La Ciudad de Buenos Aires se vistió de gala para el inicio de una nueva edición del
Tango BA Festival y
Mundial 2026, el evento que la capital argentina consagra como el mayor encuentro tanguero del planeta.
La Usina del Arte, uno de los polos culturales más emblemáticos de la zona sur, fue el escenario que albergó el concierto inaugural, una velada que tuvo la particularidad de reunir en un mismo escenario a dos figuras de la música popular argentina que, hasta ahora, transitaban caminos alejados del género porteño por excelencia.
La apertura estuvo a cargo de la Orquesta del Tango de la Ciudad de Buenos Aires, que por primera vez en la historia del festival tuvo el honor de abrir la noche. Bajo la batuta de sus dos directores titulares, Juan Carlos Cuacci y Néstor Marconi, la formación desplegó un repertorio que incluyó clásicos como "Che Buenos Aires" y "Eclipse", además de obras menos transitadas de compositores de la talla de Raúl Garello, Osvaldo Piro y el omnipresente Astor Piazzolla. La primera parte del concierto contó con la participación de Milagros Amud, la joven cantante que se dio a conocer en el programa "La Voz" y que, con su voz potente y dramática, interpretó "Volver" ante una platea que la recibió con gritos de aliento.
Luego llegó el turno de la Camerata Argentina de Cuerdas, dirigida por el violinista Pablo Agri, que con arreglos de Cristian Zárate se preparó para acompañar a los dos invitados especiales de la noche.
Vicentico fue el primero en tomar el escenario. El cantante, conocido por su trayectoria al frente de Los Fabulosos Cadillacs, se sentó con una guitarra y comenzó con "El último café", a modo de calentamiento, para luego desplegar toda su potencia vocal en "Tinta roja". Minutos después, cedió el lugar a
Abel Pintos, quien con "Sus ojos se cerraron" y "Pasional" puso el broche de oro a la noche. Al terminar su performance, el cantante bahiense se dirigió al público con una declaración que reflejó la emoción del momento: "Sepan disculparme. Esta es una de las cosas más emocionantes de mi carrera". Y enumeró los motivos: la agrupación que lo acompañaba, la posibilidad de cantar tango en Buenos Aires y la presencia de su padre entre el público.
Antes del espectáculo, tomaron la palabra el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, y la ministra de Cultura, Gabriela Ricardes. "Buenos Aires es la capital mundial del tango, pero lo más importante es que el tango se ha vuelto mundial. Conquistó cada rincón del planeta y sigue transformándose, combinando a los clásicos con los nuevos", sostuvo Macri, y agregó: "Estamos cuidando un patrimonio inmaterial de la humanidad y tenemos que seguir protegiéndolo y alimentándolo".
El Tango BA Festival y Mundial 2026 se extenderá hasta el 2 de septiembre y desplegará su programación en 34 barrios y medio centenar de espacios porteños. Entre las sedes se cuentan el Teatro Colón, el Teatro San Martín, el Teatro de la Ribera, el Teatro Gran Rex, el Centro Cultural Recoleta, el Centro Cultural 25 de Mayo, bares notables y el Museo Casa Carlos Gardel. En total, se ofrecerán unos 150 conciertos, exhibiciones y clases de danza, milongas, encuentros de divulgación, proyecciones, muestras y una feria de productos. El cierre del festival está previsto para el 30 de agosto en el Teatro Colón, con el Sexteto Mayor y el bandoneonista japonés Ryota Komatsu como invitado especial.
En paralelo, se desarrollará la 24ª edición del Mundial de Tango, el certamen de baile más importante del mundo. Unas 800 parejas provenientes de 47 países competirán en las categorías Tango de Pista y Tango Escenario, aunque solo 60 lograrán llegar a las instancias finales: 40 en la primera categoría y 20 en la segunda. Las rondas clasificatorias, los cuartos de final y las semifinales se llevarán a cabo en la Usina del Arte, mientras que las finales se disputarán el 1 y 2 de septiembre en el Teatro Gran Rex.
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