COMUNA 12

El Barrio Saavedra, mucho verde y ambiente familiar

Entre callecitas zigzaguentes y a pocos metros de la General Paz, el Barrio Saavedra tiene mucho espacio verde y mantiene la esencia de un barrio familiar de viviendas bajas.


El Barrio Saavedra son unas 30 parcelas separadas por calles con nombres de escritores, periodistas, músicos, escultores y presidentes, concentrados en una especie de burbuja natural a pocos metros se encuentra la traza de la General Paz que irrumpe en su extremo norte con cientos de vehículos.
 
Delimitado por las calles Andonaegui, Crisólogo Larralde, el parque General Paz y la autopista que divide la ciudad con la provincia de Buenos Aires, el Barrio Parque Cornelio Saavedra, o barrio Juan Domingo Perón (como se conoció en sus inicios), es la conexión con la naturaleza de los vecinos que viven en la zona y, también, de aquellos que llegan de toda la ciudad. Deportistas amateurs, abuelos con sus nietos, lectores y hasta entrenadores de perros se pasean por ese rincón porteño de callecitas ondulantes y casas de diferentes estilos. Hay construcciones de diseños modernos y otras que aún conservan signos de los orígenes del barrio.
 
"Es una gran burbuja porque a pesar de estar cerca de la General Paz, no se siente el ruido", cuenta a La Nación Miguel Salvatori. Soledad García hace sus rutinas deportivas en el parque mientras su hijo está en el jardín de infantes, "aprovecho el tiempo acá en lugar de estar tomando mate con las otras mamás. Si pasa algo, las maestras se cruzan y me avisan", dice. "Cuando cruzás la General Paz, cambia todo. El barrio es seguro, muy familiar y lo aprovechamos toda la semana".
 
Alberto Gerchunoff (escritor y periodista), Athos Palma (compositor), Constantino Gaito (pianista y compositor), Enrique Banchs (poeta), Macedonio Fernández (escritor y filósofo), Alfonsina Storni, (poetisa y escritora), Alfredo Guttero (artista), Carlos López Buchardo (compositor), Carlos Pellergini(ex presidente de la Nación), Alberto Williams (compositor) y Rogelio Yrurtia (escultor) tienen su homenaje en el barrio. Esas figuras de la historia argentina dan nombre a las callecitas que rodean la plazoleta Dr. Vicente Lima y el parque Padre Carlos Mugica. En esas dos parcelas se concentra la actividad, sobre todo, los fines de semana. Aunque los días hábiles tienen sus habitués.
 
La ausencia de viviendas de altura no es una casualidad: el barrio se ideó sobre la base del concepto de ciudad jardín durante la primera presidencia de Juan Domingo Perón. Bajo la supervisión de la Dirección de Vivienda del Ministerio de Obras y Servicios Públicos de la Nación y el respaldo del Banco Hipotecario Nacional, el 19 de septiembre de 1948 nació el proyecto impulsado por el urbanista británico Ebenezer Howard.
 
La reseña histórica de la Asociación vecinal del barrio Brigadier Cornelio Saavedra cuenta que 580 días después del inicio de las obras se habían finalizado 428 viviendas, un templo, un cine teatro, una escuela, una galería comercial, una oficina de correo y telecomunicaciones, un garaje con capacidad para 100 vehículos y una estación de servicio. Las imágenes del loteo inicial son parte del pasado. Ya casi no hay espacios entre los inmuebles como ocurría en los cuarenta, las casas se fueron multiplicando y la vegetación es más frondosa. Además, el diseño de las viviendas se adaptó a los tiempos actuales y algunas aumentaron en su superficie. Ya no hay cine, pero se mantienen el colegio y la iglesia. Y desde hace varios años se creó un minipolo comercial.
 
"El barrio tiene mucha potencialidad y lo gastronómico se fue sofisticando", asegura a La Nación María Ricci, "este es un lugar tranquilo. Mis hijas pueden correr, jugar, estar en las hamacas y los juegos nuevos. Aprovechamos el parque toda la semana", destaca.


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