- Política
- 23.09.2026
Milei ante la ONU
Milei se subió de nuevo a Malvinas para criticar a la ONU y volvió a cruzar al organismo por la IA
El Presidente reclamó que el Reino Unido retome las negociaciones por la soberanía de las islas y cuestionó duramente a Naciones Unidas. También prometió que Argentina no regulará de manera preventiva el desarrollo de la Inteligencia Artificial.
Javier Milei se subió este miércoles al reclamo por la soberanía de las Islas Malvinas como el centro de su discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas y aprovechó su tercera presentación ante el organismo para cuestionar con dureza su funcionamiento.
En paralelo, defendió una política de desregulación para la Inteligencia Artificial, pese a las denuncias que ex empleados de las grandes tecnologías y sus propios CEOs expresaron públicamente, y planteó que Argentina busca convertirse en un polo competitivo para el desarrollo de esa tecnología.
Milei sostuvo que Malvinas es una causa nacional y cuestionó a Naciones Unidas por, según su planteo, no contar con mecanismos efectivos para hacer cumplir sus resoluciones sobre la disputa de soberanía con el Reino Unido. También reclamó a Londres que retome las negociaciones bilaterales.
"Los supuestos defensores de derechos humanos votaron sistemáticamente en contra de Israel mientras hacían silencio contra el genocidio islámico y ante el genocidio de cristianos en África", señaló en el inicio de ese segmento, para luego utilizar la causa Malvinas para encuadrarla como otro de los conflictos internacionales en los que el organismo no pudo mediar.
"Se propuso defender la soberanía territorial de sus miembros y decidió mirar para otro lado en la situación de las Islas Malvinas", dijo.
El planteo se produjo después de que el Gobierno nacional volviera a colocar la cuestión Malvinas en el centro de su agenda. A comienzos de septiembre, Milei había anunciado sanciones contra empresas que operen sin autorización argentina en el área y medidas vinculadas con la defensa y la seguridad nacional.
La reivindicación de la soberanía sobre las islas forma parte, además, de una tradición sostenida por los distintos gobiernos argentinos ante la Asamblea General: según un relevamiento de Chequeado, el tema apareció en 17 de los últimos 18 discursos presidenciales ante la ONU.
Una dura crítica a Naciones Unidas
El Presidente combinó el reclamo por Malvinas con una crítica general al funcionamiento del organismo internacional. Milei calificó a la ONU como una “organización inútil” y cuestionó lo que considera una creciente intervención en asuntos internos de los Estados.
"Es momento de reconocer que el pacto sagrado en los hechos se rompió, se convirtió en una organización inútil que solo sirve para alimentar a una casta de parásitos fatalmente arrogantes disfrazados de burócratas bien intencionados", afirmó Milei ante la 81º Asamblea General de la ONU, en Nueva York.
Entre los temas que incluyó dentro de sus cuestionamientos mencionó las denominadas agendas de género, el ambientalismo y las políticas migratorias. El discurso retomó así una posición que el mandatario ya había expresado durante sus anteriores intervenciones ante Naciones Unidas. Incluso aseguró que las medidas sanitarias ante la pandemia del coronavirus constituyeron un "experimento global de control social", como denuncian los anti vacunas.
El planteo también volvió a exhibir una de las características de la política exterior de Milei: la defensa de una mayor autonomía de los Estados frente a organismos multilaterales, combinada con un alineamiento explícito con Estados Unidos y otros gobiernos occidentales.
La apuesta por una IA sin regulación preventiva
Otro de los ejes centrales de la exposición fue la inteligencia artificial. Milei aseguró que Argentina buscará convertirse en uno de los lugares más competitivos para el desarrollo de esta tecnología y anticipó que el Gobierno “no regulará de manera preventiva” a las empresas del sector.
La definición se inscribe en una discusión internacional sobre cómo establecer reglas para una tecnología cuyo desarrollo avanza rápidamente y que plantea debates sobre empleo, privacidad, seguridad, propiedad intelectual y concentración económica.
En este punto, la postura argentina quedó alineada con la defensa de una política de fuerte desregulación tecnológica que también fue planteada por Donald Trump durante la apertura de la Asamblea General.
El discurso de Milei combinó así dos ejes diferentes pero centrales para su política exterior: la reivindicación de la soberanía argentina sobre Malvinas y una agenda internacional marcada por su crítica a los organismos multilaterales y su apuesta por la desregulación de nuevas tecnologías.
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