El abogado de Carajo que pidió napalm para el conurbano cerró una causa por islamofobia con $200.000 y disculpas públicas

La Justicia federal homologó un acuerdo de conciliación con Alejandro Sarubbi Benítez, conductor del streaming oficialista Carajo, quien deberá retractarse públicamente y donar 200.000 pesos al Hospital de Niños Pedro de Elizalde por sus mensajes discriminatorios contra la comunidad islámica



El juez federal Julián Ercolini homologó el acuerdo de conciliación entre el abogado Alejandro Sarubbi Benítez y el Centro Islámico de la República Argentina, en el marco de una causa en la que se investigaban publicaciones realizadas en la red social X contra esa comunidad religiosa.

Como resultado, Sarubbi Benítez deberá publicar una retractación con sus disculpas hacia la comunidad islámica y realizar una donación de 200.000 pesos al Hospital Pedro de Elizalde. El cumplimiento del acuerdo derivará en la extinción de la acción penal, es decir, el cierre de la causa contra el abogado.

Según lo expuesto en la causa, el 11 de febrero de 2025, el usuario identificado como @asb2509 publicó una serie de mensajes considerados "discriminatorios, intimidatorios e incitaban a la violencia colectiva". Entre esas publicaciones, el acusado se autodefinió como "completamente islamofóbico", detalló el desprecio hacia la cultura islámica con términos de extrema violencia verbal y remató al día siguiente con una frase de burla dirigida a quienes profesan esa fe.

Sarubbi Benítez es el mismo abogado que, el 5 de agosto pasado, en el programa La Trinchera del streaming Carajo, propuso para la provincia de Buenos Aires la esterilización de sus habitantes, el levantamiento de un muro y el uso de napalm desde aviones todas las mañanas. Cabe destacar que la conciliación homologada no incluye lo dicho sobre el conurbano, que tramita en una causa separada.

El ministro de Infraestructura bonaerense, Gabriel Katopodis, anunció que presentará una denuncia contra el conductor por sus declaraciones discriminatorias, extremas y violentas contra el conurbano, para que la Justicia determine si las expresiones constituyen instigación pública a cometer delitos y conductas de discriminación y violencia colectiva.

El abogado que impulsó la denuncia penal sostuvo que el conductor "naturaliza y banaliza, ante una audiencia masiva, un discurso de exterminio". En su defensa, Sarubbi Benítez argumentó que sus publicaciones constituían opiniones políticas de carácter personal amparadas por la libertad de expresión.

El caso de la comunidad islámica no es el único problema legal del conductor: ya había sido sancionado por el Colegio de Abogados por insultar a la Corte Suprema de Justicia.

El Tribunal de Disciplina del Colegio Público de Abogados concluyó que sus expresiones constituyeron agravios incompatibles con el comportamiento esperado de un profesional del derecho y le aplicó una advertencia en presencia del Consejo Directivo. El patrón de conducta es claro: un militante libertario con micrófono y plataforma que acumula causas judiciales mientras los canales de streaming oficialistas siguen amplificando sus discursos sin consecuencias editoriales. La multa de 200.000 pesos —equivalente a menos de 200 dólares al tipo de cambio actual— difícilmente opere como disuasivo para quien convierte el odio en contenido.

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