Cambios en el gobierno: Adrián Ravier asume como vocero mientras Milei blinda a Adorni

En medio de la tormenta judicial que envuelve al jefe de Gabinete, el presidente Javier Milei decidió desdoblar la vocería presidencial y designar al economista y diputado Adrián Ravier para ese cargo, en un movimiento que busca revitalizar la estrategia comunicacional del oficialismo.

 La decisión, que implica un recorte de funciones para Manuel Adorni pero no su salida del Gobierno, se tomó tras una extensa reunión en Olivos y busca descomprimir la presión sobre el ministro coordinador, investigado por presunto enriquecimiento ilícito.



Después de tres meses de relativa quietud en la gestión, el presidente Javier Milei dispuso un movimiento de tablero para reconfigurar la comunicación de su Gobierno. El elegido fue el diputado nacional por La Pampa, Adrián Ravier, un economista de la escuela austríaca que conoce al mandatario desde antes de su irrupción en la política y que, a partir de la semana próxima, se pondrá al frente de la vocería presidencial. La novedad fue comunicada por el propio Manuel Adorni a través de su cuenta en la red social X, luego de un encuentro que mantuvo con Milei en la residencia de Olivos que se extendió por casi seis horas.

El nombramiento de Ravier no es un dato menor en la interna de Balcarce 50. El flamante vocero, que deberá tomarse licencia como legislador, mantiene un vínculo fluido tanto con el sector del asesor presidencial Santiago Caputo como con el que responde a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, en una disputa por el patrocinio del funcionario que se ha vuelto característica desde diciembre de 2023. Fuentes cercanas a la hermana del Presidente aseguran que la jugada responde a una estrategia política de mayor alcance: la idea es que Ravier levante su perfil de cara a las elecciones provinciales de 2027 y se convierta en el candidato de La Libertad Avanza para disputarle La Pampa al actual gobernador peronista, Sergio Ziliotto. Sin embargo, desde el círculo del asesor presidencial relativizan esa lectura y sostienen que la decisión se tomó estrictamente en función del perfil técnico del economista.

"Es economista, serio y formado. Este Gobierno tiene éxitos económicos todos los días que están pasando desapercibidos, por lo que necesitamos a alguien que pueda comunicarlos y ponerles cara", explicaron desde los pasillos de la Casa Rosada. La llegada de Ravier, que en 2025 fue electo diputado nacional por su provincia y es presidente de La Libertad Avanza en ese distrito, responde a la necesidad de motorizar una comunicación de Gobierno que, según admiten en el oficialismo, quedó empantanada a raíz de la causa judicial que investiga a Adorni por presunto enriquecimiento ilícito. Ravier, de 48 años, nació en la Ciudad de Buenos Aires pero reside en La Pampa desde hace más de una década. Es doctor en Economía Aplicada por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, donde fue dirigido por Jesús Huerta de Soto, a quien Milei considera "el coloso de las ideas de la libertad". También fue director académico de la Fundación Faro, el think tank libertario que conduce Agustín Laje.

La designación de Ravier no implicó, sin embargo, la salida de Manuel Adorni del Gobierno, a pesar de las intensas presiones que venía recibiendo tanto desde la oposición como desde sectores aliados. Por el contrario, el Presidente le reafirmó su respaldo en el encuentro de Olivos y lo blindó en su cargo de jefe de Gabinete. Un hombre de permanente contacto con el mandatario confió a Noticias Argentinas que intentó sugerirle que apartara a su ministro coordinador y no obtuvo una buena respuesta: "No me fue bien. No lo vuelvo a intentar".

En el Gobierno esgrimen al menos tres argumentos para sostener a Adorni. El primero es que se ha convertido en una de las patas de la mesa de toma de decisiones y logró ganarse la confianza de los hermanos Milei. El segundo es que el Presidente jamás lo entregará "al sistema que reclama su salida". Y el tercero, quizás el más relevante en términos de equilibrio interno, es que Adorni es el único punto de acuerdo entre Karina Milei y Santiago Caputo, los dos sectores que pugnan por el poder dentro del oficialismo. "No tiene recambio que no altere el status quo", reconocen desde el entorno presidencial. En esa línea, una fuente con acceso al mandatario resumió la lógica que prevalece en Balcarce 50: "El Presidente sabe que cualquier reemplazo es peor para él. Primero, porque implicaría menos poder y segundo, porque va a producir peores resultados para el Gobierno".

Con este reordenamiento, Adorni conservará su lugar en la mesa chica del Gobierno y seguirá concentrando poder político desde la Jefatura de Gabinete, pero dejará de ser el rostro visible de la administración ante los periodistas. La decisión, tomada de manera personal por Milei, busca descomprimir el escándalo que rodea al funcionario y permitir que la agenda oficial deje de estar condicionada por las investigaciones judiciales sobre su patrimonio. Ravier, por su parte, ya anticipó cuál será su enfoque: "Trataré de aportar un granito de arena para comunicar los logros del Gobierno y dar respuestas a las dudas que puedan surgir en este proceso de transformación hacia una nueva Argentina".

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