OPINIÓN

La Ciudad será guarida del PRO también con las causas judiciales

Denuncian que el macrismo está esperando un fallo favorable para lanzar la IGJ porteña y mantener el control de ciertos documentos que lo pueden complicar a Macri en los procesos pendientes.

Werner Pertot


Cuando pensábamos que la Ciudad de Buenos Aires podía ser una última guarida del PRO; siempre lo decíamos en el sentido político: un refugio ante la derrota generalizada que se les avecina. Pero parece que algunos se lo tomaron mucho más literalmente. La semana pasada reflotó la idea de crear una Inspección General de Justicia (IGJ) porteña, algo que en su momento había sido denunciado por la procuradora Alejandra Gils Carbó como un intento de generar un paraíso para las offshore en la Ciudad. La creación de esta nueva IGJ está frenada por un fallo judicial, pero en el Gobierno porteño hay trabajadores que empezaron a advertir que sus superiores les ordenaron que preparen todo porque se viene una sentencia favorable a Larreta.

La idea de una IGJ porteña siempre rondó al macrismo. Sobre todo porque consideraba que la IGJ a nivel nacional es demasiado estricta. En el primer año de gestión de Macri como jefe de Gobierno, la gestión PRO consiguió avanzar con ese proyecto, pero un fallo judicial se lo frenó. Además, como contó la periodista Nora Veiras en 2016, el jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, terminó imputado por presunto abuso de autoridad por la creación de esa dependencia nueva. Lo que le cuestionaba ese fallo es que no había una legislación que le permitiera crear una IGJ porteña y quitarle funciones a la que existe a nivel nacional.

¿Cómo fue el periplo judicial? La IGJ porteña había sido frenada en 2009 una sentencia luego de una presentación de Gils Carbó. El Gobierno porteño apeló y la fiscal Gabriela Boquin –la misma que descubrió el intento de perdonarle gran parte de la deuda del Correo al Grupo Macri- dictaminó en contra de Larreta. Hoy está en manos de la Cámara en lo Comercial. Pese a los fallos en contra, el Gobierno porteño avanzó y designó frente al nuevo organismo a Hernán Najenson, un hombre muy cercano a Daniel “El Tano” Angelici. A raíz de esa decisión es que Larreta terminó imputado penalmente.

La decisión de avanzar con la IGJ reflotó en estos días, como informó Nueva Ciudad. La novedad no surgió de los funcionarios, sino de los trabajadores que empezaron a ver movimientos que anticipan un fallo judicial favorable para crear esa dependencia. La periodista Noelia Barral Grigera advirtió que la movida puede estar vinculada a las causas que enfrenta Macri. Indicó que “entre los fiscales hay fuertes sospechas de que el oficialismo aspira a que queden bajo la órbita de la Ciudad dos temas de muchísima sensibilidad para el Presidente: las presentaciones que debe hacer la familia Macri por la causa Correo Argentino -hoy con la matrícula cancelada en la IGJ y por lo que no puede siquiera cambiar autoridades- y la registración y el control sobre las sociedades off shore”, que –obviamente- está vinculado al escándalo de Panamá Papers.

El tema es que cualquier preparativo para crear una dependencia de ese tipo implica movimiento bucráticos y empezar a poner a empleados a trabajar en el tema. Fue por eso que los que hicieron saltar el tema fueron los estatales, a través de su gremio, ATE. Indicaron que sus superiores en el Gobierno porteño plantearon que hay que preparar todo para crear la nueva IGJ porque se viene un fallo favorable al Gobierno de Larreta.

Mientras tanto, la ex procuradora Gils Carbó indicó que “a fines de 2008 la Legislatura porteña dictó una ley que intenta crear una IGJ porteña, equivalente a la nacional. Querían traspasar sus funciones. Es claramente inconstitucional. Era para fomentar el uso de sociedades offshore. Que ahora se pretenda reflotar entre gallos y medianoches queda claro la intención".  “Cuando era fiscal de cámara, en 2008, pedí una medida cautelar para impedir que hubiera una IGJ porteña. Eso se mantuvo 10 años, pero ahora parece que quieren retomarlo.  Lo que se busca con la IGJ porteña es liberalizar el uso fraudulento de sociedades y que crear una IGJ en la ciudad de Buenos Aires es crearse una jurisdicción sin controles”. La ex procuradora insistió con que el objetivo parece ser eludir controles: "Obviamente la evasión impositiva es uno de los principales objetivos de crear una IGJ en la ciudad. Debe haber un interés muy grande en que Buenos Aires sea una guarida fiscal", indicó en El Destape Radio.

Sería importante que Larreta o algún funcionario porteño explique qué acciones están tomando para crear esta IGJ y cómo saben por anticipado que van a obtener un fallo favorable. De todas maneras, habrá que ver, si finalmente resulta electo Alberto Fernández, si el Gobierno nacional les pelea esa transferencia del control de las sociedades comerciales.

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