Ajuste

El GCBA gasta un 10% menos que en 2022: menos para salud, vivienda y PyMEs; más para la política

Un informe del CEPA revela que el gasto total del Gobierno porteño sigue por debajo de los niveles de hace cuatro años, medido en términos reales. Hay mejoras parciales en algunas áreas, pero los datos muestran una contracción sostenida en educación, salud, vivienda y desarrollo económico que ninguna recuperación interanual logró revertir.


El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires gasta, en términos reales, un 10% menos que al comienzo de 2022. Eso es lo que surge del último informe del Observatorio Económico de la Ciudad elaborado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), que analiza la ejecución presupuestaria del GCBA durante el primer trimestre de 2026, comparada con el mismo período de los cuatro años anteriores.

El dato de síntesis es contundente: aunque algunas partidas muestran recuperaciones interanuales respecto de 2025, la tendencia de mediano plazo es descendente. El gasto devengado total pasó de aproximadamente $3,3 billones en el primer trimestre de 2022 -a precios constantes del primer trimestre de 2026- a $3 billones en el mismo período de este año. La recuperación parcial observada desde 2024 no alcanzó para volver al punto de partida.

Salud: el ministerio más golpeado

La caída más pronunciada entre las áreas centrales del gasto social es la de salud. El Ministerio de Salud ejecutó en el primer trimestre de 2026 un 12% menos que en igual período de 2022, en términos reales. La función Salud, aún más específica, acumula una caída del 14% en ese mismo lapso.

El gasto en personal -que financia las remuneraciones de médicos, enfermeros y técnicos que sostienen el funcionamiento diario de los hospitales- se ubica un 6% por debajo de 2022 y un 8% por debajo del máximo registrado en 2023. En la red de hospitales de agudos, las caídas son generalizadas: el Argerich y el Durán retroceden un 4,1% respecto de 2022; el Pirovano, un 4,7%; el Penna, un 3,7%. Los hospitales de salud mental no se quedan atrás: el Borda cae un 4,6%, el Moyano un 2,9% y el Alvear un 3,9%.

Educación: el gasto en personal no acompaña la recuperación

Educación es la principal jurisdicción ejecutora del presupuesto porteño, con el 20,5% del total. El Ministerio registra una leve caída interanual del 1%, aunque la función Educación en su conjunto creció un 3% respecto de 2025.

Sin embargo, el informe advierte que esa recuperación no se distribuyó de manera homogénea. Educación Inicial cae un 2% respecto de 2022; Educación Primaria, un 5%. Y el gasto en personal docente se ubica por debajo del nivel de 2022, lo que significa que la recuperación de partidas no se tradujo en mejoras salariales reales para quienes trabajan en las aulas. Eso ocurre mientras el GCBA avanza con una reforma del Estatuto Docente por decreto -sin negociación con los gremios- que Ademys y UTE ya calificaron de regresiva.

Vivienda: el IVC en su mínimo histórico

El cuadro más crítico de todo el informe corresponde al Instituto de la Vivienda de la Ciudad (IVC). Su ejecución acumula una caída del 42% respecto de 2022 y se ubica en el menor nivel de toda la serie analizada —incluso por debajo del mínimo de 2024. Los programas orientados a los sectores más vulnerables son los más afectados: Reintegración, Integración y Transformación de Villas retrocede un 56%, y Rehabilitación de Conjuntos Urbanos un 59%.

La Ciudad que anuncia obras, inaugura trambuses y licita espacios verdes es la misma que dejó caer a la mitad el gasto en vivienda popular en cuatro años.

Desarrollo económico y PyMEs: abandono en números

El Ministerio de Desarrollo Económico ejecuta un 30% menos que en 2022. La Función Industria y Comercio acumula una caída del 53%. El programa de apoyo a micro, pequeñas y medianas empresas cae un 47%. El informe lo llama "abandono casi total de las políticas activas de apoyo a las PyMES", y los números no dejan espacio para eufemismos.

En un contexto donde el gobierno nacional también desfinanció activamente las políticas productivas y el apoyo al tejido empresarial de menor escala, la Ciudad se alineó con esa lógica sin necesitar que la obligaran.

Lo que sube: asistencia a personas en situación de calle y concesiones privadas

El informe también registra incrementos. La función Promoción y Acción Social creció un 29% respecto de 2022. Pero el CEPA aclara que ese crecimiento se concentra principalmente en programas de atención a personas en situación de calle, lo que refleja -más que una política social activa- el crecimiento del problema que esa asistencia intenta contener.

En Espacio Público e Higiene Urbana, el gasto creció un 34% respecto de 2022. Pero la lectura desagregada muestra que ese incremento beneficia principalmente a las concesiones privadas de recolección de residuos, mientras el Ente de Higiene Urbana -la empresa estatal que opera como testigo para regular las tarifas de los privados- acumula una caída del 7%. Un Estado que paga más a los privados y gasta menos en su propia capacidad de controlarlos.



El Ministerio de Movilidad e Infraestructura es el que más creció interanualmente: un 17%. Pero el informe advierte que parte de ese salto se explica por la incorporación de nuevas competencias al organismo -antes distribuidas en otras áreas- y que las partidas del Proyecto Línea F de Subterráneos, incluidas en 2026, corresponden todavía a actividades de planificación y diseño, sin traducirse aún en avances físicos de obra.

El gasto que sí creció: la conducción política

Un dato que el informe destaca habla por sí solo: la Administración Gubernamental creció un 19% interanual, con la Jefatura de Gabinete de Ministros como la jurisdicción de mayor expansión: un 61% respecto de 2025, impulsada principalmente por la función Dirección Ejecutiva (+54%). La Ciudad gasta menos en hospitales y más en conducción.


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