- Política
- 03.06.2026
Patricia Bullrich profundiza la interna oficialista al plantarse ante una decisión de la Casa Rosada
La senadora nacional y jefa del bloque de La Libertad Avanza en la Cámara Alta marcó un fuerte desacuerdo con el retiro del pliego de una jueza federal, ofreció su renuncia y evidenció las crecientes tensiones con el entorno presidencial, en un contexto donde busca consolidar un perfil propio de autonomía.
En las últimas horas, Patricia Bullrich volvió a generar un fuerte sacudón dentro del oficialismo. La legisladora libertaria comunicó directamente al presidente Javier Milei su decisión de no acompañar el retiro del pliego de la jueza María Verónica Michelli, una medida impulsada desde la Casa Rosada y vinculada al parentesco de la magistrada con el periodista Hugo Alconada Mon. Bullrich argumentó que ejercerá su “objeción de conciencia” en este caso, priorizando lo que considera valores políticos por encima de la línea oficial.
Este nuevo episodio se suma a una serie de roces acumulados en las últimas semanas. Fuentes cercanas al Gobierno reconocen que la relación entre Bullrich y Karina Milei atraviesa uno de sus peores momentos, marcado por diferencias en el manejo de poder y en ciertas definiciones estratégicas. La senadora, que ya había generado malestar al reclamar públicamente que el jefe de Gabinete Manuel Adorni presentara su declaración jurada de bienes de manera anticipada, elevó nuevamente la apuesta al poner a disposición su renuncia como jefa de bloque, aunque el Presidente la rechazó.
Bullrich mantiene una intensa agenda pública que refuerza su imagen de dirigente con peso propio. En los últimos días participó en actividades en el conurbano bonaerense y en Mendoza, donde intervino en eventos vinculados a seguridad y ciberseguridad junto a empresarios y dirigentes locales. Estos movimientos se interpretan como parte de una estrategia para fortalecer su posicionamiento de cara a futuros escenarios electorales, especialmente pensando en 2027, aunque también se la menciona como posible candidata en la Ciudad de Buenos Aires.
Desde el Ejecutivo intentaron restar gravedad al conflicto. Voceros cercanos al Presidente sostuvieron que se trata de “miradas diferentes sobre temas puntuales” que no afectan el rumbo general de la gestión. Sin embargo, el malestar es visible: el retiro del pliego judicial generó desconcierto incluso entre otros senadores oficialistas y aliados, como la santafesina Carolina Losada, que también expresaron reparos.
La situación pone de relieve las dificultades del oficialismo para mantener la cohesión interna en un año marcado por desafíos económicos y negociaciones legislativas complejas. Temas como la aprobación de pliegos judiciales, el tratamiento de deudas con holdouts y proyectos vinculados a la propiedad privada forman parte de la agenda inmediata del Senado, donde Bullrich conserva una influencia significativa gracias a su estructura y experiencia.
Por ahora, la senadora continúa marcando diferencias sin romper formalmente la línea oficialista, pero su accionar abre interrogantes sobre hasta dónde llegará esta pulseada y cómo impactará en la unidad de La Libertad Avanza de cara a los próximos meses.
Este nuevo episodio se suma a una serie de roces acumulados en las últimas semanas. Fuentes cercanas al Gobierno reconocen que la relación entre Bullrich y Karina Milei atraviesa uno de sus peores momentos, marcado por diferencias en el manejo de poder y en ciertas definiciones estratégicas. La senadora, que ya había generado malestar al reclamar públicamente que el jefe de Gabinete Manuel Adorni presentara su declaración jurada de bienes de manera anticipada, elevó nuevamente la apuesta al poner a disposición su renuncia como jefa de bloque, aunque el Presidente la rechazó.
Bullrich mantiene una intensa agenda pública que refuerza su imagen de dirigente con peso propio. En los últimos días participó en actividades en el conurbano bonaerense y en Mendoza, donde intervino en eventos vinculados a seguridad y ciberseguridad junto a empresarios y dirigentes locales. Estos movimientos se interpretan como parte de una estrategia para fortalecer su posicionamiento de cara a futuros escenarios electorales, especialmente pensando en 2027, aunque también se la menciona como posible candidata en la Ciudad de Buenos Aires.
Desde el Ejecutivo intentaron restar gravedad al conflicto. Voceros cercanos al Presidente sostuvieron que se trata de “miradas diferentes sobre temas puntuales” que no afectan el rumbo general de la gestión. Sin embargo, el malestar es visible: el retiro del pliego judicial generó desconcierto incluso entre otros senadores oficialistas y aliados, como la santafesina Carolina Losada, que también expresaron reparos.
La situación pone de relieve las dificultades del oficialismo para mantener la cohesión interna en un año marcado por desafíos económicos y negociaciones legislativas complejas. Temas como la aprobación de pliegos judiciales, el tratamiento de deudas con holdouts y proyectos vinculados a la propiedad privada forman parte de la agenda inmediata del Senado, donde Bullrich conserva una influencia significativa gracias a su estructura y experiencia.
Por ahora, la senadora continúa marcando diferencias sin romper formalmente la línea oficialista, pero su accionar abre interrogantes sobre hasta dónde llegará esta pulseada y cómo impactará en la unidad de La Libertad Avanza de cara a los próximos meses.
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