Economía

Inflación en la Ciudad: 2,1% en mayo, pero los precios acumulan 33,1% en un año

El IPCBA mostró una desaceleración mensual en mayo respecto de abril, aunque los rubros de mayor peso en el presupuesto familiar -alimentos, salud, alquileres y educación- siguen subiendo por encima del promedio. Los precios regulados acumulan casi 41% en doce meses.


El Índice de Precios al Consumidor de la Ciudad de Buenos Aires (IPCBA) registró en mayo un incremento del 2,1%, mostrando una desaceleración respecto de meses anteriores, aunque la variación interanual se ubicó en 33,1%, según datos oficiales del Instituto de Estadística y Censos porteño.

En lo que va de 2026, los precios acumulan una suba del 14,0%. El dato mensual es menor al 2,5% registrado en abril, pero la lectura interanual -un tercio de aumento en doce meses- sitúa el problema en su dimensión real: la desaceleración es gradual y no alcanza todavía para recuperar el poder adquisitivo que los porteños perdieron en los años previos. 

Qué subió más en mayo

El rubro que más incidió en la suba mensual fue Alimentos y bebidas no alcohólicas, con un aumento del 2,8%, motorizado por incrementos en verduras, lácteos y panificados. Se trata del componente con mayor peso directo en el presupuesto de los hogares de ingresos medios y bajos, donde la alimentación consume una proporción significativamente mayor del gasto que en los sectores con mayores recursos. 

También tuvieron impacto Vivienda, agua, electricidad y gas (2,2%), por subas en alquileres y servicios, y Salud (3,0%), debido a ajustes en las cuotas de medicina prepaga. Educación registró una suba del 3,1% por aumentos en las cuotas de establecimientos privados, mientras que Recreación y cultura (1,8%) y Transporte (1,2%) mostraron incrementos más moderados. 

Servicios versus bienes: la brecha se mantiene

Al analizar la evolución por tipo de bienes, los servicios volvieron a crecer por encima de los bienes: aumentaron 2,2% en el mes frente a un 2,0% de los bienes. En términos interanuales, los servicios alcanzaron una suba del 36,2%, superando el 27,9% registrado en bienes. 

La diferencia no es menor: los servicios -que incluyen alquileres, salud, educación y servicios públicos- son precisamente los de menor sustituibilidad para las familias. No se pueden dejar de pagar de la misma manera en que se puede resignar un producto de consumo.

El peso de los precios regulados

Los precios regulados -que incluyen tarifas y servicios como educación y salud- subieron 2,8% en mayo y acumulan un alza del 40,9% en los últimos doce meses, consolidándose como uno de los componentes de mayor presión inflacionaria. 

Ese 40,9% interanual en precios regulados es el número que mejor sintetiza la política tarifaria del período: tanto el gobierno nacional, que avanzó en la quita de subsidios energéticos, como el gobierno porteño, que autorizó sucesivos ajustes en servicios bajo su órbita, contribuyeron a esa acumulación.

La desaceleración en el IPC general convive, así, con una presión sostenida en los rubros sobre los que el Estado tiene mayor capacidad de intervención directa.

En contraste, los precios estacionales mostraron una variación casi nula (0,1%), influenciados por la baja en frutas y servicios turísticos, que compensaron subas en verduras. Es el único componente que aportó alivio al índice del mes. 

COMENTARIOS