SUBTERRÁNEOS

Asbesto en el subte: confirmaron la presencia de material cancerígeno en coches de la Línea B

Los resultados corresponden al análisis de piezas de dos coches, que se encontraban bajo bastidor, dentro de cofres, y dentro del tablero de baja tensión en la cabina de conducción. “Esto quiere decir que, en ningún caso, estaban al alcance de los pasajeros”, aclaró Sbase.



Los resultados de los análisis realizados sobre coches CAF 5000, que circulaban en la Línea B del subte, confirmaron la presencia de asbesto en distintos componentes, fuera del alcance de los pasajeros. Así lo dio a conocer Subterráneos de Buenos Aires S.E. (SBASE), que presentó un plan de gestión del material cancerígeno.

La presentación de Sbase se dio en el marco de la comisión conformada junto con los gremios; Metrovías; la Subsecretaría de Trabajo, Industria y Comercio; y la Defensoría del Pueblo, constituida para la revisión paulatina del material rodante y de la infraestructura del subte y Premetro.

La iniciativa deberá ser desarrollada por el operador –en este caso, Metrovías- e incluida dentro del sistema de gestión de salud y seguridad ocupacional de la empresa, y en caso de sucesivos operadores, con la supervisión de SBASE.

Al mismo tiempo, se presentaron los resultados de los estudios llevados adelante por la empresa DICON –un operador especializado en el tratamiento de este tipo de materiales - en los coches CAF 5000, sacados de circulación en febrero pasado.

Los resultados corresponden al análisis de piezas de dos coches tomadas el mes pasado con medidas de extrema seguridad. Se encontraban bajo bastidor, dentro de cofres, y dentro del tablero de baja tensión en la cabina de conducción. “Esto quiere decir que, en ningún caso, estaban al alcance de los pasajeros”, aclaró Sbase mediante un comunicado. Y agregó que una vez que Dicon finalice el análisis del resto de los CAF 5000, será la encargada de hacer la descontaminación de los trenes. Luego, Sbase se encargará de establecer los mecanismos habituales de disposición de las formaciones, como se suele proceder con el resto de la flota en desuso.

Cabe recordar que la polémica por el asbesto comenzó tras la denuncia en los medios de España sobre la presencia de ese material en el Metro de Madrid. Apuntaba a los mismos coches que en Buenos Aires circulan en la Línea B. Los CAF 5000 fueron comprados en 2011 por el entonces jefe de Gobierno Mauricio Macri por cuatro millones de euros.

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