- Política
- 19.06.2026
Mala para los espacios verdes
Ley "Hojarasca" porteña: GCBA deroga una norma que protegía los parques y hay reclamos de vecinos
Vecinos de Amigos del Lago de Palermo denuncian que la ley aprobada esta semana en la Legislatura elimina la Ordenanza N° 46.229, que durante más de tres décadas impidió otorgar permisos de uso y cambios de destino en espacios verdes a privados. Allana el camino a la instalación de bares y módulos comerciales en parques y plazas.
La Legislatura porteña aprobó este jueves la denominada "Ley Hojarasca", una norma cuyo nombre remite a la gestión de residuos vegetales pero que, en uno de sus artículos, derogó una protección histórica para los parques y plazas de la Ciudad. Vecinos nucleados en la Asociación Amigos del Lago de Palermo denunciaron la maniobra y advirtieron sobre sus consecuencias para el futuro del espacio público porteño.
Qué eliminó la "Ley Hojarasca"
La norma derogada es la Ordenanza Municipal N° 46.229, sancionada en 1993, que prohibía otorgar concesiones, permisos de uso o cambios de destino en espacios verdes públicos. Durante más de treinta años, esa ordenanza funcionó como un límite legal concreto frente a cualquier intento de privatizar, total o parcialmente, el uso de parques y plazas de la Ciudad.
Su eliminación, incluida casi de forma lateral dentro de una ley cuyo título no anticipa ese contenido, generó la reacción inmediata de organizaciones vecinales que vienen siguiendo de cerca la política de espacios verdes del Gobierno porteño.
La advertencia vecinal: más concesiones a la vista
Desde Amigos del Lago de Palermo señalaron que, con la derogación, el Gobierno porteño elimina una de las principales restricciones para avanzar con proyectos como la instalación de bares en espacios verdes, en el marco de la Ley N° 4.950, sancionada en 2014. En un comunicado, la entidad advirtió que la eliminación de esa regulación podría ampliar el margen de acción del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires para disponer de parques y plazas.
La organización aclaró, de todos modos, que la derogación no habilita automáticamente cualquier uso comercial: indicaron que otras normas vigentes, como el Código Urbanístico, aún limitan ese tipo de usos en áreas clasificadas como Urbanización Parque (UP), lo que podría requerir modificaciones adicionales para habilitar nuevas concesiones. Es decir, la ordenanza derogada no era el único obstáculo legal, pero sí uno de los más directos y específicos.
Una derogación que llega en pleno proceso de licitación
El timing del cambio normativo no es menor. En paralelo, avanza una licitación pública para concesionar espacios en 16 parques y plazas porteños, con el objetivo de que privados monten espacios de café y baños en pulmones verdes de la Ciudad.
La derogación de la Ordenanza 46.229 se produce, entonces, en simultáneo con un proceso concreto de avance sobre el uso comercial del espacio público, lo que para los vecinos refuerza la lectura de que no se trata de una coincidencia normativa sino de una pieza más de una política ya en marcha.
El reclamo: restituir la protección y dar pelea pública
Finalmente, la organización convocó a legisladores que no acompañaron la derogación a presentar un nuevo proyecto que restituya el contenido de la ordenanza eliminada y a impulsar una campaña pública en defensa de los espacios verdes. El planteo busca trasladar el debate del recinto legislativo -donde la norma ya fue aprobada- a la esfera pública, apostando a generar la presión social necesaria para revertir, al menos parcialmente, lo que ya quedó sancionado.
La discusión de fondo excede el articulado técnico: se trata de definir si los parques y plazas porteños seguirán gestionándose bajo una lógica de uso público irrestricto o si, progresivamente, irán incorporando explotaciones comerciales privadas dentro de sus límites. Con la "Ley Hojarasca" ya aprobada, esa definición quedó, por ahora, del lado del Gobierno de la Ciudad.
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