San Cristóbal recupera su memoria: la histórica estación de tranvías se convertirá en una plaza para 20 mil vecinos

El predio que albergó desde 1904 la Estación Constitución del Tramway Metropolitano, y que permaneció cerrado al público durante las últimas seis décadas, será transformado en un espacio verde de 13.550 metros cuadrados.

 


El antiguo corazón ferroviario de San Cristóbal, aquel que en los albores del siglo XX movilizaba a una Buenos Aires que apenas superaba los 950 mil habitantes, está a punto de recuperar su pulso. Pero esta vez no será el rumor de los tranvías eléctricos ni el traqueteo de los coches de tracción a sangre lo que devuelva la vida al predio de la manzana delimitada por las calles Matheu, Alberti, Constitución y la avenida Pavón. Será el murmullo de los vecinos, el grito de los chicos en los juegos y el silencio cómplice de quienes se detengan a mirar una escultura bajo un techo que alguna vez fue galpón ferroviario.

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires confirmó la transformación de la ex estación de tranvías del Tramway Metropolitano —construida en 1904 y conocida en su momento como Estación Constitución— en una gran plaza que beneficiará de manera directa a más de 20 mil residentes de una zona que, históricamente, arrastra un déficit de espacios verdes por habitante. La obra, impulsada de manera conjunta por el Ministerio de Espacio Público porteño y Subterráneos de Buenos Aires (SBASE), organismo titular del inmueble, abarcará una superficie total de 13.550 metros cuadrados. Eso incluye no solo la creación de la nueva plaza —que sumará 11.470 m² de superficie verde— sino también la renovación integral de las veredas de toda la manzana, con mejoras en accesibilidad, iluminación, seguridad y conectividad peatonal.

La historia del predio es, en cierto modo, la historia del transporte porteño del siglo XX. Desde 1904, por aquella estación circularon cuatro líneas de tranvía que conectaban Constitución, Plaza Alvear, Once, Plaza Colón y Retiro, y donde los pasajeros podían combinar entre una y otra línea. En 1909, el Tramway Metropolitano fue absorbido por la Anglo Argentina, una de las compañías de tranvías más grandes de la ciudad. Hacia los primeros años de la década del 50, el servicio de tranvía fue discontinuado y en su lugar comenzaron a operar los trolebuses, aquellos colectivos eléctricos que tomaban corriente de cables aéreos pero ya no circulaban sobre vías férreas. Fue entonces cuando la estación se convirtió en terminal de trolebuses, con las líneas 311 y 312 que realizaban un recorrido circular con Retiro. Pero en 1966, el servicio de trolebús también se suprimió. Desde entonces, durante sesenta años, el predio quedó vedado al uso público.

En las décadas siguientes, el lugar tuvo destinos muy lejanos a su esencia original: fue depósito de utilería y equipos de canales de televisión hasta 2014, y hoy sus grandes galpones almacenan materiales y algunas unidades ferroviarias de subte en desuso, además de albergar oficinas administrativas de SBASE. Sin embargo, aquella fachada de ladrillos que aún se yergue sobre la calle Alberti, y las estructuras metálicas que sobrevivieron al paso del tiempo, son testimonio de una época en la que la red de tranvías porteña superaba los 250 kilómetros de tendido eléctrico.

La renovación, que tendrá un plazo estimado de ejecución de 14 meses y finalización prevista para el segundo semestre de 2027, no implicará la demolición del patrimonio existente. El edificio ferroviario de fachada ladrillera se conservará, se recuperará su frente y se pondrá en valor para integrarlo al nuevo espacio público. Las estructuras metálicas del predio serán reutilizadas y adaptadas como pérgolas. Sobre ese esqueleto histórico se tenderá césped, se plantará nuevo arbolado y arbustos —alrededor de 70 nuevos árboles de diversas especies— y se instalarán espacios recreativos.

La nueva plaza contará con un patio de juegos con pisos blandos de caucho, una cancha deportiva, un sector de calistenia con postas aeróbicas y un novedoso espacio cultural semicubierto, pensado para actividades artísticas y la exposición de esculturas de la Ciudad. También se colocarán luminarias peatonales, bancos de descanso y modernos senderos.

El proyecto, que responde a un reclamo histórico de los vecinos del barrio, se suma a otras iniciativas similares. En las próximas semanas, el Gobierno porteño iniciará la construcción del Parque Ferroviario Villa Urquiza, que también transformará un antiguo predio ferroviario desaprovechado en un nuevo espacio verde público. Por ahora, en San Cristóbal, la memoria del tranvía se prepara para dejar de ser un recuerdo encerrado entre rejas y convertirse, por fin, en el corazón verde de un barrio que lo esperó durante sesenta años.

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