- Política
- 17.09.2026
Larreta y el PJ presionan a Jorge Macri para equipar a la Policía porteña con cámaras corporales
Dos proyectos de ley presentados en la Legislatura por bloques opositores de distinto signo político confluyen en una misma demanda al gobierno de la Ciudad: incorporar de manera obligatoria dispositivos de video en los chalecos de los efectivos de la Policía de la Ciudad.
La oposición decidió llevar al recinto de la Legislatura porteña uno de los temas centrales de la agenda del gobierno de Jorge Macri: la seguridad. En las últimas horas, el legislador Horacio Rodríguez Larreta presentó un proyecto para dotar de mayor transparencia a la Policía de la Ciudad mediante la incorporación de cámaras corporales en los chalecos de los agentes. La propuesta converge con una iniciativa preexistente del bloque peronista y abre interrogantes sobre una posible sintonía entre ambos espacios de cara al 2027.
El proyecto de Larreta, que cuenta con la firma de los legisladores Edgardo Alifraco, Emmanuel Ferrario, María Graciela Ocaña y Guadalupe Tagliaferri, busca establecer por ley el uso obligatorio de las cámaras durante los procedimientos policiales, con reglas para la conservación y acceso a las grabaciones y una prohibición expresa del reconocimiento facial y otras tecnologías de identificación biométrica. Los dispositivos deberán portarse en una ubicación visible, a la altura del torso. Su implementación sería progresiva, priorizando las áreas y funciones con mayor nivel de interacción ciudadana, uso de la fuerza o conflictividad operativa.
Por su parte, los legisladores peronistas Federico Mochi y Claudia Neira —del bloque Fuerza por Buenos Aires— habían presentado meses atrás su propia iniciativa con el declarado objetivo de prevenir casos de gatillo fácil, también con una lógica de implementación progresiva que da prioridad a los cuerpos que operan en barrios populares, en eventos masivos, en manifestaciones públicas y en espacios de detención.
El proyecto peronista introduce un elemento tecnológico distintivo: los dispositivos no solo registrarían los procedimientos en curso, sino también el minuto previo a su activación manual, lo que según Neira permite "sumar contexto a todo el registro posterior" y mejorar el valor probatorio de las imágenes.
Ambas iniciativas comparten la creación de un Centro de Control de Cámaras Corporales dependiente del Ministerio de Seguridad, con la participación permanente de la Defensoría del Pueblo para supervisar el tratamiento de los datos. Las grabaciones quedarían protegidas por la Ley de Datos Personales y se conservarían por un máximo de seis meses, salvo requerimiento judicial.
En el proyecto de Larreta, ese plazo se amplía a tres años cuando la grabación involucre el uso de la fuerza, un arresto, una detención o una investigación en curso.
En declaraciones públicas, Neira consideró que el uso de cámaras corporales en los chalecos de la Policía "es clave para garantizar una seguridad real en la Ciudad" y remarcó que se trata de una herramienta ya disponible en otras provincias, mientras que en CABA funcionan apenas unos pocos dispositivos y sin ningún marco regulatorio.
El proyecto de Larreta cita además dos estudios realizados en Estados Unidos según los cuales los oficiales que portaban estos dispositivos registraron un 30% menos de quejas por comportamiento inapropiado y una reducción del 10% en el uso de la fuerza, y que en varios casos las grabaciones les sirvieron a los propios agentes para desestimar denuncias ciudadanas infundadas.
Por el momento, los 20 legisladores peronistas y los 6 del bloque Confianza y Desarrollo buscarán avanzar con ambas iniciativas; el proyecto del PJ tiene cabecera en la comisión de Seguridad, que preside la radical Aldana Crucitta, y fue girado también a la comisión de Presupuesto que lidera el macrista Waldo Wolff.
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