Un solo sueldo ya no alcanza: casi 4 de cada 10 trabajadores argentinos buscan ingresos extra

Una encuesta nacional reveló que el 38,6% de los ocupados combina empleos, changas o aplicaciones para complementar sus ingresos, mientras el endeudamiento afecta a casi la mitad de la población empleada y el pluriempleo se consolida como fenómeno estructural en el mercado laboral argentino.




El mercado laboral argentino atraviesa una transformación profunda. Una encuesta nacional realizada en septiembre de 2026 sobre 1.500 casos reveló que casi cuatro de cada diez trabajadores deben recurrir a changas, plataformas de aplicaciones o a un segundo empleo para complementar sus ingresos, mientras el endeudamiento alcanza a casi la mitad de la población ocupada .

El estudio, elaborado por la consultora Sentimientos Públicos, muestra que la estructura del empleo se ha fragmentado: apenas el 53,6% de la población activa cuenta con un solo trabajo, mientras que el 38,6% combina distintas ocupaciones o changas y el 7,9% se encuentra desempleado. La problemática de la deuda atraviesa todas las modalidades ocupacionales y se profundiza en las situaciones de mayor precariedad, alcanzando al 47% de quienes combinan un empleo principal con changas o aplicaciones, al 67% entre quienes sostienen dos trabajos y escalando al 88% en el caso de las personas que articulan dos empleos con tareas en plataformas .

El pluriempleo dejó de ser una estrategia ocasional para convertirse en un componente central del mercado laboral argentino. Según un informe de la Fundación Encuentro basado en la Encuesta Permanente de Hogares del INDEC, en el cuarto trimestre de 2025 el 12,2% de las personas ocupadas tenía más de un empleo, lo que equivale a 1,6 millones de trabajadores . La cifra se mantiene estable respecto al récord histórico de 2024, cuando alcanzó el 12,4%, pero representa un salto significativo si se compara con el 8,8% registrado en 2016 .

La tendencia se aceleró especialmente a partir de la salida de la pandemia. Incluso la caída transitoria registrada en 2020, cuando el indicador descendió al 9,3%, no alteró la tendencia de fondo: el fenómeno no solo se recuperó sino que alcanzó niveles máximos en los años siguientes . "El pluriempleo se viene consolidando en los últimos años como un componente cada vez más relevante del mercado laboral argentino", sintetiza el informe de la Fundación Encuentro .

Lejos del mito que asocia el pluriempleo con jóvenes en sus primeras experiencias laborales, los datos muestran que el fenómeno se concentra en las edades centrales de la vida activa: casi nueve de cada diez trabajadores con más de un empleo tienen entre 30 y 65 años .

El sesgo de género también es determinante. Las mujeres representan el 56,6% del total de personas con más de un empleo, y mientras el 15,5% de las mujeres ocupadas recurre a más de un trabajo, en los varones esa tasa desciende al 9,5% . Esta brecha se explica en parte por la inserción en sectores de baja carga horaria y salarios reducidos, como el servicio doméstico, que representa el 13% del total del pluriempleo .

Más de seis de cada diez pluriempleados son jefes o jefas de hogar, lo que refuerza la idea de que la multiplicación de tareas no es un "extra" para consumos suntuarios, sino una estrategia central de sostenimiento económico . En términos de ingresos, quienes tienen más de un empleo perciben en promedio apenas un 13% más que quienes tienen uno solo, aunque la mediana muestra una diferencia del 33% .

El avance del pluriempleo se produce en un contexto de deterioro de las condiciones laborales. El desempleo subió al 7,9% en el segundo trimestre de 2026 y la informalidad saltó al 45%, el nivel más alto en cinco años, según datos del INDEC . La informalidad alcanza a 10,2 millones de personas, mientras que los 12,5 millones de trabajadores restantes se encuentran en condiciones de formalidad .

El fenómeno opera bajo una lógica dual. Por un lado, funciona como estrategia de subsistencia para los sectores más vulnerables: el 23% de los pluriempleados se ubica en el segundo decil de ingresos. Por otro, existe una concentración en el decil más alto, con un 19,4% de participación, donde la suma de trabajos se utiliza como forma de intensificación para mantener niveles de consumo o ahorro frente a la erosión del poder adquisitivo .

La encuesta de Sentimientos Públicos también reveló una transformación en las preferencias laborales de los argentinos. Solo el 43% elegiría un trabajo formal, presencial y con jefe si todas las opciones permitieran subsistir. La mayoría prefiere alguna variante flexible, ya sea formal híbrida, informal con jefe o informal por plataforma .

El recorte generacional muestra matices: los centennials expresan una preferencia mayor que el promedio por comenzar con un trabajo formal más clásico, mientras los millennials y la generación X se inclinan por esquemas más flexibles . Entre los desempleados, el 51% prefiere el formato clásico de trabajo formal, presencial y con jefe .

El estudio describe un país que "aún desconfía de su sistema financiero pero se lanza sin temor a la aventura de las finanzas digitales y los tokens en un afán de proteger su capacidad adquisitiva frente a la incertidumbre" . Para la Fundación Encuentro, el crecimiento del pluriempleo no debe leerse como una señal de mayor vitalidad del mercado laboral, sino como un síntoma de la erosión de los ingresos. "Más que una anomalía, el pluriempleo aparece como una respuesta cada vez más extendida frente a un mercado laboral que no garantiza, por sí solo, niveles de ingreso suficientes ni condiciones homogéneas de protección", concluye el informe .

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