- Economía
- 20.08.2026
Familias ahogadas en deudas: la CGT, las CTA y movimientos sociales marcharon al Ministerio de Economía
La CGT, las dos CTA y la UTEP se movilizaron este jueves 20 de agosto al Palacio de Hacienda para exigir respuestas ante una crisis de endeudamiento que ya afecta a casi 6 millones de familias argentinas, cuyos créditos fueron contraídos en su mayoría para cubrir necesidades básicas como alimentos, medicamentos y servicios.
La tasa de incumplimiento en préstamos a hogares trepó al 12,7% en junio de 2026, contra el 2,5% registrado en octubre de 2024, según datos del Banco Central; en términos absolutos, 5,8 millones de argentinos acumulan atrasos superiores a 90 días, lo que representa un aumento del 132% desde febrero de 2024. Ese es el telón de fondo que empujó a la CGT, las dos CTA y la UTEP a convocar para este jueves una movilización masiva al Ministerio de Economía, en lo que las organizaciones sindicales y sociales calificaron como una crisis de proporciones históricas y de responsabilidad directamente estatal.
En una conferencia de prensa previa en la sede de la CGT, los dirigentes denunciaron que la mayoría de los créditos no se tomaron para la compra de bienes ni para inversión, sino para cubrir costos básicos cotidianos —alimentos, servicios, alquileres y medicamentos— a tasas de interés que calificaron de altísimas, tanto en bancos como en billeteras virtuales.
Un informe de la Defensoría del Pueblo bonaerense precisó que la morosidad en fintech y billeteras virtuales ya alcanza al 33% de los deudores, y que el 56,6% de los hogares tomó algún crédito durante el último año; dentro de ese grupo, el 73,5% todavía mantiene deudas activas.
El cosecretario general de la CGT, Cristian Jerónimo, advirtió que el 70% de los 6 millones en situación crítica de deuda están en riesgo de ingresar al Veraz, lo que los excluiría directamente del sistema financiero, y cuestionó la celeridad del gobierno para aprobar leyes como el RIGI mientras, a su juicio, se hace el distraído ante la crisis de endeudamiento. Desde la CTA Autónoma, su secretario general Hugo Godoy señaló que ya son 340.000 los puestos de trabajo formales destruidos y cerca de 30.000 las empresas que continúan cerrando.
La respuesta oficial fue esquiva: Milei había definido la situación como "una transacción entre privados, lo tienen que arreglar entre privados"; Caputo siguió la misma línea durante una conferencia en la Bolsa de Comercio de Córdoba, descartando medidas extraordinarias; y el vocero presidencial Adrián Ravier cerró el ciclo de declaraciones oficiales el 11 de agosto con un mensaje sin concesiones para los deudores, al descartar cualquier "plan platita" para quienes estén en mora. Frente a ese muro, las organizaciones convocantes subrayaron que la deuda de las familias no es un fenómeno espontáneo sino el resultado directo de las políticas de ajuste.
Para la UTEP y las centrales sindicales, la marcha del jueves forma parte de un plan de lucha más amplio contra las políticas económicas del Gobierno, y las organizaciones anticiparon nuevas acciones vinculadas con el salario mínimo, la situación de los trabajadores y la economía popular.
La movilización del 20 de agosto se enmarca, además, en una serie de protestas recientes que incluyen la manifestación contra la Ley de Extranjerización de Tierras y la movilización del 7 de agosto en defensa de la Paz, Pan, Tierra, Techo y Trabajo. La presión callejera se consolida así como el principal instrumento de oposición sindical y social a un modelo económico que, para millones de trabajadores, convirtió el endeudamiento no en una elección sino en la única forma de llegar a fin de mes.
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