El imitador de Milei

Jorge Macri sacó su propio decreto antihuelgas, buscó desregular a lo Sturzennegger con una ley hojarasca porteña que desprotege cuestiones básicas. La estrategia de pintarse de violeta.

Werner Pertot


La estrategia de Jorge Macri para reelegir parece ser la del camaleón. Si La Libertad Avanza ya te ganó una vez (en mayo del año pasado), lo mejor que podés hacer es parecerte lo más posible a ellos. Por eso, rápidamente, se desplegaron operativos sinsentido en barrios populares, un cerco sobre la provincia de Buenos Aires, carteles que hablan de ley y orden, todo pensando que la rival a vencer va a ser Patricia Bullrich. Pero si la ex ministra de Seguridad no muestra interés en la Ciudad, quizás Jorge Macri explore una alianza con Pilar Ramirez. El problema es que ella responde a Karina Milei. En plan camaleón, la semana que pasó Jorge Macri lanzó un decreto antihuelgas porteño y también consiguió aprobar una serie problemática de desregulaciones. Repasemos.

En lugar de ley y orden fue decreto y orden: Jorge Macri sacó un decreto que restringe el derecho a huelga para los trabajadores de los subtes, los choferes de colectivos y quienes trabajan en recolección de basura.  Decretó que ante una medida de fuerza gremial, los servicios de subtes, colectivos y recolección de basura deberán garantizar niveles mínimos que van del 50 al 75 por ciento de su funcionamiento operativo.  La forma en la que el jefe de Gobierno canceló el derecho a huelga, estuvo –como viene ocurriendo en el sistema político-cargada de consignas y con huelga de argumentos: “Se terminó la extorsión de un grupo de sindicalistas que usan a millones de porteños como rehenes para defender sus privilegios. Firmamos un decreto para que nunca más una minoría organizada pueda paralizar toda una Ciudad”. En este caso usó el término “importancia transcendental” (una pequeña reflexión: esenciales, trascendentales, los trabajadores siempre somos importantes para todo menos cuando pedimos un buen salario).

Esto refleja en espejo tanto el MegaDNU de Milei como la reforma laboral: todos buscan atar de manos a los sindicatos ante lo que se viene. Una pregunta inocente: si lo que se viene es bueno para los trabajadores, ¿por qué la necesidad de maniatar a sus organizaciones sindicales? La respuesta no los sorprenderá.

Por otro lado, el Gobierno porteño en alianza con La Libertad Avanza consiguió aprobar en la legislatura una serie de desregulaciones, que incluyen la Verificación Técnica Vehicular (VTV), y  consiguió aprobar una reforma del Código Contravencional para endurecer las penas contra “trapitos” y cuidacoches (en lo que a esta altura merece llamarse “guerra al pobre”).

La legisladora Claudia Neira advirtió sobre el peligro de las desregulaciones que hicieron: “Una vez más, en lugar de afrontar una revisión seria e integral, Jorge Macri se suma a las apuradas a este proyecto de Ley Hojarasca de LLA para subirse al discurso de la desregulación del Gobierno nacional. Y en el medio derogan leyes que hacen a la vida cotidiana y el funcionamiento básico de la Ciudad, como el control de la cadena de frío en las góndolas, el Régimen de promoción de la economía social, o la protección de los espacios verdes públicos”.

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