JUDICIALES

Muertes en el taller de Viale: a casi 13 años, sobreseen a los dueños de las marcas

Por el incendio en el taller clandestino de la calle Luis Viale al 1200, en 2006, murieron una mujer y cinco chicos. Tras la condena a dos talleristas, la Justicia ordenó investigar a los empresarios. Durante el juicio se probó que eran dueños del inmueble, de las marcas y hasta de las máquinas. Pero fueron sobreseídos.

Foto: Ministerio Público Fiscal


El 30 de marzo de 2006, el taller textil que funcionaba en Luis Viale al 1200 se prendió fuego. Murieron Juana Vilca (de 25 años), Wilfredo Quispe Mendoza (15), Elías Carbajal Quispe (10), Luis Quispe (4), Rodrigo Quispe Carvajal (4) y Harry Rodríguez (3). Una década después, la Justicia condenó a dos administradores del lugar por reducción a la servidumbre. Y ordenó que se investigue a los dueños del taller y las marcas. En un fallo conocido este jueves, fueron sobreseídos.

El Juez Alberto Baños, del Juzgado Criminal y Correccional Nro 27, sobreseyó a Daniel Alberto Fischberg y Jaime Geiler, dueños de las marcas para las que trabajaba el taller textil de la calle Luis Viale. El magistrado entendió, junto con la fiscal Betina Vota, que no se pudo probar que Fischberg y Geiler conocieran la situación del taller.

Ayelén Arcos, miembro del grupo de familiares y amigos de las víctimas que impulsa el reclamo de Justicia, consideró “ridículo” que se hable de falta de pruebas sobre esa relación cuando “el edificio era propiedad de ellos, las marcas eran de ellos, las máquinas las habían comprado ellos”. Además, explicó a Nueva Ciudad que Baños consideró prescripta la causa inicial, por estrago,  pero Arcos remarcó que luego la carátula cambió a “reducción a la servidumbre” y no debería darse por prescripto el delito.

En junio de 2016 el TOC Nro 5 condenó a los encargados del taller (Luis Sillerico y Juan Manuel Correa) a 13 años de prisión por reducción a la servidumbre, y ordenó a la justicia volver a investigar a los dueños de las marcas para las que el taller producía en forma exclusiva.

“Este fallo prácticamente legaliza que las grandes empresas reduzcan a la servidumbre a trabajadores tercerizados. Además, culpa por la explotación a los talleristas bolivianos, tomando a estas prácticas laborales como un problema a resolver en el marco de las colectividades migrantes, y no como un mecanismo de reducción de costos de empresarios blancos argentinos. Se trata de un incentivo monumental a la reproducción de estas prácticas”, denunciaron mediante un comunicado.

”Según declaraciones de testigos en el juicio, Fischberg solía visitar el taller, hecho que Baños decidió ignorar”, remarcaron. Arcos advirtió que, hasta el momento, la Justicia en este tipo de casos sólo llegó hasta los talleristas, pero “nunca a los eslabones superiores”.

Si bien describió que judicialmente el panorama es “complicado”, desde la Campaña por Justicia por las víctimas del incendio de Luis Viale acompañarán a los abogados querellantes en la apelación.

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