- Sociedad
- 12.08.2026
El audio del 911 que contradice la versión de Moyano sobre la emergencia de esa noche en Belgrano
Se filtró la grabación de la llamada al servicio de emergencias realizada desde el edificio del exdiputado en la madrugada del 4 de agosto: el vigilador reportó una urgencia médica vinculada a Moyano, no a Candela Arizaga, en contradicción directa con el relato público que el propio dirigente sostuvo ante los medios.
En el marco de la investigación judicial que mantiene en vilo al exdiputado Facundo Moyano, salió a la luz el audio de la llamada al 911 realizada desde su departamento en el barrio porteño de Belgrano durante la madrugada del 4 de agosto. La grabación, de poco más de tres minutos, detalla lo que fue reportado como una urgencia cardiológica ocurrida en el piso 21 del edificio ubicado en avenida del Libertador 5414.
Según el registro difundido, la llamada a emergencias no fue realizada directamente por Moyano, sino por un empleado de seguridad del complejo. El vigilador se comunicó con el 911 después de recibir un pedido interno de asistencia y explicó que se trataba de una emergencia médica, describiendo el cuadro como un posible problema cardíaco que afectaba al propio dirigente.
Se confirmó además que Moyano se encontraba consciente en ese momento y que fue él mismo quien se comunicó mediante un llamado interno al puesto de guardia para pedir una ambulancia de forma urgente.
El contenido del llamado vuelve a poner el foco sobre las distintas versiones que comenzaron a circular tras el episodio. En declaraciones posteriores ante los medios, Moyano había relatado que la emergencia cardíaca había afectado a Candela Arizaga y que él la había asistido mediante maniobras de RCP. La aparición del audio suma un nuevo elemento a la controversia y reaviva las dudas sobre quién fue realmente la persona que necesitó asistencia esa noche.
Pocos minutos después del primer llamado interno, un segundo aviso al 911 alertó sobre la presencia de una mujer que corría semidesnuda por la calle, lo que derivó en la intervención policial que terminó con ambos interceptados en la esquina de Virrey Vértiz y Sucre.
Posteriormente, Arizaga declaró ante la Justicia porteña que el episodio fue consecuencia de un brote psicótico provocado por el consumo de cocaína y un cuadro emocional previo, negó haber sufrido violencia de parte de Moyano, afirmó que no recuerda gran parte de lo ocurrido y pidió que se levanten las restricciones para poder retomar el vínculo.
Actualmente, Moyano se encuentra libre pero formalmente imputado por los delitos de lesiones leves y privación ilegítima de la libertad en contexto de violencia de género, además de contar con una orden de restricción de acercamiento de 300 metros y prohibición de contacto con Arizaga mientras dure el proceso.
Mientras tanto, la causa incorpora elementos independientes de las declaraciones de las partes: cámaras de seguridad, los llamados al 911, testimonios de policías y empleados del edificio, la intervención del SAME y los teléfonos de los involucrados. La investigación quedó a cargo de la fiscal Florencia Nocerez, titular subrogante de la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas N°3 especializada en violencia de género.
- SECCIÓN
- Sociedad


COMENTARIOS