La inflación perforó el piso del 2% en junio y acumuló un 33,5% interanual

El Indec confirmó que el Índice de Precios al Consumidor subió 1,9% en el sexto mes del año, la tercera baja consecutiva y el registro más bajo desde agosto de 2025. La inflación núcleo descendió al 1,6% y los economistas anticipan que la desaceleración continuará en el segundo semestre.



El martes 14 de julio, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) difundió el dato que el mercado y el Gobierno esperaban con atención: la inflación de junio fue del 1,9%, perforando así el piso del 2% mensual por primera vez en diez meses. Se trata de la tercera desaceleración consecutiva, luego del 2,6% registrado en abril y del 2,1% de mayo, lo que confirma que el proceso de desinflación iniciado en el segundo trimestre cobra cada vez mayor consistencia.

El dato mensual implica un retroceso de 0,2 puntos porcentuales respecto de mayo, aunque la comparación interanual todavía muestra un número elevado: los precios acumularon un alza del 33,5% en los últimos doce meses. En lo que va del año, el IPC ya lleva una suba acumulada del 16,8%. La inflación núcleo, que excluye los componentes estacionales y los precios regulados para reflejar la tendencia de fondo, se ubicó en 1,6% mensual, su nivel más bajo desde julio de 2025.

El ministro de Economía, Luis Caputo, celebró el resultado a través de su cuenta en X. "La variación del nivel general fue la más baja desde agosto de 2025, en tanto la inflación núcleo fue la menor desde julio del año pasado", escribió el funcionario. Caputo también destacó que la división Alimentos y bebidas no alcohólicas registró una suba de apenas 1,3%, mientras que Prendas de vestir y calzado —con un incremento del 0,4%— fue el rubro de menor variación. El presidente Javier Milei, por su parte, se sumó a los festejos con un escueto mensaje en la misma red social: "Vamos Toto!", en clara alusión a su ministro.

El desglose por rubros muestra, sin embargo, que no todos los sectores evolucionaron con la misma moderación. Recreación y cultura encabezó los aumentos mensuales con un salto del 4,2%, impulsado principalmente por los paquetes turísticos. Le siguió Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, con una variación del 3,3%, mientras que Comunicaciones (0,9%) y Prendas de vestir y calzado (0,4%) se ubicaron en la vereda opuesta. Los precios estacionales —como verduras y servicios turísticos— subieron 3,4%, en tanto los regulados avanzaron 2,3%, con incrementos en electricidad y transporte público.

Las diferencias regionales también resultaron significativas. En las regiones Pampeana, Noroeste y Cuyo, el mayor impacto en la suba mensual provino de Alimentos y bebidas no alcohólicas, debido a los aumentos en verduras y panificados. En el Gran Buenos Aires, Noreste y Patagonia, en cambio, la incidencia principal se observó en Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, con especial peso en las facturas de electricidad y los alquileres. En el GBA también incidieron las expensas, afectadas por sumas no remunerativas para encargados de edificios.

El mercado ya anticipaba un número por debajo del 2%. El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central había proyectado un 2% para junio, aunque varias consultoras privadas ubicaron sus estimaciones entre el 1,8% y el 1,9%. La Fundación Libertad y Progreso y Analytica calcularon 1,8%, mientras que C&T Asesores Económicos, EconViews y Eco Go estimaron 1,9%. 

Los economistas recibieron el número con cautela pero con optimismo. Eric Ritondale, economista jefe de Puente, calificó el resultado como "la tercera sorpresa desinflacionaria consecutiva" y destacó que "lo más notable del dato de junio fue la desaceleración de la inflación núcleo al 1,6%, por debajo del 1,9% esperado por los analistas". Ritondale añadió que las previsiones anticipan que la tendencia de desinflación continuará en los próximos meses de manera paulatina, con el anclaje del tipo de cambio y el sostenido proceso de compras de reservas como los factores que dinamizan este proceso.

Santiago Casas, economista jefe de Ecoanalytics, coincidió en que la composición del IPC "deja una señal muy positiva hacia adelante". Según su análisis, los bienes aumentaron apenas 1,4% mensual y, dentro de ellos, Alimentos y bebidas no alcohólicas registró una suba de solo 1,3%, confirmando que la desinflación se extiende a los productos de consumo masivo. Casas sostuvo que "el equilibrio fiscal y una política monetaria con sesgo contractivo continúan consolidando el proceso de desinflación" y anticipó que es esperable que la inflación converja hacia registros cada vez más bajos durante el segundo semestre, lo que a su vez contribuirá a sostener la recomposición del salario real y fortalecer el poder adquisitivo de los hogares.

Como antecedente, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires ya había anticipado la tendencia una semana antes: el IPCBA subió 1,8% en junio, marcando la tercera baja mensual consecutiva y un aumento interanual del 32,6%. En el distrito porteño, los bienes subieron 1,5% y los servicios 2%, con los alquileres, las remuneraciones del servicio doméstico y los gastos comunes de vivienda entre los principales impulsores.

El dato de junio representa un respiro para el Gobierno, que necesita mostrar resultados concretos en materia de estabilización de precios de cara al inicio de la campaña electoral. Sin embargo, el desafío sigue siendo mayúsculo: la inflación interanual aún supera el 33% y el REM proyecta para todo 2026 una inflación cercana al 30%, muy por encima del 10,1% previsto en el presupuesto oficial. Por ahora, el Gobierno puede celebrar: por primera vez en casi un año, el índice de precios volvió a comenzar con un uno.

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