- Política
- 30.08.2026
Lacunza pide que el PRO compita por separado de La Libertad Avanza en 2027 y alerta por el deterioro social
El exministro de Economía insistió en defender las PASO, rechazó los acuerdos de cúpula con el oficialismo y advirtió sobre la morosidad que afecta a casi seis millones de personas, en el marco de su proyección presidencial.
El exministro de Economía Hernán Lacunza volvió a marcar distancia respecto de un eventual entendimiento electoral entre el PRO y La Libertad Avanza de cara a 2027. En una entrevista radial emitida este domingo por Splendid AM 990, el economista sostuvo que el partido fundado por Mauricio Macri debe presentarse por separado del oficialismo, porque la sociedad necesita alternativas diferenciadas y no una oferta ordenada desde arriba por las dirigencias.
“Yo creo que hay que ir separados, porque hay que ofrecerle a la sociedad alternativas”, afirmó Lacunza, al tiempo que dejó en pie su propia proyección como candidato presidencial dentro del espacio amarillo. Según planteó, la competencia no debilita a la oposición sino que obliga a mejorar propuestas y liderazgos. “Nuevas voces nos van a obligar a competir, nos van a obligar a ser mejores”, resumió. En esa línea, defendió el mantenimiento de las PASO como el mecanismo adecuado para que sea la gente quien elija, y calificó de reacción de “casta” los intentos de cerrar de antemano la disputa con el argumento de frenar al kirchnerismo.
El diagnóstico político se combinó con una lectura crítica de la coyuntura económica. Lacunza describió un escenario de “luces y sombras”: reconoció avances en la estabilidad nominal, con una inflación mucho más baja que en el pasado reciente, un dólar más previsible y tasas menos desordenadas, pero advirtió que esos logros no alcanzan para consolidar apoyo cuando el problema se desplaza hacia el poder adquisitivo y el empleo. Señaló que sectores como energía, minería y agro avanzan con fuerza, aunque absorben poco trabajo, mientras que la construcción, el comercio y la industria manufacturera muestran parálisis en grandes centros urbanos como el Gran Buenos Aires, el Gran Córdoba y el Gran Rosario. “Ya no es el changuito del supermercado predecible, sino cuánto dinero tengo en la billetera”, graficó.
El exfuncionario también cuestionó las estadísticas de consumo que incluyen gastos en el exterior y remarcó que una parte creciente de los ingresos familiares se destina al pago de servicios públicos y deudas. En ese contexto, alertó por el nivel de morosidad, que según sus estimaciones alcanza a cerca de 5,8 millones de personas, producto de la expansión del crédito personal, las altas tasas, la menor licuación de cuotas por la baja de la inflación y la falta de educación financiera. Pidió ordenar las renegociaciones sin recurrir a asistencia fiscal directa. Finalmente, advirtió que de cara al año electoral es probable una dolarización de carteras, un proceso que con reservas escasas y un tipo de cambio exigido podría generar riesgos para la estabilidad.
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