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Informe: 9 de cada 10 hogares en las villas porteñas tiene algún problema habitacional

Un relevamiento de Tejido Urbano basado en datos del censo 2022 y la Encuesta Permanente de Hogares revela que casi 10.000 familias necesitan una vivienda adicional, el 62% habita en construcciones con materiales deficitarios y el 79% cocina con garrafa. Los barrios populares concentran el 54% de las necesidades de mejoramiento de vivienda de toda la Ciudad.


La Fundación Tejido Urbano publicó esta semana una radiografía de las condiciones habitacionales en las villas y barrios populares de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, elaborada a partir del Censo Nacional 2022 y de la Encuesta Permanente de Hogares del INDEC. El informe analiza 15 conjuntos de barrios que concentran el 98% de los hogares en esa situación -casi 200.000 habitantes- y traza un mapa detallado de déficits que va desde la calidad constructiva hasta la regularidad dominial y el acceso a servicios básicos.

El dato central: el 89% de los 56.667 hogares relevados presenta al menos una problemática habitacional. Solo el 11% restante es propietario con escritura, tiene acceso a agua potable y cloacas, vive sin hacinamiento y en una vivienda de materiales adecuados.

Los indicadores básicos

El 17,4% de los hogares registra necesidades básicas insatisfechas. El 62% habita viviendas construidas con materiales deficitarios y el 5,5% vive en condiciones de hacinamiento crítico -más de tres personas por cuarto-. El 23,4% tiene hacinamiento moderado.



En materia de servicios, el acceso a agua de red alcanza al 88,3% de los hogares y a la red cloacal al 95,1%, aunque el informe advierte que una parte significativa de esas conexiones carece de formalidad, lo que compromete la calidad y seguridad del servicio. El dato más contundente en este rubro es el del gas: el 79,2% de los hogares no cuenta con gas de red ni electricidad para cocinar y recurre principalmente a garrafas.

Casi 10.000 familias necesitan una vivienda nueva

El informe clasifica los déficits en cuatro grandes grupos. El primero y más crítico reúne a las familias que necesitan una vivienda adicional: son 9.834 hogares (el 19% del total), entre los cuales 5.366 habitan viviendas consideradas materialmente irrecuperables, 2.435 viven en condiciones de hacinamiento y 1.088 comparten la vivienda con otro hogar sin hacinamiento. Los ingresos de este segmento son los más bajos de todos: más de la mitad de los hogares con hacinamiento percibe menos de 886.000 pesos mensuales.



El segundo grupo concentra a los hogares en viviendas existentes que son mejorables: son 33.956 familias. Dentro de ese universo, el déficit más extendido no es constructivo sino dominial: 25.050 hogares habitan viviendas sin deficiencias materiales pero carecen de seguridad en la tenencia, es decir, no tienen título de propiedad regularizado. Otros 8.906 hogares tienen además problemas edilicios o de acceso a servicios.

El tercer grupo está conformado por 6.681 hogares inquilinos que no presentan ninguna de las problemáticas anteriores pero que tampoco acceden a la propiedad. Su perfil de ingresos es notablemente más bajo que el de los inquilinos del resto de la Ciudad.

El peso dentro de la ciudad

Aunque los barrios populares concentran apenas el 4% de los hogares de la Ciudad, su incidencia en las problemáticas habitacionales totales es desproporcionada. Reúnen el 54% de los hogares porteños que necesitan mejoramiento de vivienda recuperable, el 37% de los que carecen de servicios básicos o seguridad en la tenencia, y el 13% de los que requieren una vivienda adicional.

Ingresos y clima educativo

El 79% de los hogares de estos barrios tiene ingresos por debajo de la canasta total de gastos -cifra que en el promedio de la Ciudad baja al 21%-. Solo el 12% alcanza ingresos medios o altos, frente al 67% que ese segmento representa en el resto de la Ciudad.

El clima educativo del hogar -indicador que mide el nivel de instrucción del grupo familiar como condición para el desarrollo educativo- es bajo o muy bajo en el 60,3% de los hogares.

Los barrios más grandes y los más vulnerables

Los cinco barrios con mayor población -Villa 21-24/Zavaleta, Villa 31 y 31 bis, Villa 1-11-14/Ricciardelli, Villa 20/Barrio Papa Francisco y Villa 15/NHT del Trabajo, con más de 20.000 habitantes cada uno- concentran el 75% de la población total de los barrios populares porteños.

Sin embargo, el informe señala diferencias internas relevantes: mientras que la Villa 31 y 31 bis exhibe mejoras evidentes producto de los procesos de urbanización de los últimos años -el 92% de sus viviendas da a calles asfaltadas-, la Villa 21-24 muestra indicadores ambientales más críticos, con alta proporción de hogares en riesgo ambiental y proximidad a fuentes de contaminación.

El informe concluye que la lectura de estos barrios como zonas de déficit absoluto es una simplificación. Existe un núcleo del 11% de hogares sin ninguna problemática individual, y la mitad de los hogares con déficit no tiene problemas constructivos sino de regularización dominial y acceso formal a los servicios, lo que abre una agenda de intervención concreta y diferenciada de la construcción de nueva vivienda.

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