó a que la ley se tratara en medio de un paro de residentes y concurrentes en el que reclamaron que, además, se reconociera los derechos laborales de 1440 concurrentes que trabajan de forma gratuita aunque "cumplen con las mismas obligaciones, práctica laboral y responsabilidad profesional que les residentes y profesionales de la salud".

Los trabajadores de la salud marcharon a la Legislatura, donde fueron reprimidos por la policía con gases y palos. Este lunes, siguen de paro y movilizan a la Jefatura de GobiernoSi aprobar una ley a los palazos es ya algo un tanto ilegítimo, bordea la nulidad el dejar legisladores de la oposición afuera del recinto. Según contó el legislador Mariano Recalde, “siete legisladores de la oposición salieron a contener la situación y la policía cerró las puertas y los dejó retenidos afuera. Mientras tanto, en el recinto exigíamos que se suspenda la sesión, no podíamos continuar sin la presencia de los diputados”. “Acaba de ocurrir un hecho gravísimo, Cambiemos se supera cada día: salimos a intentar parar la represión a residentes y concurrentes y nos impidieron volver a entrar para votar en contra. Aprobaron la ley sin votos negativos: nos tenían retenidos contra nuestra voluntad”, denunció también la legisladora del FIT Myriam Bregman. “No nos dejaron votar, aprobaron la ley con 7 diputados de la oposición afuera y levantaron la sesión”, se sumó Victoria Montenegro, de Unidad Ciudadana. “La Policía de la Ciudad nos impidió votar”, advirtió.

Si bien desde el oficialismo podrían argumentar que tenían igual el número para ganar la votación, no recuerdo muchos antecedentes de votaciones en la que no se dejara votar a legisladores.

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