- Economía
- 26.05.2026
Crisis económica
Tarifas de transporte en AMBA: subieron hasta 17 veces desde diciembre 2023 y se llevan el 17% del salario mínimo
Un informe del CEPA documenta que el colectivo, el subte y el tren multiplicaron sus precios muy por encima de la inflación acumulada del período. Mientras los pasajeros caen en todos los modos, la Beca Progresar perdió el 87% de su poder de compra y el fondo de infraestructura ferroviaria se redujo un 17,5%.
Desde que consideró Javier Milei en diciembre de 2023, las tarifas del transporte público del Área Metropolitana de Buenos Aires registraron aumentos nominales que superaron ampliamente la inflación acumulada del período, que fue del 303,5%.
El colectivo bajo jurisdicción nacional pasó de $52,96 a $700,00 (+1.221%), el de la provincia de Buenos Aires de $52,96 a $871,30 (+1.545%), el subte de $80,00 a $1.414,00 (+1.668%) y el tren de $33,29 a $280,00 (+741%), con una suba adicional a $330,00 desde mayo de 2026. En términos reales -descontada la inflación- el colectivo PBA subió un 307%, el subte un 337% y el tren un 119%.
Nueva Ciudad accedió a un informe fue elaborado por CEPA, el Centro de Economía Política Argentina, sobre la base de datos del INDEC, la CNRT y la Secretaría de Trabajo, que cubre el período noviembre de 2023 a abril de 2026.
El peso sobre el salario mínimo
El impacto sobre los ingresos de los sectores más vulnerables es uno de los ejes centrales del informe. Para un trabajador que realiza un viaje de colectivo de ida y vuelta durante 22 días hábiles al mes, el costo del transporte pasó de representar el 1,5% del Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVM) en diciembre de 2023 al 8,6% en abril de 2026.
Para quienes combinan colectivo y subte, la incidencia trepó del 2,6% al 17,3%. Para quienes viajan desde el GBA usando colectivo, tren y subte, pasaron del 2,5% al 14,7%.
Esta escalada responde a una doble dinámica: las tarifas aumentaron muy por encima de la inflación, mientras el SMVM fue fijado de forma unilateral por el Ejecutivo nacional -sin el acuerdo tripartito que establece la Ley de Contrato de Trabajo- y acumuló una caída real de aproximadamente el 43% en el período, pasando de $156.000 a $357.800, un incremento nominal del 129% frente a una inflación del 303,5%.
La Beca Progresar: congelada mientras el boleto seguía subiendo
La situación de los estudiantes beneficiarios del programa Progresar ilustra con particular claridad el deterioro acumulado. La beca se congeló en $35.000 desde marzo de 2025. En diciembre de 2023, ese monto -entonces $20.000- alcanzaba para cubrir 839 viajes con el descuento del 55% al que acceden los beneficiarios. En abril de 2026, la misma beca cubre apenas 111 boletos, lo que implica una caída del 87% en su poder de compra real.
El gasoil y la quita de subsidios
Detrás de los aumentos tarifarios operan dos factores concurrentes. El precio del gasoil acumuló una suba del 536% entre noviembre de 2023 y abril de 2026, superando en más de 230 puntos porcentuales la inflación general. Dado que el combustible representa entre el 30% y el 40% de los costos totales de una empresa de colectivos, su encarecimiento relativo presionó sistemáticamente sobre las tarifas.
El otro factor es la reducción de los subsidios. El Fondo Fiduciario del Sistema de Infraestructura del Transporte (FFSIT), que financia subsidios al boleto y obras de infraestructura ferroviaria, registró una caída real del 17,5% entre los presupuestos 2025 y 2026: aunque en términos nominales creció de $962.443 millones a $1.036.040 millones, en pesos constantes cayó $219.948 millones. El resultado es un sistema en el que los usuarios pagan más y reciben un servicio con menor inversión pública de respaldo.
La brecha entre el AMBA y el interior
El informe también documenta una consecuencia federal del ajuste que afecta al interior del país de manera desproporcionada. La eliminación del Fondo Compensador del Transporte Público del Interior en febrero de 2024 dejó a los municipios solos frente al costo real del servicio. En abril de 2026, el boleto mínimo en el AMBA se ubica en $700, mientras que en San Martín de los Andes llega a $2.300, en Rawson a $2.192, en Santa Fe a $1.900 y en Corrientes y Resistencia a $1.890. Córdoba y Rosario registraron $1.720, un 146% por encima del AMBA.
La paradoja es significativa: el AMBA sigue siendo la región con las tarifas más bajas del país porque continúa recibiendo subsidios del gobierno nacional, de la Ciudad de Buenos Aires y de la provincia de Buenos Aires. Son precisamente esos subsidios los que, en el caso porteño, la gestión del PRO se ha sostenido -con distintas variaciones- durante sus casi dos décadas al frente de la Ciudad, mientras el gobierno nacional avanza en su eliminación sistemática sobre el resto del territorio.
Menos pasajeros y un círculo difícil de interrumpir
La caída de la demanda es otro dato central del informe. En una primera etapa, entre 2024 y principios de 2025, el impacto se concentró en el subte, que cayó un 22% interanual en febrero de 2024 tras el aumento del 285% de esos meses, mientras el colectivo mantuvo su demanda por su carácter esencial. A partir de octubre de 2025 y con mayor intensidad en febrero de 2026, la caída se generalizó a todos los modos: el colectivo bajó un 11,7% interanual, el tren un 23,6%, el subte un 6,4% y el total del sistema un 12,9%.
Esa caída ya no se explica solo por el precio del boleto. El cierre de más de 24.000 empresas durante la gestión redujo el empleo formal y, con él, la cantidad de trabajadores que necesitan viajar. El resultado es un círculo que el propio informe describe como difícil de revertir: menos pasajeros generan menores ingresos por boleto, lo que alimenta nuevas presiones de aumento tarifario, lo que reduce aún más la demanda.
Con una fórmula de actualización de IPC+2% vigente para colectivos porteños y subte, y costos operativos todavía elevados, el informe advierte que el proceso de recomposición tarifaria puede no haber concluido.
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