ORGÍA

Paula Maffía: “empecé a dejar que las canciones maceren en mi cabeza”

La fundadora e integrante activa de Las taradas vuelve a reinventar su carrera solista, esta vez al frente de Orgía, su nuevo proyecto de canciones.

Por Sebastián Scigliano


Fundadora e integrante activa de Las taradas, Paula Maffía vuelve a reinventar su carrera solista, esta vez al frente de Orgía, su nuevo proyecto de canciones que, dice ella, “ahora son más reposadas y no sólo con un aquí y ahora furioso”. El resultado es el disco Ojos que ladran, una exquisitez dentro de la que Córcega, su canción insignia, brilla con incandescente luz propia. Lo presenta mañana en la sala Caras y Caretas (Sarmiento 2037).

¿Qué tiene de distinto Orgía a tus otros proyectos musicales?
De las taradas tiene mucho de distinto. Pero si me remonto a otras bandas que tuve antes, como La cosa mostra, ahí sí hay muchos puntos en común. Uno, que yo soy la fuente de las canciones, soy quien compone. Si bien eso es cierto, en La cosa mostra la orquestación era algo planeado por los cuatro instrumentistas, en Orgía lo que prima es la canción, compongo para satisfacer mi necesidad de canciones, que pueden agrandarse y crecer, por suerte, cuando se las comparto a mis compañeras de banda. Las taradas es, en cambio, una banda con muchas cabezas, es más una sociedad.

También aparece otro perfil musical.
Sí, pero no es que haya oposiciones. Lo que hice en La cosa mostra y lo que hago en Las taradas está acá de alguna manera. Yo voy acopiando música.

Contabas hace poco que está cambiando tu forma de componer, ya no tanto desde tu historia personal sino más como una observadora. ¿Cómo es eso?
Cuando uno empieza a componer es muy natural empezar a expresar las cosas de alma de uno. Eso fue lo que hice pero, después de un tiempo, empecé a necesitar otro material para componer y lo fui buscar, me expuse a otras situaciones de valor compositivo. En un momento de mi juventud decidí que no quería entrar a la vida adulta teniendo que ser el ratón que experimentara cada una de mis canciones y, quizás inspirada por reencontrarme con autoras que admiro mucho como Susan Vega, que escribe mucho desde la observación, empecé a escribir en caliente todo lo que sentía y a trabajar no solo lo que tomaba del afuera y veía de los demás, sino que además empecé a dejar que las canciones maceren en mi cabeza y que el paso del tiempo las reafirme o las tuerza para algún lado. Que no incluyan sólo un aquí y ahora muy furioso sino que también se vea cómo es el sentimiento que sobrevive en la calma posterior, la reflexión, que se vea lo que pasa cuando lo compartís con otras personas.

Esos insumos exteriores que te ayudan a componer, ¿vienen también con alguna musicalidad?
Sí, no tanto para decir que las cosas tristes me llevan a componer en tonos menores, ponele, pero definitivamente los estados de ánimo viene con una tonalidad.

De hecho en el disco aparecen esos estados. Incluso hay hasta algún aire folclórico en alguna canción.
Sí, justo la canción que contiene el arreglo con los bombos va cayendo en un bailecito con aire folclórico y la parte de festejo, en el medio, nos sonaba como una celebración y el tipo de celebración que me imaginé no era en una terraza, en Almagro, sino que era un carnavalito y ahí decidí incluir instrumentos que transportaran a esa situación.

Paula Maffia - Córcega (Acústico)

En los últimos años apareció una nueva escena un poco indie, un poco folk, de mujeres jóvenes cantoras. ¿Te sentís parte de ese movimiento?
Nunca me sentí una novedad. Siempre que toqué lo hice con mujeres, siempre admiré mujeres que cantaban, nunca fue una rareza para mí, somos la mitad de la población. No me parece novedoso que entre 2000 y 2015 aparezcan más mujeres cantando, porque en realidad hay más mujeres en todos lados. Me parece que se volvió más sensible la percepción del músico y no sólo de las cantoras mujeres. Siempre hubo mujeres en la música, obvio, pero por ahí lo que había era menos mujeres en la escena pública de la música. Siempre hubo muchas docentes de canto, muchas maestras de música, pero no en los escenarios. Posiblemente en los últimos años las mujeres hemos tomado la esfera pública porque perdimos un prejuicio de enfrentar al mundo con nuestros cuerpos, supuestamente débiles. Hay una proliferación de chicas tocando instrumentos a la vista, lo cual no quiere decir que no haya habido mujeres antes.

Es cierto que no debería sorprender, pero también lo es que una banda como Las Taradas, toda formada por mujeres, no es tan convencional en la escena local.
El otro día un amigo me preguntaba por qué en Las Taradas tocan solo mujeres; yo me quedé medio sin qué decir al principio. Después seguimos hablando, me contó que había laburado con la Bersuit y ahí le pregunté si no se había preguntado por qué en la Bersuit tocan solamente hombres. Son como 17, es casi como un esfuerzo no tener ninguna mujer. Y claro, el tema es que no hay muchas bandas de mujeres, por eso aparece la pregunta. Ese extrañamiento lo viví desde que soy aspirante a música. Cualquiera que viniera a mi casa se daba cuenta que yo escuchaba casi exclusivamente cantantes mujeres: Bjork, P. J. Harvey, Nina Simone, Alanis Morisette. Y me preguntaban si sólo escuchaba mujeres. Yo preguntaba qué era lo escuchaban ellos y, ante la respuesta, preguntaba de nuevo si sólo escuchaban música hecha por hombres. De todos modos no creo que las mujeres hagan música para mujeres, ni los hombres la hagan solo para hombres. De hecho, una de las bandas más femeninas que conozco es Pixies, que está formada por tres varones y una mujer. Ya la idea de lo femenino y lo masculino va quedando de lado.

Hay también en estos últimos años una especie de cofradía de músicos jóvenes muy activa y muy colaborativa de la que vos formás parte. ¿Cómo crées que influye eso en la música de cada uno?
Para mí se volvió muy evidente que la industria discográfica no existe más y para muchos músicos que nos criamos sin saber qué era eso, la autogestión nos resulta natural. Y si podemos trabajar solos también podemos hacerlo en equipo con otros músicos, que es muy gratificante. Así se arman los caldos de cultivo que dieron a luz los géneros musicales más importantes de los últimos 50 años.

Sí, parece ser esta una etapa germinal para muchos músicos.
Es que a mí me resulta un poco duro no tener presente el material de colegas cuando está tan a mano. Los discos están tan brindados hoy en día que no saber qué están haciendo tus colegas es un acto de desinterés. A diferencia de los 90 hay un discurso crítico instalado, aunque sí he visto gente que sólo se queda en enarbolar ese discurso y nada va a cambiar desde ahí, no alcanza con eso. En la cancha se ven los pingos. Me parece que la música, el arte y el amor son actos y, si ese discurso no se acciona, va en detrimento de lo mismo que postula. Ahora hay un montón de lugares para darse a conocer, así que quedarse en el discurso y en la crítica me parece un poco pobre. El otro día acompañé a una amiga a tocar en un circuito muy, muy under. Los chicos que organizaban cobraban una entrada que era para sostener a ese espacio, mi amiga se pagó el taxi para llegar con sus cosas, no le dieron nada de comer ni de tomar y, cuando terminó el show, la gente que organizaba se nos acercó a criticar algunos lugares “grandes”, que crecieron en estos años, porque las entradas eran supuestamente caras o las bebidas no sé qué cosa. Se puede opinar un montón, pero dar el ejemplo contrario mientras es opina es, justamente, un mal uso de ese discurso. Eso está un poco de moda.

¿Qué expectativas tenés para el show del mañana?
Estoy nerviosísima, obvio. En estas situaciones de show grande me pasa que me cuesta mucho concentrarme en lo único que tengo que hacer que es llegar tranquila y relajada. Eso es lo último que me pasa. Tengo una cosa de estar en todo a la vez y ando vibrando como un átomo y eso me hace no caer hasta último momento en la dimensión del show, en todo lo que va a pasar, que va a ser enorme. Seguramente, después quede agotada y feliz y, con suerte, borracha. Es tan grande como un viaje, hasta que no pasa, no lo puedo creer.


COMENTARIOS



UBICACIÓN


ENCUESTA

¿Larreta le disputará el liderazgo del PRO a Macri?