- Política
- 13.06.2026
El PRO condiciona su respaldo parlamentario a la salida de Manuel Adorni
El partido liderado por Mauricio Macri calificó de insostenible la permanencia del Jefe de Gabinete tras las inconsistencias detectadas en su declaración jurada. Mientras la oposición avanza con pedidos de interpelación y una moción de censura en el Congreso, el espacio amarillo exige un gesto inmediato del Poder Ejecutivo para mantener la alianza política.
La estabilidad del entramado político que sostiene al oficialismo en el Congreso ingresó en una etapa de profunda incertidumbre. En las últimas horas, el PRO abandonó la cautela inicial y manifestó de manera pública su exigencia de que el Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, dé un paso al costado. La cúpula del partido fundado por Mauricio Macri considera que la situación del ministro se volvió irreversible luego de que presentara ante la Oficina Anticorrupción una rectificación patrimonial que incluye más de medio millón de dólares en activos digitales no registrados previamente, argumentando que correspondían a ganancias obtenidas mediante criptomonedas en años anteriores. Las explicaciones brindadas por el funcionario nacional no lograron convencer a sus aliados tácticos. Desde el entorno más cercano al expresidente Macri señalaron que resulta contradictorio solicitar un severo esfuerzo fiscal a la ciudadanía mientras se justifican informalidades financieras desde la cima del poder público. Los principales referentes del espacio advierten que este conflicto desplaza del foco mediático los recientes indicadores positivos informados por el Palacio de Hacienda, como la desaceleración inflacionaria y el retroceso del riesgo país, debilitando la legitimidad de la gestión gubernamental en un momento clave. El malestar también se trasladó con fuerza a las bancadas parlamentarias, donde los legisladores debaten la estrategia a seguir ante la ofensiva del resto del arco opositor. El peronismo y otras fuerzas minoritarias ya pusieron en marcha los mecanismos para convocar a una sesión especial con el objetivo de tratar una moción de censura en la Cámara de Diputados, una herramienta constitucional que requiere mayoría absoluta para remover a un ministro. Ante este escenario, el bloque conducido por Cristian Ritondo busca consensuar una postura unificada que evite quedar en la posición de defender al funcionario cuestionado o, por el contraro, votar en sintonía directa con el kirchnerismo. Una de las alternativas evaluadas de forma interna es impulsar una interpelación previa que obligue al ministro a responder preguntas en el recinto. En la Cámara Alta, el panorama exhibe complicaciones similares para la Casa Rosada. La vicepresidenta Victoria Villarruel convocó a una reunión de Labor Parlamentaria a instancias de solicitudes provenientes del propio interbloque aliado y acompañadas por el radicalismo, orientadas a reactivar los informes de gestión obligatorios que el Jefe de Gabinete arrastra pendientes. Pese a que el propio Adorni adelantó su intención de concurrir al Senado recién durante el mes de julio, la presión legislativa busca forzar definiciones urgentes de cara a las próximas semanas. Por el momento, la respuesta del Poder Ejecutivo consistió en un respaldo cerrado hacia el jefe de los ministros. El presidente Javier Milei recurrió a sus canales de comunicación habituales en redes sociales para convalidar mensajes de apoyo a su colaborador directo, ensayando una defensa técnica de la evolución patrimonial bajo sospecha. Sin embargo, los próximos días serán determinantes para medir el alcance real de la advertencia del PRO, cuyos votos resultan indispensables para el tratamiento de cualquier iniciativa legislativa que el Gobierno nacional pretenda implementar en el futuro cercano.
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