- Sociedad
- 29.05.2026
Cambios en el tránsito de Núñez: habilitan la primera etapa del nuevo Puente Labruna
La Ciudad puso en marcha una reorganización vial en el entorno del estadio Monumental con la inauguración parcial de la ampliación del Puente Labruna. El nuevo esquema incluye cambios de circulación en avenidas clave, modificaciones en recorridos de colectivos y obras para agilizar el acceso a Lugones, Cantilo y Ciudad Universitaria.
El Gobierno porteño habilitó este viernes la primera etapa de la ampliación del Puente Labruna, una de las obras viales más importantes en ejecución sobre el corredor norte de la Ciudad de Buenos Aires. La intervención apunta a descomprimir el tránsito en la zona de Núñez, especialmente en los alrededores del estadio Monumental, el Parque de la Innovación y Ciudad Universitaria, donde diariamente circulan cientos de miles de personas.
Con la apertura parcial de la nueva infraestructura comenzó a regir también un cambio profundo en la circulación vehicular. La avenida Guillermo Udaondo pasó a tener sentido único hacia avenida del Libertador en el tramo que conecta con la autopista Lugones, mientras que Campos Salles funcionará ahora como vía de salida hacia Lugones y Cantilo. La idea oficial es que ambas arterias operen como un “par vial” para ordenar los flujos de tránsito y reducir los embotellamientos que suelen producirse en los accesos al estadio de Club Atlético River Plate y en los ingresos hacia la zona universitaria.
El nuevo esquema incorpora además un semáforo sobre Libertador que permitirá girar a la izquierda hacia Campos Salles en dirección al centro porteño. Según explicaron desde el Ministerio de Movilidad e Infraestructura de la Ciudad, la modificación busca simplificar los accesos y mejorar la capacidad vehicular en un punto neurálgico del tránsito metropolitano.
La obra del Puente Labruna forma parte de un proyecto integral que contempla duplicar la capacidad de circulación del puente, pasando de un carril por mano a dos carriles por sentido. También se prevé la incorporación de nuevas ramas de acceso y egreso, una pasarela peatonal más amplia y una bicisenda que conectará ambos lados del corredor ferroviario y de las autopistas Lugones y Cantilo.
Las modificaciones alcanzan también al transporte público. Las líneas 28 y 42 debieron adaptar sus recorridos para adecuarse al nuevo trazado vial. Los servicios que se dirigen hacia Libertador continuarán utilizando Udaondo, mientras que aquellos que circulan hacia Ciudad Universitaria, Cantilo y Lugones lo harán por Campos Salles.
Además de la ampliación del puente, el plan urbano incluye ensanches de calzada, reconfiguración de veredas y bulevares, cambios en las isletas de Udaondo y nuevas restricciones de estacionamiento en calles cercanas como Iberá y Montañeses. A partir de junio, incluso, algunos tramos internos del barrio tendrán nuevos sentidos de circulación para acompañar el rediseño del tránsito en toda la zona.
El Puente Ángel Labruna, que conecta el entorno del Monumental con las autopistas y las áreas universitarias del norte porteño, es uno de los cruces más utilizados de la Ciudad. La estructura lleva el nombre del histórico ídolo de River y desde hace años se encontraba al límite de su capacidad en jornadas de alto movimiento, especialmente durante partidos y eventos masivos.
Con la apertura parcial de la nueva infraestructura comenzó a regir también un cambio profundo en la circulación vehicular. La avenida Guillermo Udaondo pasó a tener sentido único hacia avenida del Libertador en el tramo que conecta con la autopista Lugones, mientras que Campos Salles funcionará ahora como vía de salida hacia Lugones y Cantilo. La idea oficial es que ambas arterias operen como un “par vial” para ordenar los flujos de tránsito y reducir los embotellamientos que suelen producirse en los accesos al estadio de Club Atlético River Plate y en los ingresos hacia la zona universitaria.
El nuevo esquema incorpora además un semáforo sobre Libertador que permitirá girar a la izquierda hacia Campos Salles en dirección al centro porteño. Según explicaron desde el Ministerio de Movilidad e Infraestructura de la Ciudad, la modificación busca simplificar los accesos y mejorar la capacidad vehicular en un punto neurálgico del tránsito metropolitano.
La obra del Puente Labruna forma parte de un proyecto integral que contempla duplicar la capacidad de circulación del puente, pasando de un carril por mano a dos carriles por sentido. También se prevé la incorporación de nuevas ramas de acceso y egreso, una pasarela peatonal más amplia y una bicisenda que conectará ambos lados del corredor ferroviario y de las autopistas Lugones y Cantilo.
Las modificaciones alcanzan también al transporte público. Las líneas 28 y 42 debieron adaptar sus recorridos para adecuarse al nuevo trazado vial. Los servicios que se dirigen hacia Libertador continuarán utilizando Udaondo, mientras que aquellos que circulan hacia Ciudad Universitaria, Cantilo y Lugones lo harán por Campos Salles.
Además de la ampliación del puente, el plan urbano incluye ensanches de calzada, reconfiguración de veredas y bulevares, cambios en las isletas de Udaondo y nuevas restricciones de estacionamiento en calles cercanas como Iberá y Montañeses. A partir de junio, incluso, algunos tramos internos del barrio tendrán nuevos sentidos de circulación para acompañar el rediseño del tránsito en toda la zona.
El Puente Ángel Labruna, que conecta el entorno del Monumental con las autopistas y las áreas universitarias del norte porteño, es uno de los cruces más utilizados de la Ciudad. La estructura lleva el nombre del histórico ídolo de River y desde hace años se encontraba al límite de su capacidad en jornadas de alto movimiento, especialmente durante partidos y eventos masivos.
- SECCIÓN
- Sociedad


COMENTARIOS