OPINIÓN

¿Qué está pasando con las vacunas en la Ciudad?

Mientras sigue con una vacunación demorada, el Gobierno porteño le echó la culpa al nacional y denunció discriminación en el reparto de dosis. Los funcionarios bonaerenses respondieron con datos que indican que la Ciudad está por encima de la cantidad que le corresponde.

Werner Pertot


Mientras la vacunación avanza de manera muy lenta en la Ciudad de Buenos Aires y con algunos criterios discutibles, Horacio Rodríguez Larreta optó por la estrategia PRO habitual: culpar al Gobierno nacional. Le revoleó una tapa de Clarín y unas declaraciones del ministro de Salud, Fernán Quirós, quien reclamó que les den más vacunas y que, para eso, cambien el criterio y dejen de darle en proporción a la población y pasen a darle por población objetivo. Desde el Gobierno bonaerense respondieron con gráficos que muestran a CABA al tope de la lista y con un promedio incluso mayor al que le corresponde. La discusión sobre criterios podría ser interesante si no estuviera teñida de tono de campaña (¿será porque Quirós va a ser el candidato del PRO en CABA?). Es la misma que se podría tener para preguntar por qué el distrito que gobierna Larreta fue el último de los 24 en confirmar que va a vacunar docentes (siendo el primero en comenzar las clases). Pero ninguno de esos debates explica la forma en que distribuyeron las vacunas –con denuncia penal incluida por el envío al sector privado-, ni por qué tardan tanto en aplicar las que ya tienen.

Luego del escándalo de las vacunas que terminó con la salida de Ginés González García, vino la discusión sobre la distribución en la Ciudad. Esa discusión –que quedó solapada por el disparate nacional- comenzó un viernes mientras colapsaba el sistema de turnos que el gobierno de Larreta se resistió a abrir con un tiempo prudencial como para organizar los turnos. Siguió con una denuncia penal por la distribución de 9900 vacunas al sector de las prepagas y obras sociales. En ese contexto, Quiros contraatacó: “Tenemos que optimizar el mecanismo de distribución de las vacunas para que todos los ciudadanos tengan la misma oportunidad de llegar a la vacuna”. “Lamentablemente, los grupos de riesgo no son proporcionales a la densidad poblacional, que fue el criterio que usó el Ministerio de Salud Nacional para la distribución de las vacunas. Estamos solicitando dialogar para mejorar y optimizar el mecanismo, para que todos tengan la misma oportunidad de llegar a la vacuna”, indicó.

El ministro no explicó por qué, en ese contexto, la vacunación viene tan lenta: de 226 mil dosis que les entregaron, llevan aplicadas 164 mil, según el Monitor Público de Vacunación. Las manifestaciones de él y de otros funcionarios porteños sobre la capacidad que tiene la Ciudad para vacunar no se condicen con la velocidad que se va viendo de vacunación en el territorio.  Incluso surgen casos donde se pone en duda la posibilidad de vacunar a personas de más de 80 años: le ocurrió a Irma, algo que fue denunciado en un hilo de Twitter.



Rápido resumen: Irma se anotó por la web del Gobierno porteño y puso que tenía como prestador al Hospital Italiano. Luego le llegó un mail diciendo que debía vacunarse vía esa prepaga. Pero cuando ingresó al sistema de la prepaga, le dijeron que no la podían vacunar porque no es socia del Plan de Salud de ese hospital, sino que llega por una obra social. Llamó al Gobierno porteño y le dijeron que no se lo podían resolver porque no se puede borrar del sistema que debe vacunarse por el Italiano. Le sugirieron a Irma que negocie entre su obra social y la prepaga para que ambas firmen un convenio y así lograr aplicarse la vacuna. Poco faltó para que le dijeran que debía viajar a Rusia a aplicársela.

Nota: estas eran vacunas que el Gobierno nacional le dio a la Ciudad para que se apliquen a las ciudadanas y ciudadanos. No para que se las nieguen en función de su pago o no a una prepaga determinada. Casos como este no fortalecen la confianza en el sistema de vacunación porteño, por ser generosos.

Pero volviendo a lo que planteó Quirós: es una discusión sobre los criterios de distribución que podría ser llevada a una charla con el Gobierno nacional. No fue el camino que eligió. La tapa de Clarín que siguió fue clara en ese sentido: planteaba que el Gobierno nacional le retacea a los porteños y porteñas vacunas porque gobierna Larreta.

Le salieron al cruce funcionarios del Gobierno bonaerense, que recordaron que el distrito recibe la cantidad que le corresponde según su población: un 7 por ciento de las vacunas que van llegando. Quirós pretende que eleven ese porcentaje a un 9 por ciento, que es el número de adultas y adultos mayores. Si bien el debate no me parece mal, tal vez sería más conducente que no lo llevara adelante una persona que –según se comenta- va a ser el candidato de Larreta a diputado. Lo que me lleva a preguntarme: cuando Quirós dice estas cosas, ¿las dice como ministro o como precandidato?

Uno de los que le contestó fue el jefe de Gabinete bonaerense, Carlos Bianco, quien consideró que el criterio que se aplica es “el más razonable”, porque se reparten vacunas por cantidad de población y cada distrito define sus prioridades. Esto explica por qué, por ejemplo, durante varios días 23 distritos anunciaron que comenzaban a vacunar en paralelo a docentes con la vacuna china y el Gobierno de Larreta, no.



Por suerte, con algo de delay, Larreta finalmente anunció que también vacunará a los docentes a partir del 10 de marzo. ¡Enhorabuena!




Lamentablemente, la decisión llega un poco tarde: más de 178 contagios en el sistema educativo público dan cuenta de ello. Fueron en 150 establecimientos. Se tuvieron que aislar 91 burbujas y 23 escuelas debieron interrumpir al menos un día sus actividades, según relevó UTE-CTERA.

Para seguir complicando las cosas, desde ATE denunciaron que faltan vacunas para el personal de salud de los hospitales públicos mientras se están derivando vacunas a las prepagas. “En este contexto que nos toca atravesar como sociedad, sólo en CABA hemos perdido a 20 compañeros a causa de este virus. Tres de ellos en la última semana”, advirtieron. De hecho, esta semana murieron dos médicos por coronavirus. "La Ciudad recibió 216 mil dosis, pero solamente aplicó 106 mil; con el agravante de que el 27 por ciento de los trabajadores de la Salud no fue inmunizado", advirtieron en una conferencia de prensa. Según advierte Gustavo Sarmiento en Tiempo Argentino, un informe del equipo sanitario del Hospital Alvear indica que con las vacunas recibidas ya tendría que estar vacunado todo el sector de salud y restarían 74 mil vacunas para adultos mayores: sin embargo, todavía falta una parte importante del personal de salud y los mayores de 80 años también siguen esperando. En el Alvear, advirtieron, falta el 60 por ciento del personal.

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