- Política
- 17.09.2026
Cruce en redes
Villas: Pilar Ramírez y el cineasta de Milei cuestionaron la urbanización y exministras de Larreta salieron al cruce
La jefa del bloque porteño de La Libertad Avanza sostuvo que el modelo de urbanización “fracasó” y apuntó contra el gasto destinado a los barrios populares. María Migliore y Guadalupe Tagliaferri defendieron con argumentos las políticas implementadas durante el larretismo. Santiago Oría y Maximiliano Ferraro también participaron de la discusión.
La política porteña volvió a quedar atravesada por un cruce en redes sociales, esta vez a partir de una discusión sobre la urbanización de los barrios populares. La disputa tuvo como protagonistas principales a Pilar Ramírez, jefa del bloque de La Libertad Avanza (LLA) en la Legislatura porteña, y a las exministras de Horacio Rodríguez Larreta María Migliore y Guadalupe Tagliaferri.
Ramírez cuestionó la política de urbanización aplicada durante las últimas gestiones porteñas y sostuvo que se trata de un modelo que “fracasó”. Del otro lado, las exfuncionarias defendieron las intervenciones realizadas en los barrios populares y cuestionaron el planteo libertario. A la discusión se sumaron además el diputado Maximiliano Ferraro y Santiago Oría, director de Realizaciones Audiovisuales del presidente Javier Milei.
Ramírez apuntó contra el modelo de urbanización
El punto de partida de la discusión fue una publicación de Ramírez, quien afirmó: “Urbanizar villas fracasó. 50 años tirando la plata de los porteños. El resultado: más villas y peor calidad de vida”.
La legisladora de LLA acompañó el mensaje con declaraciones realizadas en un streaming, donde cuestionó que los barrios populares “sigan creciendo” y sostuvo que continúan funcionando como espacios vinculados a delitos y actividades ilegales.
Ramírez también señaló que su espacio presentó un proyecto para modificar el funcionamiento del Instituto de Vivienda de la Ciudad (IVC). Según consignó LA NACION, la iniciativa plantea directamente la eliminación del organismo, bajo el argumento de reducir la estructura burocrática del Gobierno porteño.
En su respuesta a las críticas, Ramírez puso el foco particularmente en la Villa 31 y afirmó que se destinaron más de US$500 millones a su urbanización. “Después de semejante cantidad de plata de los porteños, la villa sigue siendo una villa”, sostuvo, para luego insistir en que lo que LLA cuestiona es “el modelo” y que reconocer su fracaso sería el primer paso para discutir una alternativa.
Las exministras de Larreta defendieron las políticas
Migliore, quien estuvo al frente del Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat y también encabezó el IVC durante el gobierno de Larreta, salió rápidamente al cruce. La exfuncionaria sostuvo que la política de urbanización produjo mejoras en distintos barrios y mencionó reducción del delito, nuevas escuelas y menor impacto de las inundaciones.
“¿En qué fracasó?”, desafió a Ramírez. La legisladora libertaria respondió cuestionando el resultado global de las intervenciones y volvió a plantear que, pese a las inversiones realizadas, los barrios populares continúan existiendo. El intercambio terminó concentrándose así en una diferencia de criterio sobre qué debe considerarse un resultado exitoso de una política de urbanización.
Tagliaferri, quien también fue ministra de Desarrollo Urbano y Hábitat de Larreta y actualmente es legisladora porteña por el larretismo, incorporó otro elemento a la discusión. Recordó que días antes Ramírez había cuestionado el abandono de la zona sur de la Ciudad y reclamado más inversión, transporte y servicios públicos.
“Integrar un barrio no es sólo levantar la basura, es que nadie viva en una casa precaria”, sostuvo Tagliaferri, quien cuestionó la contradicción entre ambas posiciones.
Oría llevó la discusión al terreno ideológico
El debate también incorporó una fuerte discusión sobre el modelo económico. Ferraro, exaliado de Larreta y actual diputado nacional de la Coalición Cívica, sostuvo que “la urbanización de los barrios populares no fracasó” y defendió las obras realizadas en materia de viviendas, espacios públicos, escuelas, centros de salud y acceso a servicios básicos.
Desde el oficialismo nacional, Oría intervino para defender la visión libertaria. El cineasta y funcionario de comunicación del gobierno de Milei sostuvo que los habitantes de los barrios populares buscan “capitalismo, mercado, bajos impuestos” y trabajo formal, y contrapuso esa perspectiva con lo que definió como “paternalismo estatista”.
Oría también cuestionó a Migliore y planteó que la pobreza es consecuencia del modelo que, según su interpretación, predominó durante años. Cerró su intervención con una defensa del capitalismo como mecanismo para superar la pobreza “de abajo para arriba”.
El intercambio dejó expuestas, de este modo, dos concepciones políticas diferentes sobre la intervención estatal en los barrios populares. Mientras Ramírez y Oría cuestionan el modelo de urbanización y ponen el acento en el gasto, el mercado y la generación de empleo, las exfuncionarias de Larreta y Ferraro reivindican las obras de infraestructura, el acceso a servicios y la integración urbana como parte de una política habitacional.
El cruce también evidencia una disputa todavía abierta en la política porteña: qué hacer con los barrios populares y qué rol debe tener el Estado de la Ciudad frente a la vivienda, los servicios y la integración urbana. Una discusión que, en plena reconfiguración del escenario político porteño, vuelve a enfrentar a LLA con sectores que hasta hace pocos años compartían parte del mismo espacio político.
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