El Gobierno responsabilizó a las familias por el aumento de la morosidad: "No se puede llevar la tarjeta al límite"

El vocero presidencial, Adrián Ravier, sostuvo que el creciente atraso en el pago de deudas responde a una falta de planificación financiera de los hogares y a errores de los bancos al otorgar créditos. Distintos informes privados y oficiales confirman que la mora alcanza niveles no vistos en dos décadas.



El vocero presidencial, Adrián Ravier, atribuyó este martes el fuerte incremento de la morosidad crediticia a que las familias se endeudaron por encima de lo que sus ingresos les permitían, y llamó a la población a aprender a manejar mejor sus finanzas personales. Durante una conferencia de prensa en Casa Rosada, el funcionario sostuvo que cuando una economía recupera el crédito, es normal que aparezca la morosidad, en referencia al salto que muestran los indicadores del sistema financiero desde que el Gobierno liberó las tasas de interés.

Ravier no eximió de responsabilidad a las entidades bancarias. Explicó que los años sin acceso al crédito llevaron a que los bancos perdieran práctica en la evaluación de riesgo, al dejar de lado el seguimiento de garantías, ingresos y capacidad de repago de sus clientes, y consideró que el sistema financiero también atraviesa un proceso de reaprendizaje sobre cómo otorgar préstamos. En ese sentido, remarcó que los usuarios deben conocer el límite que sus ingresos les permiten asumir en materia de endeudamiento y advirtió que no conviene agotar el límite de la tarjeta de crédito para luego quedar en una situación financiera ahogada. El vocero agregó que los salarios muestran una recuperación desde marzo, aunque reconoció que ese proceso podría no ser sostenido en el tiempo.

Las declaraciones se dan en medio de un deterioro que distintos relevamientos, tanto oficiales como privados, describen como el más severo en dos décadas. Según datos surgidos de la Central de Deudores del Banco Central, la mora en los créditos a familias trepó al 12,7% en mayo, frente al 12,1% de abril, mientras que en empresas pasó del 3,3% al 3,5%. La consultora 1816, en base a esos mismos microdatos, calculó que casi 7 millones de personas quedaron prácticamente fuera del mercado de crédito por acumular atrasos de más de 90 días en sus pagos, principalmente con bancos y billeteras virtuales. El salto resulta significativo frente al 2,5% de mora que registraba el sistema en octubre de 2024, poco antes de que comenzara la actual escalada.

El deterioro golpea con particular dureza a los segmentos más jóvenes y a los créditos otorgados por entidades no bancarias. De acuerdo con el mismo estudio, en la franja de 26 a 35 años, cuatro de cada diez personas con financiamiento tienen alguna deuda impaga, mientras que entre los deudores de 18 a 25 años se concentra el 42,8% del saldo adeudado por los más jóvenes. En el caso de fintech, billeteras virtuales y cadenas comerciales que otorgan financiamiento con menos requisitos pero tasas más altas, la irregularidad llegó al 32,2% del total prestado, según ese informe.

Otras mediciones privadas coinciden en la tendencia, aunque con cifras algo distintas según la metodología utilizada. Un relevamiento difundido por la consultora EcoGo había ubicado en marzo la morosidad de los préstamos personales en 14,2% y la de tarjetas de crédito en 11,7%, contra apenas 3% un año antes. Un estudio más reciente, correspondiente a junio, elevó la mora de los créditos personales a familias al 5,2%, la cifra más alta desde 2009, y la de tarjetas de crédito al 4,9%, con siete y ocho meses consecutivos de aumento respectivamente. En ese mismo informe se destacó que la cantidad de cheques rechazados por falta de fondos llegó a 66.959, un nivel comparable al de la pandemia.

Especialistas consultados por distintos medios coinciden en que buena parte del endeudamiento actual no responde a consumo suntuario sino a gastos de subsistencia, como alimentos y servicios básicos, en un contexto de ingresos que no logran recomponerse al mismo ritmo que los costos de vida. Frente a ese cuadro, el Banco Nación anunció una línea de refinanciación destinada a empleados y jubilados que cobran haberes en la entidad, con montos de hasta 50 millones de pesos, plazos de hasta 72 meses y tasas de entre 62% y 65% nominal anual, inferiores a las de refinanciación de tarjetas o créditos otorgados por fintech.

Ravier asumió la vocería presidencial tras el reciente recambio de gabinete que desplazó a Manuel Adorni hacia la Jefatura de Gabinete, en momentos en que el Gobierno buscó reforzar el discurso económico dentro de la agenda oficial de comunicación.

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