EDUCACIÓN

Suelta de globos y abrazo simbólico: dos comunidades educativas en lucha

El centro Isauro Arancibia, para jóvenes en situación de calle, está en estado de alerta ante la intervención dispuesta por el gobierno de Larreta, que además amenaza con cerrar su maternal. En tanto, el jardín de infantes del Hospital Ramos Mejía sigue reclamando contra un traslado que encubre un cierre.



Una suelta de globos amarillos y un abrazo simbólico visibilizaron este miércoles los reclamos de dos comunidades educativas en lucha hace largo tiempo: la del jardín de infantes que funciona en el Hospital Ramos Mejía –en contra del traslado que encubre un cierre- y la del Isauro Arancibia, que denuncia un nuevo “atropello” por parte del Gobierno de la Ciudad.

Familias, alumnos y docentes que integran el Isauro Arancibia, el centro educativo que recibe a jóvenes y adultos en situación de calle, realizaron un abrazo para visibilizar y repudiar la intervención arbitraria del gobierno porteño.

“Le decimos NO a la intervención de Alfonso Judez. Acá no entra ningún interventor”, pidieron los docentes que participaron de la actividad –según consignó Página 12- en defensa del proyecto pedagógico de la escuela y en apoyo de la directora de la institución, Susana Reyes.



Desde la escuela denunciaron que la intervención del Gobierno de Horacio Rodríguez Larreta fue ordenada “sin necesidad y sin argumentos que sustenten la decisión”. Para Reyes fue directamente un intento de “romper el proyecto, desarmando las articulaciones que se vienen construyendo desde hace veinte años, y que abrazan a tanta gente”. También hubo pronunciamientos en defensa del jardín de infantes, que está en riesgo.

La comunidad del Isauro calificó como un “atropello” la intervención dispuesta por el gobierno porteño. “Además de continuar con la intención de reemplazar nuestro jardín ahora enviaron a la escuela un interventor externo al proyecto, sin una verdadera necesidad ya que convivimos y nos complementamos fortaleciendo las trayectorias educativas de nuestros estudiantes. Este interventor no conoce nuestro funcionamiento ni nuestra historia”, denunciaron en un comunicado.

En tanto, sigue la lucha en defensa de otro jardín de infantes. La Escuela Infantil 6 del Distrito Escolar 6: el jardín que funciona en el Hospital Ramos Mejía. “El jardín es un derecho”, reclamaron durante la suelta de globos realizada allí. Desde hace más de un año, la comunidad educativa del jardín del Ramos lucha por la permanencia en ese lugar, mientras que el Gobierno de la Ciudad avanza con el plan de trasladarlo al nuevo edificio de Manzana 66, donde a su vez se avasallaron otros derechos: los de vecinos y vecinas a quienes les habían prometido un jardín nuevo, con 300 vacantes nuevas, que según el nuevo plan del GCBA serán ocupadas por los nenes y nenas mudados arbitrariamente.

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