LA BOCA

Volvieron a detener al policía metropolitano acusado de balear a Lucas Cabello

Los camaristas de la Sala IV, Mario Filozof y Marcelo Lucini, hicieron lugar al recurso presentado la semana pasada por los fiscales Susana Calleja, Miguel Palazzani y Verónica Fernández de Cuevas quienes reclamaron que se dicte la prisión preventiva del efectivo Ricardo Ayala.

El policía metropolitano acusado de haber baleado el mes pasado al joven Lucas Cabello en el barrio porteño de La Boca y que en primera instancia había sido liberado por excederse en su legítima defensa, volvió a ser detenido hoy por orden de la Cámara Nacional de Apelaciones, se informó oficialmente.

Según la Procuración General de la Nación, los camaristas de la Sala IV, Mario Filozof y Marcelo Lucini, hicieron lugar al recurso presentado la semana pasada por los fiscales Susana Calleja, Miguel Palazzani y Verónica Fernández de Cuevas quienes reclamaron que se dicte la prisión preventiva del efectivo Ricardo Ayala (24).

Además, la Cámara también agravó la acusación a "tentativa de homicidio agravado por la condición del imputado de ser miembro de una fuerza de seguridad". Tras conocerse este fallo, la medida dispuesta por los camaristas se concretó de inmediato y el policía volvió a quedar detenido, precisó el informe oficial.

El fallo de los camaristas consideró que se "excluyen de la legitima defensa los casos de lesiones inusitada o aberrantemente desproporcionada" y así rechazaron la hipótesis de la defensa que Cabello (20) se encontraba armado.


En su apelación, los fiscales habían cuestionado la decisión del juez de Instrucción Osvaldo Rappa quien el 26 de noviembre había dispuesto la libertad de Ayala por considerar que se había tratado de un caso de "exceso de legítima defensa". Sin embargo, el fallo de los camaristas consideró que se "excluyen de la legitima defensa los casos de lesiones inusitada o aberrantemente desproporcionada" y así rechazaron la hipótesis de la defensa que Cabello (20) se encontraba armado.

"El medio empleado por el indagado muestra una grosera desproporción e irracionalidad entre aquello que presuntamente pretendió evitar y lo que causó", destacó la Cámara. Además, valoró la consideración de los fiscales acerca de que la conducta de Ayala configuró una "gravísima violación de los derechos humanos, en tanto se ha vulnerado la integridad física de Cabello con riesgo de su vida, mediante la potestad que el Estado le brinda a un agente de una fuerza de seguridad".

Respecto de la condición policial del imputado, los camaristas recordaron que "los mayores conocimientos técnicos y el especial entrenamiento de los integrantes de las fuerzas de seguridad hacen que les sea exigible una mayor precisión a la hora de evaluar la necesidad de la defensa".

El hecho investigado ocurrió el 9 de noviembre en Martín Rodriguez 559, de La Boca, en un hotel familiar para personas en situación de calle, donde el policía estaba como consigna debido a una causa por amenazas entre dos vecinas. Según declaró el efectivo, él disparó contra el joven al intervenir en una presunta agresión a una vecina, que lo hizo "según los protocolos" de la fuerza y que, además, pensó que Cabello estaba armado, lo que aun no fue acreditado por la Justicia.

Mientras que para los acusadores, ninguno de los testigos dijo haber observado que la víctima estuviera armada y en el lugar donde fue baleado sólo aparecieron las tres vainas servidas producto de los disparos de Ayala, quien no sufrió ningún tipo de lesión. Por su parte, Cabello permanecía hoy internado en terapia intensiva en el Hospital Argerich, debido a las graves heridas en pierna derecha, bazo y cuello que recibió.


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