- Sociedad
- 05.05.2026
Aerolíneas Argentinas redefine su modelo comercial y desde mayo cobra el equipaje de mano en su tarifa más baja
La compañía eliminó el carry-on gratuito de su pasaje base para vuelos de cabotaje, en una medida que busca competir en igualdad de condiciones con las aerolíneas low cost. Los pasajes emitidos desde el 4 de mayo ya no incluyen la valija de mano tradicional
En un giro estratégico que transforma la experiencia de viajar puertas adentro, Aerolíneas Argentinas dejó atrás un esquema que durante décadas fue sinónimo de servicio incluido. Desde el lunes 4 de mayo, la tarifa más económica de la compañía ya no contempla el equipaje de mano tradicional: los pasajeros que elijan esa opción solo podrán subir a bordo un artículo personal, como una mochila o un bolso pequeño, con un peso máximo de tres kilos. El tradicional "carry-on" de hasta ocho kilos, que hasta ahora formaba parte del pasaje base, se convierte en un servicio adicional que deberá pagarse por separado.
El cambio no es una medida aislada. Aerolíneas Argentinas, que en los últimos tiempos venía perdiendo terreno frente a las aerolíneas de bajo costo en el mercado doméstico, decidió adoptar una política similar para poder competir con tarifas igualadas en condiciones. Fuentes de la empresa explicaron que el nuevo esquema permite ofrecer un precio inicial más bajo, desagregando del boleto aquellos servicios que cada pasajero decide contratar o no.
"Buscamos ofrecer una tarifa que compita con las que ofrecen las low cost, que separan los valores del pasaje del costo del equipaje", indicaron desde la compañía. De esta manera, la aerolínea de bandera se alinea con un modelo que ya es estándar en el mercado y que, según sus voceros, resulta especialmente útil para el segmento corporativo, donde muchos viajeros se desplazan sin equipaje adicional.
La nueva política se aplica exclusivamente a los vuelos de cabotaje y solo a los boletos adquiridos a partir del 4 de mayo, lo que significa que quienes ya tenían sus pasajes comprados con anterioridad conservarán las condiciones originales. En los vuelos internacionales, en tanto, no habrá modificaciones.
Para quienes necesiten llevar una valija de cabina, la compañía fijó un costo adicional de 42.350 pesos por tramo, según los valores vigentes en los sistemas de reserva. Aquellos que opten por categorías superiores (como Plus, Flex o Premium Economy) seguirán contando con el carry-on incluido dentro del precio del pasaje.
El nuevo esquema de equipaje para la tarifa base de Aerolíneas Argentinas contempla únicamente un artículo personal de hasta 3 kilos, como una mochila, cartera o bolso para computadora. La aerolínea actualizó su sistema de ventas para informar a los pasajeros antes de finalizar la compra: el mensaje advierte que ese es el único elemento permitido sin cargo y que cualquier equipaje adicional puede adquirirse antes de concluir la reserva o posteriormente mediante la sección de "Servicios Adicionales".
En las redes sociales, la noticia no pasó desapercibida. Numerosos usuarios expresaron su malestar por la eliminación de un servicio que consideraban parte natural del pasaje aéreo y cuestionaron que el límite de 3 kilos para el artículo personal resulta insuficiente para muchas necesidades de viaje. Algunos pasajeros señalaron que la medida, lejos de abaratar el costo final del vuelo, podría encarecerlo significativamente para quienes necesitan viajar con una valija de mano.
La aerolínea, en respuesta a estas críticas, desmintió versiones que circulaban en redes acerca de que esta política ya se había implementado con anterioridad. "No es cierto (aclararon desde la empresa). La confusión puede deberse a que hay una tarifa promo que no contemplaba el equipaje. Entró en vigencia con los tickets comprados a partir del lunes".
La eliminación del equipaje de mano gratuito no es el único cambio reciente que enfrentan los pasajeros. En noviembre pasado, la compañía comenzó a cobrar por la selección anticipada de asientos, un servicio que hasta entonces era gratuito y que la convertía en la única aerolínea tradicional de la región sin ese recargo. A eso se suma la aplicación de un recargo temporal por combustible (de 7.500 pesos por tramo en vuelos domésticos), en respuesta al aumento del precio del petróleo producto del conflicto en Medio Oriente.
En conjunto, estas medidas configuran un giro comercial que acerca a Aerolíneas Argentinas al modelo de las low cost, donde el pasaje base se limita estrictamente al traslado y todos los servicios complementarios se pagan por separado. La compañía, por su parte, argumentó que la medida no debería modificar la demanda. "El perfil de viajeros de Aerolíneas está bien definido y la elige porque es confiable y tiene una oferta amplia de rutas y destinos", señalaron, al tiempo que aseguraron que esta modificación apunta a disputar un segmento que privilegia el precio pero que, al elegir la aerolínea de bandera, puede acceder a una mayor disponibilidad de vuelos y horarios.
La decisión se da, además, en un momento favorable para las cuentas de la empresa. Aerolíneas Argentinas destacó que en 2025 tuvo ganancias por primera vez en dos décadas sin necesidad de subsidios, con un resultado positivo de 112 millones de dólares. La apuesta ahora es que el nuevo esquema tarifario le permita consolidar ese desempeño financiero en un mercado doméstico cada vez más competitivo.
Para el pasajero frecuente que recorre el país con una maleta de cabina, el cambio implica un costo adicional directo. Para quien viaja liviano, en cambio, la nueva tarifa base puede representar una opción más económica que antes. La aerolínea confía en que esta segmentación le permitirá captar a ambos perfiles. El tiempo dirá si la reconversión hacia el modelo low cost —con el valor agregado de una red de rutas más amplia y una mayor frecuencia de vuelos— termina siendo un negocio redondo o si, por el contrario, genera una erosión en la confianza y la fidelidad de sus usuarios más tradicionales.
El cambio no es una medida aislada. Aerolíneas Argentinas, que en los últimos tiempos venía perdiendo terreno frente a las aerolíneas de bajo costo en el mercado doméstico, decidió adoptar una política similar para poder competir con tarifas igualadas en condiciones. Fuentes de la empresa explicaron que el nuevo esquema permite ofrecer un precio inicial más bajo, desagregando del boleto aquellos servicios que cada pasajero decide contratar o no.
"Buscamos ofrecer una tarifa que compita con las que ofrecen las low cost, que separan los valores del pasaje del costo del equipaje", indicaron desde la compañía. De esta manera, la aerolínea de bandera se alinea con un modelo que ya es estándar en el mercado y que, según sus voceros, resulta especialmente útil para el segmento corporativo, donde muchos viajeros se desplazan sin equipaje adicional.
La nueva política se aplica exclusivamente a los vuelos de cabotaje y solo a los boletos adquiridos a partir del 4 de mayo, lo que significa que quienes ya tenían sus pasajes comprados con anterioridad conservarán las condiciones originales. En los vuelos internacionales, en tanto, no habrá modificaciones.
Para quienes necesiten llevar una valija de cabina, la compañía fijó un costo adicional de 42.350 pesos por tramo, según los valores vigentes en los sistemas de reserva. Aquellos que opten por categorías superiores (como Plus, Flex o Premium Economy) seguirán contando con el carry-on incluido dentro del precio del pasaje.
El nuevo esquema de equipaje para la tarifa base de Aerolíneas Argentinas contempla únicamente un artículo personal de hasta 3 kilos, como una mochila, cartera o bolso para computadora. La aerolínea actualizó su sistema de ventas para informar a los pasajeros antes de finalizar la compra: el mensaje advierte que ese es el único elemento permitido sin cargo y que cualquier equipaje adicional puede adquirirse antes de concluir la reserva o posteriormente mediante la sección de "Servicios Adicionales".
En las redes sociales, la noticia no pasó desapercibida. Numerosos usuarios expresaron su malestar por la eliminación de un servicio que consideraban parte natural del pasaje aéreo y cuestionaron que el límite de 3 kilos para el artículo personal resulta insuficiente para muchas necesidades de viaje. Algunos pasajeros señalaron que la medida, lejos de abaratar el costo final del vuelo, podría encarecerlo significativamente para quienes necesitan viajar con una valija de mano.
La aerolínea, en respuesta a estas críticas, desmintió versiones que circulaban en redes acerca de que esta política ya se había implementado con anterioridad. "No es cierto (aclararon desde la empresa). La confusión puede deberse a que hay una tarifa promo que no contemplaba el equipaje. Entró en vigencia con los tickets comprados a partir del lunes".
La eliminación del equipaje de mano gratuito no es el único cambio reciente que enfrentan los pasajeros. En noviembre pasado, la compañía comenzó a cobrar por la selección anticipada de asientos, un servicio que hasta entonces era gratuito y que la convertía en la única aerolínea tradicional de la región sin ese recargo. A eso se suma la aplicación de un recargo temporal por combustible (de 7.500 pesos por tramo en vuelos domésticos), en respuesta al aumento del precio del petróleo producto del conflicto en Medio Oriente.
En conjunto, estas medidas configuran un giro comercial que acerca a Aerolíneas Argentinas al modelo de las low cost, donde el pasaje base se limita estrictamente al traslado y todos los servicios complementarios se pagan por separado. La compañía, por su parte, argumentó que la medida no debería modificar la demanda. "El perfil de viajeros de Aerolíneas está bien definido y la elige porque es confiable y tiene una oferta amplia de rutas y destinos", señalaron, al tiempo que aseguraron que esta modificación apunta a disputar un segmento que privilegia el precio pero que, al elegir la aerolínea de bandera, puede acceder a una mayor disponibilidad de vuelos y horarios.
La decisión se da, además, en un momento favorable para las cuentas de la empresa. Aerolíneas Argentinas destacó que en 2025 tuvo ganancias por primera vez en dos décadas sin necesidad de subsidios, con un resultado positivo de 112 millones de dólares. La apuesta ahora es que el nuevo esquema tarifario le permita consolidar ese desempeño financiero en un mercado doméstico cada vez más competitivo.
Para el pasajero frecuente que recorre el país con una maleta de cabina, el cambio implica un costo adicional directo. Para quien viaja liviano, en cambio, la nueva tarifa base puede representar una opción más económica que antes. La aerolínea confía en que esta segmentación le permitirá captar a ambos perfiles. El tiempo dirá si la reconversión hacia el modelo low cost —con el valor agregado de una red de rutas más amplia y una mayor frecuencia de vuelos— termina siendo un negocio redondo o si, por el contrario, genera una erosión en la confianza y la fidelidad de sus usuarios más tradicionales.
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