- Economía
- 29.06.2026
Julio inicia con una nueva ola de aumentos en tarifas y servicios, pero la inflación se mantendría estable
El séptimo mes del año llega marcado por incrementos regulados en el transporte público, la medicina privada, los alquileres y los servicios para el hogar. A pesar de la presión sobre el bolsillo de los consumidores, las principales consultoras económicas coinciden en que el índice de precios mantendrá su tendencia cercana al dos por ciento mensual.
El comienzo de julio trae consigo una serie de ajustes en diversos sectores de la economía que impactarán de forma directa en el presupuesto familiar. El transporte público en el Área Metropolitana de Buenos Aires experimentará una de las actualizaciones más significativas, con un incremento del 4,1% en el valor de los pasajes de colectivo. Con esta modificación, el boleto mínimo pasará a costar 1.057,25 pesos en territorio bonaerense y 822,18 pesos en la Capital Federal. De igual manera, el viaje en la red de subterráneos porteña se elevará a 1.621 pesos para aquellos pasajeros que cuenten con su tarjeta SUBE debidamente registrada, mientras que la tarifa sufrirá un recargo notable para quienes no hayan completado dicho trámite.
El sector de la salud privada también sumará presión a los gastos fijos mensuales. Las principales empresas de medicina prepaga del país, entre las que se encuentran Swiss Medical, Sancor Salud, Avalian y Medifé, ya comunicaron a sus afiliados incrementos del 2,1% en los abonos del mes, un porcentaje que se encuentra alineado con los últimos registros oficiales de inflación. Por su parte, la firma OSDE implementará un ajuste levemente superior que alcanzará el 2,3% según las características de cada plan de cobertura, repercutiendo además en los valores establecidos para los sistemas con copagos.
En lo que respecta a los servicios esenciales para el hogar, los usuarios residenciales verán modificaciones moderadas en sus boletas. Las distribuidoras de energía eléctrica en la región metropolitana aplicarán una suba promedio del 1,5%, mientras que el servicio de gas natural registrará un alza media del 2,8% a nivel nacional, coincidiendo con el periodo de mayor demanda estacional por las bajas temperaturas invernales. En tanto, las facturas correspondientes a la provisión de agua potable y saneamiento a cargo de la empresa AySA presentarán una variación al alza del 3%.
El mercado inmobiliario también afrontará renovaciones contractuales con porcentajes elevados. Aquellos inquilinos que aún se rigen por el antiguo Índice de Contratos de Locación deberán asumir una actualización anual del 31,5%. Para los contratos que contemplan esquemas de ajuste basados de forma directa en la evolución de la inflación, los incrementos oscilarán entre el 8,1% y el 16,7%, dependiendo estrictamente de si las revisiones se pactaron de manera trimestral, cuatrimestral o semestral. Respecto de los combustibles, el panorama permanece sujeto a las decisiones que adopten las principales petroleras tras concluirse el esquema de amortiguación que venía rigiendo frente a las fluctuaciones del precio internacional del crudo.
A pesar de esta concentración de subas en los precios regulados, los especialistas de las principales consultoras del mercado anticipan que el Índice de Precios al Consumidor logrará sostenerse en un rango cercano al 2% mensual por tercer periodo consecutivo. Los economistas destacan que factores como la estabilidad en las góndolas de alimentos y bebidas, junto con una menor volatilidad en los bienes durables como electrodomésticos y automóviles, actuarán como un contrapeso frente a los incrementos de los servicios. Si bien advierten que las vacaciones invernales y el turismo invernal podrían generar una leve aceleración estacional durante las próximas semanas, las proyecciones mayoritarias sugieren que el indicador general consolidará este nuevo piso macroeconómico de cara a la segunda mitad del año.
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