Nueve de cada diez hogares argentinos tiene deudas y la mitad queda fuera del radar del Banco Central

Un informe del IETSE difundido esta semana revela que el 92,3% de las familias del país registra algún tipo de deuda, y que casi la mitad de esas obligaciones no figura en los registros financieros formales, con tasas de incumplimiento que marcan un nuevo récord.



El 92,3% de los hogares argentinos registra algún tipo de deuda, mientras que casi nueve de cada diez obligaciones relevadas se encuentran impagas o en situación de incumplimiento, según la cuarta edición del informe sobre endeudamiento familiar elaborado por el Instituto de Estadísticas y Tendencias Sociales y Económicas (IETSE). El IETSE depende del Centro de Almaceneros, Autoservicios y Comerciantes Minoristas de Córdoba y realizó el relevamiento en las 23 provincias y la Ciudad de Buenos Aires.

Del total de las deudas relevadas, el 50,7% corresponde a obligaciones deducibles mediante información del Banco Central, mientras que el 49,3% corresponde a deudas que no resultan deducibles a partir de esa fuente. Ese universo incluye deudas por alquileres, fiado en comercios, impuestos, servicios, préstamos informales y otros compromisos que no forman parte de los circuitos de información financiera tradicionales. Uno de los datos más preocupantes está vinculado con la capacidad de pago: el 88,9% de las deudas relevadas se encuentra impaga o incumplida, mientras que el 41,3% ya ingresó en instancia judicial.

El dato más preocupante, según el informe, no es la cantidad de deudores sino la acumulación de obligaciones: en agosto de 2026, el 28,4% de los hogares endeudados acumula más de tres deudas, frente al 23,5% de marzo de 2026, el 12% de mayo de 2025 y el 8% de julio de 2024. En sentido inverso, el segmento de hogares con una única deuda se redujo a 10,8%, desde el 14,7% de marzo de 2026, el 23% de mayo de 2025 y el 35% de julio de 2024. El fenómeno muestra así una aceleración sostenida en la acumulación de compromisos por hogar. El 44% de los hogares destina más de la mitad de sus ingresos mensuales al pago de deudas, una proporción que en marzo era del 38%, y el 62,5% del uso de las tarjetas de crédito está destinado a la compra de alimentos.

Para el IETSE, este fenómeno refleja que el endeudamiento dejó de estar asociado únicamente a consumos extraordinarios y pasó a funcionar como un complemento de ingresos insuficientes. En paralelo, la morosidad en los préstamos otorgados por entidades no financieras alcanzó en julio el 33%, aunque en algunas billeteras virtuales podría llegar al 45%, según la consultora 1816 , el triple que los índices en el mercado formal.

En este escenario, el 47,5% de los hogares considera que no podrá afrontar todas sus deudas, mientras que un 15% ni siquiera logra proyectar cuál será su situación financiera. El IETSE concluyó que el país atraviesa un proceso de sobreendeudamiento de los hogares con características estructurales, que afecta el consumo, el ingreso disponible y la capacidad de recuperación económica.

Las tasas de algunos créditos rápidos superan el 1.000% anual, lo que profundiza el riesgo de que una deuda inicial se convierta en una cadena difícil de romper.

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