EMERGENCIA ECONÓMICA

Eximirán por seis meses a bares y restaurantes del pago de Ingresos Brutos

La iniciativa fue sancionada con 54 votos a favor y cuatro en contra. Busca que esos comercios no paguen Ingresos Brutos hasta febrero del próximo año.


Mientras el Gobierno porteño analiza permitirles poner mesas y sillas en la vereda, y en el medio de un nuevo pico de casos de coronavirus, la Legislatura porteña aprobó ayer una ley para aliviar a los locales gastronómicos. Durante seis meses no pagarán Ingresos Brutos.
 
La iniciativa recibió 54 votos a favor y cuatro en contra –de los bloques FIT, PO, PTS y AyL-. La eximición del pago del impuesto regirá desde septiembre hasta febrero inclusive. El texto de la ley precisa que el beneficio alcanza a los servicios de los restaurantes y cantinas; locales de comidas rápidas o al paso; bares; expendio de comidas y bebidas en establecimientos con servicio de mesa o en mostrador, y heladerías. En total, son unos 10 mil locales.
 
La exención será únicamente sobre los ingresos que perciben por esas actividades. Si un local también tiene otra diferente, sí va a tener que pagar en función de sus ingresos por esa otra actividad. Es que algunos locales se reinventaron: hay restaurantes que se convirtieron parcialmente en casas de pastas y parrillas que operan como carnicerías.
 
Aunque no tengan que pagar Ingresos Brutos, los locales gastronómicos deberán seguir presentando las declaraciones juradas y cumpliendo con sus deberes formales. En caso contrario, serán multados por la Agencia Gubernamental de Ingresos Públicos (AGIP).
 
Cabe señalar que el sector gastronómico es uno de los más afectados por la pandemia, dado a que en estos meses tuvieron una caída de más del 80% en sus ventas, a pesar de que continúan trabajando con el reparto a domicilio y para llevar. Es así que se prevé que esta medida alcance a un total de diez mil comercios gastronómicos que emplean directamente a más de ciento cincuenta mil personas en la Ciudad.
 
El proyecto aprobado fue presentado por el legislador Marcelo Guouman (UCR-Evolución). En sus fundamentos argumenta que el sector gastronómico “es uno de los pilares de la actividad económica de la Ciudad”.
 
En tanto la legisladora Cecilia Segura, del Frente de Todos expresó que “La respuesta del Gobierno de la Ciudad en materia económica llega con mucha demora y es insuficiente. En cinco meses de pandemia tan sólo se avanzó en la exención de dos meses de ABL y hoy una exención en ingresos brutos para gastronómicos, que obviamente acompañamos, pero remarcando que solo es una reducción de impuestos a la facturación”.
 
Mientras que Matías Barroetaveña (FdT) explicó que acompañan “este proyecto porque nosotros también presentamos una propuesta en este sentido, estamos esperanzados con esta decisión porque venimos reclamando este tipo de decisiones desde marzo” e insistió en que “el oficialismo tiene dificultades para ayudar a la demanda, no piensa en cómo ayudar al trabajador para que tenga más dinero en el bolsillo”.
 
Desde el Frente de Izquierda de los Trabajadores hubo críticas: “Se le está dando un beneficio impositivo a grandes grupos económicos, cuando no hay ningún proyecto para asistir a los trabajadores”, acusó el legislador Gabriel Solano.
 
La medida había sido solicitada por varias agrupaciones de gastronómicos, como los de la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Confiterías y Cafés (AHRCC), la Asociación de Propietarios de Pizzerías y Casas de Empanadas (APPYCE), la Asociación de Fabricantes Artesanales de Helados y Afines (AFADHYA). 


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