La inflación de agosto bajó al 1,7%, pero Argentina perdió más de 31.000 empresas desde que asumió Milei

El INDEC confirmó el jueves el dato más bajo del IPC en 14 meses, y el gobierno celebró el resultado; sin embargo, un informe de Fundar reveló simultáneamente que el país lleva destruidas unas 31.000 empresas desde diciembre de 2023, a razón de 33 por día.



El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informó que la inflación de agosto de 2026 fue del 1,7%, el tercer registro más bajo de toda la gestión de Javier Milei y el menor de los últimos 14 meses. Con ese dato, la inflación acumula un 21,3% de aumento en lo que va del año y una suba del 33,5% en los últimos 12 meses. La medición marcó una fuerte desaceleración respecto del 2,1% registrado en julio.

El ministro de Economía, Luis Caputo, destacó que fue el mes de agosto con menor inflación desde 2017, cuando él mismo ocupaba la cartera de Finanzas durante la gestión de Mauricio Macri.

El presidente Milei celebró el resultado en su cuenta de X el mismo jueves 10 de septiembre, pero en simultáneo se conoció un informe según el cual Argentina perdió aproximadamente 31.000 empresas desde el inicio del mandato libertario, a un promedio de 33 por día.

Según ese reporte de Fundar, el cierre de compañías afectó principalmente a los sectores de transporte, comercio, industria e inmobiliario, y la creación de nuevas firmas no alcanzó a compensar las bajas registradas. El país cuenta actualmente con 481.724 empresas activas, la menor cantidad en casi veinte años, incluso por debajo del nivel registrado en 2021 durante el impacto de la pandemia.

El cierre de empresas tiene un impacto directo en el mercado laboral: según el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), durante la gestión de Milei se destruyeron 411.613 empleos formales hasta mayo pasado, a razón de 450 por día, con la industria manufacturera como el sector más golpeado, que perdió 97.312 trabajadores.

El informe de Fundar también señala que uno de los factores que explican el deterioro del tejido productivo fue el fuerte aumento de los costos vinculados a servicios públicos, cuya canasta se incrementó un 249% en términos reales. A eso se suma la apreciación del peso, estimada en torno al 30% desde finales de 2023, que afectó la competitividad de empresas orientadas al mercado interno.

El gobierno de Milei celebró la desaceleración justo la misma semana en que el INDEC también difundió datos desalentadores para la industria y la construcción: la producción industrial manufacturera cayó 4,9% interanual en julio y 5% respecto de junio, mientras que la construcción se contrajo 4,5% interanual y 4,6% mensual.

A ese cuadro se sumó que la mora del crédito bancario pasó de menos del 2% a casi el 8% en dos años, mientras que la del crédito no bancario superó el 30%, según datos de la consultora Econviews.

La resistencia de la inflación núcleo en torno al 1,8% muestra que reducir cada décima adicional será progresivamente más difícil. La contradicción quedó expuesta en los propios pronósticos del mercado: el programa puede mostrar una inflación esperada algo menor mientras la economía retrocede y las previsiones de crecimiento se achican, lo que implica que la baja de precios no funcionó como alivio automático para los ingresos, el empleo ni el consumo.

El deterioro productivo también se refleja en los concursos preventivos: en 2025 se abrieron 190 procedimientos en los tribunales comerciales de Buenos Aires, un aumento del 131,7% respecto de 2023, y entre febrero y abril de 2026 ya se habían iniciado otros 92.

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