Irrumpieron en la sala de prensa de Casa Rosada: cajones revueltos, objetos robados y Lemoine en la polémica

Periodistas acreditados en la Casa Rosada hallaron este lunes su sala de trabajo violentada durante el fin de semana, con cajones abiertos, pertenencias revueltas y el faltante de objetos; la diputada libertaria Lilia Lemoine intervino en redes y generó un nuevo escándalo al intentar defender la situación.



Este lunes, los periodistas acreditados encontraron abierta la puerta de la sala "Decano Roberto Di Sandro", ubicada en el primer piso de la Casa Rosada, a pocos metros de algunos de los despachos más sensibles del Poder Ejecutivo, entre ellos los del jefe de Estado y la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.

Sin que hubieran forzado las cerraduras, alguien revolvió escritorios y lockers personales y se llevó elementos de escaso valor, como paquetes de yerba y cajas de leche. El hallazgo se produjo pasadas las 8 de la mañana, aunque los últimos comunicadores habían dejado el lugar el viernes anterior, alrededor de las 19.

El episodio generó especial preocupación entre los profesionales de la comunicación por tratarse de una de las dependencias más custodiadas del país, con presencia permanente de efectivos de seguridad y cámaras, lo que hace llamativo que desconocidos hayan podido ingresar de noche a la sala.

Voceros oficiales informaron que efectivos de Casa Militar cerraron la sala el viernes a las 18.30 y la abrieron el lunes a las 6.30, por lo que no pueden explicar cómo los primeros periodistas se encontraron con el desorden, el robo de objetos de poco valor y los cajones personales revueltos. Al menos ocho efectivos de la Unidad de Criminalística de la Policía Federal ingresaron después del mediodía a la sala para registrar el ambiente, tomar huellas de los cajones y recolectar evidencia.

Los trabajadores aseguraron que nunca habían visto, en democracia, un ingreso de estas características a un espacio de trabajo dentro de la Casa Rosada.

El diputado Esteban Paulón calificó el episodio como parte de "una escalada gravísima contra los periodistas" y anticipó que trabajan en una presentación en la Cámara de Diputados. La intervención de la diputada libertaria Lilia Lemoine en redes sociales no hizo más que ampliar la polémica: según consignó Diario Registrado, la legisladora salió a responder sobre el hostigamiento a los periodistas y, al hacerlo, terminó dando la razón al planteo opositor e incluso reconociendo implícitamente que el gobierno cometió un delito; además, replicó el error del Ejecutivo de tratar a todos los periodistas como meros presentadores de noticias.

Desde las restricciones impuestas meses atrás, la llave de la sala quedó bajo control de la Casa Militar y no fue devuelta a los periodistas.

Las condiciones de trabajo en la sala venían deteriorándose desde el 23 de abril, cuando el acceso a la Casa Rosada fue vedado por once días a los periodistas, medida tomada tras la denuncia penal de Casa Militar contra dos periodistas del canal TN por filmaciones de pasillos y despachos.

El incidente ocurre además apenas días después de que el presidente Javier Milei criticara con dureza a la prensa durante un acto ante estudiantes secundarios en la sede porteña de la Escuela ORT.

El Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBa) exigió que se garantice el trabajo profesional, las condiciones históricas y la seguridad de los trabajadores de prensa acreditados en Casa de Gobierno. La Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA), por su parte, pidió esclarecer el incidente y sostuvo en un comunicado que resulta necesario determinar las circunstancias y responsabilidades correspondientes.

Desde Presidencia informaron que la División Comisaría de la Casa Rosada dio aviso en sede judicial para que un fiscal actúe de oficio, aunque recomendaron que fueran los propios periodistas quienes radiquen la denuncia por robo.

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