CADA VEZ MENOS VISITAS Y MAS QUEJAS

El cementerio de Chacarita cada vez más deteriorado

Sin la proyección de ninguna obra, el cementerio tiene grietas, baldosas rotas y los ascensores no andan.

Frente al cementerio de la Chacarita, los paraguas que albergan a los floristas dominan la escena. Pero el panorama cambia tras cruzar el pórtico rosado, cuando se avanza hacia el interior de la necrópolis. Hay obras puramente estéticas, de puesta en valor y de recuperación de los espacios verdes.

Sin embargo, el cementerio luce daños nuevos y otros que ya llevan varios años. Como las quejas de la gente, que sufre por el deterioro y el abandono de algunos sectores. Los espacios en peor estado son las galerías subterráneas, en las que hay miles de nichos. Para acceder hay que bajar 72 escalones. Algo difícil para la gran mayoría de los visitantes, que son personas grandes que se acercan a visitar los restos de sus seres queridos: de 11 ascensores que hay en total, sólo funcionan tres, y esporádicamente.

Alicia Chiesa va todos los meses desde 1999. Tiene a su madre y sus suegros en la galería 16. "Hay agua estancada, suciedad y en lugar de baldosas un trozo de alfombra", cuenta, y relata: "En abril pasado no pude llevar yo las flores porque en enero bajé por las escaleras y me descompuse al faltarme el aire". Eduardo Fernández también va seguido. "El estado de deterioro y abandono que presentan las galerías, de la 15 a la 22, es increíble y peligroso. Hay techos rotos y goteras por doquier contenidas por tachos que hay que ir esquivando. Además, falta de iluminación y pisos rotos con faltantes de baldosas".

Al deterioro por el paso del tiempo se suma la falta de luz. Es que se roban las lamparitas. Los 22 baños que hay en las galerías están casi todos en mal estado. Se los ve sucios y con mal olor. Clarín tuvo acceso a un comunicado del Gobierno porteño en el que se informa que están suspendidas las inhumaciones y las renovaciones de arrendamientos en las galerías 1 a 9. "Dicha medida obedece al estado edilicio, cuya gravedad fue constatada a los fines de evitar daños y perjuicios" en una auditoría realizada en 2014. Además, se informa que, a quienes intenten renovar el arrendamiento del nicho, se les debe comunicar que tienen que trasladar los restos a otra galería.

"Se registra una importante morosidad en los pagos por los nichos de las galerías", aseguran fuentes del Gobierno porteño. Y explican que el aumento de las cremaciones, en detrimento de las inhumaciones, continúa. Además, afirman que el cambio cultural respecto a la forma en que la gente recuerda a sus seres queridos hace que cada vez sean menos los que concurren al cementerio con frecuencia. Así lo confirman los floristas y se puede ver en las recorridas por Chacarita. Quienes se acercan a dejar flores en las tumbas y en los nichos son personas mayores, que aún conservan la costumbre de otros tiempos.

Desde la Ciudad informaron que se están haciendoobras que incluyen una nueva plaza frente al peristilo, la remodelación de la peatonal principal y una nueva rotonda en las capillas que tendrá una fuente ornamental. Además, buscan reordenar el sistema de tránsito vehicular, sobre todo en las calles que rodean al panteón 6, en la Avenida de los Cipreses, y en el crematorio. Ante los cambios y los trabajos que se ven dentro de Chacarita, se sumaron rumores de que algunas de las galerías que ya no se usan podrían ser demolidas para un futuro proceso de readecuación de los espacios dentro del cementerio. Sin embargo, estas versiones no fueron confirmadas oficialmente, y las obras que se están realizando se encuentran en otros sectores. Aunque el cementerio cierra por la noche y tiene seguridad, los robos siguen siendo algo difícil de controlar y evitar.

"Sellevan placas, imágenes, bronces, y hasta las rejas de las bóvedas. La responsabilidad termina recayendo en nosotros, que somosla cara visible de la queja, pero que sólo trabajamoshasta la hora del cierre", cuenta Daniel Di Baggio, Secretario Generaldel Sindicato de Obreros y Empleados de Cementerios. Y agrega:"Después de ese horario, el cementerio es tierra de nadie, pese a que hay personal de seguridad".

Y también hubo denuncias por las bóvedas abandonadas en las que se acumula agua y, en los meses de calor, son un ambiente propicio para el mosquito que transmite el dengue. Tampoco se salva el mausoleo de Gardel.

El viernes pasado se cumplió un nuevo aniversario de la muerte de Carlos Gardel. Y sus fanáticos se reunieron junto al mausoleo que lo recuerda, en Chacarita, para denunciar su deterioro y su descuido. Denuncian que el Centro de Estudios Gardelianos, que debe ocuparse de mantenerlo, no lo hace, y que el abandono se nota tanto afuera como en el interior

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