EDUCACIÓN

La Justicia le dio la razón a la comunidad educativa de la escuela Yrurtia

La jueza Liberatori instó a la ministra Acuña a garantizar los servicios de gas y electricidad bajo apercibimiento de multarla con el 50% de su sueldo. Además, ordenó al Gobierno de la Ciudad que habilite el uso de todo el nuevo edificio como había prometido.



Fue necesario que un fallo judicial le advirtiera a la ministra de Educación porteña, Soledad Acuña, que tendría multas de hasta el 50 por ciento de su sueldo para que llegaran el gas y la calefacción a la escuela Rogelio Yrurtia. La resolución fue firmada por la jueza Elena Liberatori y, 24 horas después, el gas estaba instalado y la calefacción funcionaba en la Escuela Superior de Educación Artística donde en la reciente ola polar hubo suspensión de clases y estudiantes descompuestos por el frío.

El caso llegó a la Justicia a partir de una denuncia que alumnos y alumnas llevaron a la Defensoría. Luego de tomar vista de las condiciones del colegio, la jueza Liberatori emitió un fallo el pasado 17 de julio, cuando también falló sobre una cuestión crucial en materia educativa porteña: la falta de vacantes.

Liberatori instó a la Ministra a “realizar acciones necesarias tendientes a que en el plazo más breve posible se normalice la provisión de los servicios públicos esenciales de electricidad y gas”, todo esto “bajo apercibimiento de imponerle una multa de hasta el 50% de su sueldo de funcionaria”.

Pero además, ordenó al Ministerio de Educación que “proceda en forma inmediata a habilitar de manera integral la utilización del edificio de Avenida Juan Bautista Alberti 4139 por la Escuela Superior de Educación Artística en Artes Visuales ‘Rogelio Yrurtia’, conforme los usos y destinos de sus instalaciones previstos tanto en los procesos licitarios, en la construcción y en las respectivas disposiciones preexistentes de la Jefatura de Gobierno de la Ciudad”.

Esto tiene que ver con otro de los grandes reclamos de la comunidad educativa del Yrurtia: primero, por lograr una mudanza pedida durante años, para salir de una situación de hacinamiento y precariedad. Luego, para que el nuevo edificio les permita disponer de más aulas y hacer uso del espacio en su totalidad, ya que pese a las promesas el Gobierno de la Ciudad, una vez concretada la mudanza, sólo destinó una parte del nuevo edificio para la escuela de artes, por lo que el hacinamiento en los hechos continúa. El resto de las aulas, según la gestión de Larreta, eran para el “Polo de las Artes”, lo que implicaba sumar más colegios a esas instalaciones.

La resolución significa que "la jueza Liberatori dictaminó que se disuelve el Polo de las Artes, que la totalidad de las aulas deben pertenecer al Yrurtia", señaló Mariano Fernández, del Foro por la Educación Pública y la Comunidad Yrurtia, en diálogo con Frecuencia Zero.

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