- Economía
- 27.07.2026
La industria textil profundiza su crisis: las ventas cayeron 6,9% y crece la incertidumbre
La Cámara Argentina de la Indumentaria informó que las ventas de ropa se redujeron un 6,9% interanual en el tercer bimestre de 2026. Más de la mitad de los comercios absorbió aumentos de costos para sostenerse, mientras el sector enfrenta despidos y un clima de negocios marcado por la incertidumbre
La industria textil argentina atraviesa un nuevo retroceso en sus indicadores de actividad. Según el último relevamiento de la Cámara Argentina de la Indumentaria (CIAI), las ventas de indumentaria registraron una caída del 6,9% interanual en el tercer bimestre de 2026. Aunque la contracción muestra una leve moderación respecto de períodos anteriores, el sector acumula más de dos años consecutivos de bajas y no logra revertir la tendencia negativa.
El informe revela que el 55% de las empresas sufrió una disminución en sus ventas, frente a un 27% que logró incrementarlas y un 18% que se mantuvo estable. En un contexto de consumo interno debilitado, la mayoría de los comercios optó por absorber los aumentos de costos sin trasladarlos a precios, con el objetivo de sostener la demanda. Esta estrategia, sin embargo, impactó en la rentabilidad y obligó a muchos a ajustar sus estructuras.
La situación también repercutió en el empleo. El 27% de las medidas adoptadas por las compañías en el período correspondió a despidos, reflejando la dificultad de sostener plantillas completas en un escenario de ventas deprimidas. Algunos empresarios admitieron que, tras años de actividad, se vieron forzados a cerrar locales, mientras otros resignaron márgenes para evitar cesantías masivas.
El clima de negocios se tiñe de pesimismo. Ocho de cada diez compañías señalaron la caída de la demanda como su principal problema, muy por encima de factores como los costos o el acceso al financiamiento. La palabra “incertidumbre” se repite en los testimonios de los directivos, que advierten sobre la falta de previsibilidad y la ausencia de señales de recuperación. Un 63% prevé que la actividad seguirá estancada en el próximo trimestre, un 22% anticipa un deterioro adicional y apenas un 16% confía en una mejora.
El contexto macroeconómico agrava la crisis. Según datos del INDEC, la utilización de la capacidad instalada en la industria textil fue de apenas 23,7% en enero de 2026, muy por debajo del 33,9% registrado un año antes. La presión impositiva, el aumento de las importaciones y la retracción del consumo interno conforman un escenario adverso para un sector históricamente dependiente del mercado local.
En este marco, la industria textil se enfrenta a un dilema: sostener la actividad resignando rentabilidad o ajustar estructuras con el riesgo de profundizar la pérdida de empleo. Lo cierto es que, mientras la demanda interna no se recupere, la recuperación del sector parece todavía lejana.
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