- Economía
- 26.05.2026
El consumo que no repunta: supermercados y mayoristas cerraron el primer trimestre en rojo
Los datos del INDEC confirman que las ventas a precios constantes cayeron 3,1% en supermercados y 2,6% en mayoristas entre enero y marzo respecto al mismo período de 2025. Marzo fue el peor mes del arranque del año, con una retracción interanual del 5,1% en las cadenas y del 7,2% en los autoservicios al por mayor.
El consumo masivo arrancó 2026 en retroceso y no encontró forma de corregir el rumbo durante los primeros tres meses del año. El INDEC publicó el viernes 22 de mayo los resultados de su Encuesta de Supermercados y el panorama que arrojaron fue contundente: tanto las grandes cadenas como los autoservicios mayoristas acumularon caídas en términos reales durante el primer trimestre, en un contraste que incomoda al relato oficial sobre la recuperación de la demanda privada.
En el caso de los supermercados, las ventas medidas a precios constantes —es decir, una vez descontado el efecto de la inflación— retrocedieron 3,1% frente al mismo período de 2025. Marzo fue el mes más débil del trimestre: la caída interanual llegó al 5,1%, la más pronunciada desde noviembre del año pasado. En la comparación mensual desestacionalizada, el indicador no mostró ninguna recuperación respecto de febrero. En términos nominales, la facturación de marzo alcanzó los 2,46 billones de pesos, con una suba nominal del 20,5% interanual, pero ese incremento quedó por debajo de la variación de precios implícitos del sector —que fue de 26,9%—, lo que explica la diferencia entre el número en pesos y la caída real.
La geografía del fenómeno es amplia. Según un análisis de la consultora Politikon Chaco elaborado sobre la base de los datos oficiales, 21 de las 24 provincias cerraron el trimestre con variaciones negativas en sus ventas supermercadistas. El Gran Buenos Aires, que concentra el 22,4% de la facturación nacional, registró una contracción real del 6,8% en el período. El interior de la provincia de Buenos Aires bajó 2,5%. Solo Neuquén y San Luis lograron cerrar el trimestre con números positivos —alzas del 2,3% y el 0,6%, respectivamente—, mientras que CABA y varias provincias del centro del país amortiguaron el golpe con retrocesos más leves.
Al interior de los supermercados, el comportamiento por rubros mostró diferencias marcadas. En valores nominales, el rubro carnes encabezó las subas con un incremento del 41,9% interanual, seguido por panadería con el 27% y almacén con el 22,7%. En el extremo opuesto, electrónicos y artículos para el hogar registró una caída nominal del 7,2%, mientras que indumentaria, calzado y textiles apenas avanzó un 8,2%, ambas categorías muy por detrás de la inflación del período. El almacén concentró el 27% de la facturación total de los supermercados, seguido por carnes con el 15% y artículos de limpieza y perfumería con el 13,6%.
Otro dato que el informe puso en evidencia fue el creciente peso del financiamiento en las compras cotidianas. Las operaciones abonadas con tarjeta de crédito representaron el 44,9% de las ventas totales y crecieron 18,2% interanual en términos nominales. Los pagos con billeteras virtuales, QR y otros medios alternativos subieron 47,5%, mientras que el débito apenas avanzó 10,4%. Las compras online, por su parte, representaron el 3,1% de la facturación total y mostraron un alza nominal del 26,2% interanual.
La situación en los autoservicios mayoristas fue incluso más deteriorada. Las ventas a precios constantes cayeron 7,2% interanual en marzo y acumularon una baja de 2,6% en el trimestre. A diferencia de lo que ocurrió en las cadenas de supermercados —donde la serie desestacionalizada se mantuvo estable—, en los mayoristas el indicador mostró además un retroceso mensual de 1,4% respecto de febrero. En valores nominales, la facturación de marzo totalizó 374.253 millones de pesos, con una suba del 16,7% interanual, también por debajo de la variación de precios implícita del sector, que fue del 25,8%. Por rubros, carnes lideró las alzas con el 50,5% nominal, en tanto que indumentaria cayó 11,3% y electrónicos retrocedió 5,1%. En los mayoristas, el almacén explicó el 44% de las ventas, seguido por artículos de limpieza y perfumería con el 25,8%. El efectivo mantuvo mayor peso que en los supermercados —un 25,6% de las operaciones—, aunque las billeteras virtuales y QR concentraron el 31,9% de las ventas y fueron los de mayor crecimiento nominal, con el 32,7%.
Los números del INDEC se publicaron en un contexto en el que el Gobierno sostuvo en las últimas semanas que el consumo se encontraba en niveles récord, apoyándose principalmente en la expansión de las ventas de bienes durables. Los datos de supermercados y mayoristas ofrecen, sin embargo, una imagen distinta sobre lo que ocurre con el gasto cotidiano de los hogares: la mesa de los argentinos sigue siendo el termómetro más fiel de una recuperación que, por ahora, no llega a las góndolas.
En el caso de los supermercados, las ventas medidas a precios constantes —es decir, una vez descontado el efecto de la inflación— retrocedieron 3,1% frente al mismo período de 2025. Marzo fue el mes más débil del trimestre: la caída interanual llegó al 5,1%, la más pronunciada desde noviembre del año pasado. En la comparación mensual desestacionalizada, el indicador no mostró ninguna recuperación respecto de febrero. En términos nominales, la facturación de marzo alcanzó los 2,46 billones de pesos, con una suba nominal del 20,5% interanual, pero ese incremento quedó por debajo de la variación de precios implícitos del sector —que fue de 26,9%—, lo que explica la diferencia entre el número en pesos y la caída real.
La geografía del fenómeno es amplia. Según un análisis de la consultora Politikon Chaco elaborado sobre la base de los datos oficiales, 21 de las 24 provincias cerraron el trimestre con variaciones negativas en sus ventas supermercadistas. El Gran Buenos Aires, que concentra el 22,4% de la facturación nacional, registró una contracción real del 6,8% en el período. El interior de la provincia de Buenos Aires bajó 2,5%. Solo Neuquén y San Luis lograron cerrar el trimestre con números positivos —alzas del 2,3% y el 0,6%, respectivamente—, mientras que CABA y varias provincias del centro del país amortiguaron el golpe con retrocesos más leves.
Al interior de los supermercados, el comportamiento por rubros mostró diferencias marcadas. En valores nominales, el rubro carnes encabezó las subas con un incremento del 41,9% interanual, seguido por panadería con el 27% y almacén con el 22,7%. En el extremo opuesto, electrónicos y artículos para el hogar registró una caída nominal del 7,2%, mientras que indumentaria, calzado y textiles apenas avanzó un 8,2%, ambas categorías muy por detrás de la inflación del período. El almacén concentró el 27% de la facturación total de los supermercados, seguido por carnes con el 15% y artículos de limpieza y perfumería con el 13,6%.
Otro dato que el informe puso en evidencia fue el creciente peso del financiamiento en las compras cotidianas. Las operaciones abonadas con tarjeta de crédito representaron el 44,9% de las ventas totales y crecieron 18,2% interanual en términos nominales. Los pagos con billeteras virtuales, QR y otros medios alternativos subieron 47,5%, mientras que el débito apenas avanzó 10,4%. Las compras online, por su parte, representaron el 3,1% de la facturación total y mostraron un alza nominal del 26,2% interanual.
La situación en los autoservicios mayoristas fue incluso más deteriorada. Las ventas a precios constantes cayeron 7,2% interanual en marzo y acumularon una baja de 2,6% en el trimestre. A diferencia de lo que ocurrió en las cadenas de supermercados —donde la serie desestacionalizada se mantuvo estable—, en los mayoristas el indicador mostró además un retroceso mensual de 1,4% respecto de febrero. En valores nominales, la facturación de marzo totalizó 374.253 millones de pesos, con una suba del 16,7% interanual, también por debajo de la variación de precios implícita del sector, que fue del 25,8%. Por rubros, carnes lideró las alzas con el 50,5% nominal, en tanto que indumentaria cayó 11,3% y electrónicos retrocedió 5,1%. En los mayoristas, el almacén explicó el 44% de las ventas, seguido por artículos de limpieza y perfumería con el 25,8%. El efectivo mantuvo mayor peso que en los supermercados —un 25,6% de las operaciones—, aunque las billeteras virtuales y QR concentraron el 31,9% de las ventas y fueron los de mayor crecimiento nominal, con el 32,7%.
Los números del INDEC se publicaron en un contexto en el que el Gobierno sostuvo en las últimas semanas que el consumo se encontraba en niveles récord, apoyándose principalmente en la expansión de las ventas de bienes durables. Los datos de supermercados y mayoristas ofrecen, sin embargo, una imagen distinta sobre lo que ocurre con el gasto cotidiano de los hogares: la mesa de los argentinos sigue siendo el termómetro más fiel de una recuperación que, por ahora, no llega a las góndolas.
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