- Economía
- 09.07.2026
La inflación en la Ciudad fue de 1,8% en junio y marcó su nivel más bajo del año
El Índice de Precios al Consumidor porteño mostró una nueva desaceleración durante junio. El aumento mensual fue de 1,8%, por debajo del 2,1% registrado en mayo, mientras que la suba acumulada en el primer semestre alcanzó el 16% y la variación interanual se ubicó en 32,6%. El dato fortalece las expectativas de que la inflación nacional también se ubique por debajo del 2%.
La inflación en la Ciudad de Buenos Aires volvió a moderarse en junio y se convirtió en una nueva señal de desaceleración del proceso de aumento de precios. Según informó el Instituto de Estadística y Censos porteño (IDECBA), el Índice de Precios al Consumidor de la Ciudad (IPCBA) registró una variación de 1,8% respecto de mayo, el menor incremento mensual de 2026 y una décima por debajo de las proyecciones de la mayoría de las consultoras privadas.
Con este resultado, la inflación acumuló un alza de 16% en los primeros seis meses del año, mientras que la variación de los últimos doce meses descendió a 32,6%, consolidando una tendencia de desaceleración que ya se había observado durante los meses previos. En mayo, el índice porteño había sido de 2,1%, con una inflación interanual de 33,1%, por lo que el dato de junio profundizó esa trayectoria descendente.
El comportamiento de los distintos rubros mostró que los servicios continuaron creciendo por encima de los bienes. Entre los capítulos con mayor incidencia se destacaron vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, impulsados por ajustes tarifarios y expensas, junto con restaurantes y hoteles, salud y alimentos y bebidas no alcohólicas. En cambio, algunos productos estacionales, especialmente frutas y verduras, registraron bajas que contribuyeron a moderar el índice general.
La denominada inflación subyacente —que excluye precios regulados y componentes estacionales— también mantuvo una trayectoria descendente, aunque continuó ubicándose por encima del índice general, reflejando que todavía persisten aumentos en sectores menos expuestos a factores transitorios. Los precios regulados, por su parte, siguieron mostrando el impacto de las actualizaciones de tarifas y otros servicios administrados.
El dato de la Ciudad es observado de cerca por economistas y operadores del mercado porque suele anticipar la tendencia del Índice de Precios al Consumidor nacional que publica el INDEC. Si bien ambas mediciones tienen diferencias metodológicas y coberturas geográficas distintas, históricamente el indicador porteño funciona como una referencia para estimar el resultado nacional.
En ese contexto, las consultoras privadas y el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que elabora el Banco Central ya anticipaban una inflación nacional cercana al 1,8% para junio. De confirmarse ese escenario cuando el INDEC difunda el dato oficial, el Gobierno sumaría otro mes con el IPC por debajo del 2%, uno de los principales objetivos de su programa de estabilización económica.
La evolución de la inflación continúa siendo uno de los principales indicadores seguidos por el mercado, especialmente en un contexto en el que el Ejecutivo busca consolidar el equilibrio fiscal, sostener la desaceleración de los precios y avanzar con la flexibilización de distintas restricciones económicas. Aunque la baja del IPC representa una señal favorable para la estrategia oficial, los especialistas advierten que el desafío será mantener esa tendencia durante la segunda mitad del año sin que nuevos ajustes de tarifas o movimientos del tipo de cambio vuelvan a presionar sobre los precios.
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