- Política
- 01.09.2026
Libertarios y amarillos
Milei se sube a la F1 y en la Ciudad le responden: “No movió un pelo”
El Presidente aprovechó el Congreso Americano de la FIA para impulsar el regreso de la Fórmula 1 a la Argentina, pero en el Gobierno porteño relativizaron su intervención y marcaron que las gestiones ya estaban en marcha. La disputa vuelve a exhibir la relación de sociedad y tensión entre Milei y Jorge Macri.
Javier Milei volvió a poner la Fórmula 1 en el centro de la escena política. Durante la apertura del Congreso Americano de la Federación Internacional del Automóvil (FIA), que se realiza en Buenos Aires, el Presidente aseguró que la Argentina reúne las condiciones para volver a recibir a la máxima categoría y pidió “acelerar a toda máquina” para concretar el regreso.
Pero el gesto presidencial no cayó del todo bien en el Gobierno porteño. Según publicó La Política Online, funcionarios de la Ciudad consideran que Milei intentó apropiarse de una iniciativa que ya tenía un recorrido propio y fueron particularmente duros al evaluar el aporte concreto de la Casa Rosada. “Milei no movió un pelo”, fue la frase que recogió el medio porteño.
El contrapunto tiene un componente político evidente: el eventual regreso de la F1 sería una vidriera de enorme impacto para Buenos Aires y, al mismo tiempo, una oportunidad para el Gobierno nacional de exhibirlo como una señal de recuperación del país. En medio de una relación que combina acuerdos electorales, acercamientos y disputas, nadie parece dispuesto a regalarle al otro el rédito de la llegada de la máxima categoría.
La Ciudad pone sobre la mesa las obras
Desde el Gobierno porteño remarcan que el proyecto comenzó mucho antes del discurso de Milei. La administración de Jorge Macri avanzó durante 2026 con la remodelación del Autódromo Oscar y Juan Gálvez, con obras destinadas a adecuar el circuito a los estándares internacionales.
Según informó oficialmente la Ciudad, los trabajos ya alcanzaban el 60% de avance a comienzos de agosto. El nuevo trazado pensado para la F1 tendrá 4,87 kilómetros y 15 curvas, mientras que la configuración para MotoGP contará con 4,3 kilómetros y 14 curvas. También se construye un túnel para permitir el ingreso de la logística directamente a la zona de boxes.
La apuesta porteña es doble: recibir al MotoGP desde 2027 y utilizar esa infraestructura como plataforma para intentar recuperar posteriormente una fecha de Fórmula 1. En la Ciudad sostienen que la adaptación del autódromo es una condición necesaria para que Buenos Aires pueda sentarse a negociar en mejores condiciones.
El secretario de Deportes porteño, Fabián “Chino” Turnes, trabaja además junto al empresario y piloto Orly Terranova en las gestiones vinculadas con las competencias internacionales. De acuerdo con la información publicada por LPO, la Ciudad busca asegurar el MotoGP entre 2027 y 2030 y mantiene como objetivo que la F1 pueda llegar a Buenos Aires en 2028, aunque las conversaciones todavía están lejos de cerrarse.
Milei habló, pero la FIA no decide el calendario
Ahí aparece uno de los argumentos centrales de la respuesta porteña. Milei realizó su anuncio ante la FIA, pero la Federación Internacional del Automóvil no es quien define comercialmente el calendario de la Fórmula 1.
La negociación pasa fundamentalmente por Formula One Management (FOM), la estructura comercial de la categoría controlada por Liberty Media. Es allí donde se discuten las condiciones económicas, los contratos con los promotores y la incorporación de nuevos circuitos.
La propia información publicada por La Política Online apunta a esa diferencia entre el escenario elegido por Milei para hablar de la F1 y el ámbito donde efectivamente se definen las condiciones para que Buenos Aires pueda recuperar una fecha. La Nación también señaló que las tratativas con Liberty Media están encabezadas por el Gobierno porteño y el promotor local Grupo OSD, sin intervención directa del Gobierno nacional.
Por eso, desde la Ciudad interpretaron la participación presidencial como un gesto político más que como una gestión decisiva. El Presidente puede ofrecer respaldo institucional y utilizar el evento para promocionar al país, pero el camino hacia el calendario de la F1 pasa por una negociación comercial que Buenos Aires ya viene intentando construir.
Una carrera que también es política
El episodio vuelve a mostrar la particular relación entre Milei y Jorge Macri. Ambos espacios han tenido momentos de coordinación y acuerdos, pero también protagonizaron fuertes enfrentamientos por el poder político en la Ciudad y por el armado electoral.
La Fórmula 1 agrega ahora un escenario particularmente atractivo para esa disputa. La Ciudad puso dinero, obras y gestión para recuperar un autódromo que pretende convertir en una infraestructura internacional. Milei, por su parte, busca presentar el eventual regreso de la categoría como una consecuencia de las nuevas condiciones económicas e institucionales del país.
En su discurso, el Presidente sostuvo que Argentina volvió a reunir las condiciones necesarias para recibir competencias internacionales y afirmó que el país tiene todo para regresar al calendario de la F1.
El problema es que la carrera todavía no está ganada. No existe una fecha confirmada para Buenos Aires y las negociaciones con Liberty Media continúan abiertas.
Mientras la Ciudad intenta llegar con el autódromo renovado y el Gobierno nacional busca capitalizar políticamente el eventual regreso, la discusión ya dejó una certeza: antes de que los autos vuelvan a acelerar en el Gálvez, Milei y Jorge Macri ya empezaron a disputar quién podrá decir que hizo posible el regreso de la Fórmula 1.
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