- Economía
- 14.08.2026
La inflación nacional de julio fue 2,1%: por qué quedó muy por debajo del 2,9% que midió la Ciudad
El INDEC confirmó este jueves que el Índice de Precios al Consumidor subió 2,1% en julio, cortando tres meses de caídas consecutivas; la brecha de 0,8 puntos con el dato porteño se explica por diferencias técnicas en las canastas y el peso de los rubros estacionales.
El INDEC informó el jueves 13 de agosto que la inflación de julio de 2026 fue del 2,1%, rompiendo la tendencia descendente registrada desde abril; con ese resultado, el acumulado de los primeros siete meses del año llegó al 19,3% y la variación interanual se ubicó en 33,8%. El registro cortó una racha de tres meses con caídas intermensuales, luego de que en junio el IPC había perforado el piso del 2% por primera vez en diez meses.
La principal señal de alerta previa había llegado desde la Ciudad de Buenos Aires, donde la inflación se aceleró con fuerza desde el 1,8% de junio hasta el 2,9% en julio; sin embargo, los analistas advirtieron desde el principio que ese registro porteño no debía trasladarse mecánicamente al IPC nacional, dado que ambos índices tienen diferente composición y ponderación de rubros.
En el dato de la Ciudad, los servicios subieron 3,8% mientras que los bienes avanzaron apenas 1,4%, y los productos estacionales llegaron a trepar un 10,9%; esa disparidad es la que explica por qué los analistas no trasladaron directamente el 2,9% porteño al indicador nacional. Rubros estacionales como paquetes turísticos y alojamiento tuvieron subas marcadas en julio por las vacaciones de invierno, pero esos componentes tienen un peso menor en la estructura de la canasta nacional que en la porteña.
A nivel nacional, el rubro que más aumentó fue Recreación y Cultura, con una suba del 5%, impulsada por el aumento en paquetes turísticos y servicios culturales en el marco del receso invernal. Le siguieron Restaurantes y Hoteles (2,8%), Salud (2,5%), Comunicación (2,4%) y Bienes y servicios varios (2,2%); Alimentos y bebidas no alcohólicas, el rubro de mayor incidencia dentro del IPC, registró un incremento del 2%.
Dentro del desglose por componentes, los precios estacionales subieron 4,5% —traccionados por verduras, paquetes turísticos y servicios de alojamiento— y los regulados avanzaron 2,1%, empujados por incrementos en transporte público, prepagas y electricidad. En el otro extremo, los únicos rubros que quedaron por debajo del nivel general fueron Prendas de vestir y calzado, que mostró una deflación del 1,3%, y Bebidas alcohólicas y tabaco, con una suba de apenas 1,5%.
Entre los datos que más preocupan a los especialistas figura la canasta básica que define la línea de indigencia, que aumentó 2,6%, por encima del índice general e incluso por encima del acumulado inflacionario de los últimos doce meses. A nivel regional, el Gran Buenos Aires registró la mayor variación del país, con un incremento del 2,3%, mientras que Cuyo fue la región con la suba más moderada, con un 1,9% mensual.
El dato complica las promesas del presidente Javier Milei, que había asegurado que en agosto de 2026 el índice empezaría a registrar un cero adelante; incluso las proyecciones más optimistas del mercado indican que ese escenario no llegaría hasta entrado 2027.
De cara a los próximos meses, el mercado espera que el costo de vida tenga variaciones de entre 1,6% y 1,8%, con una proyección de inflación del 29,8% para todo 2026.
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