Economía

Nación pagó más de $800.000 millones a CABA por coparticipación, pero con bonos y sin tocar la deuda histórica

Tras el acuerdo entre Luis Caputo y Jorge Macri, el Gobierno canceló este viernes la deuda con Ciudad de Buenos Aires por la coparticipación 2025, con bonos y letras del Tesoro. Los USD $6.000 millones del reclamo original, que se arrastra desde 2020, siguen sin resolución.


Tras el acuerdo anunciado hace 10 días entre el ministro de Economía de Nación, Luis Caputo, y el jefe de gobierno porteño, Jorge Macri, el Gobierno nacional avanzó este viernes con la cancelación de la deuda con Ciudad de Buenos Aires por la coparticipación de 2025.

Lo hizo mediante la transferencia de bonos y letras del Tesoro por $813.000 millones a la administración porteña. Una resolución conjunta de las secretarías de Finanzas y de Hacienda, publicada en el Boletín Oficial, autorizó la emisión y transferencia de cuatro de esos títulos nacionales a CABA para cumplir con la deuda acumulada durante el último año en materia de Coparticipación Federal de Impuestos.

“Después de meses de trabajo conjunto, diálogo permanente con el ministro de Economía, Luis Caputo, y voluntad de ambas partes para resolver esta situación, logramos avanzar en una solución concreta”, había dicho Macri al anunciar el pacto. 

En septiembre de 2024, CABA había acordado con el Ministerio de Economía un mecanismo de pago por goteo semanal para cumplir con el fallo de la Corte Suprema dictado en 2022. Pero desde julio de 2025 las transferencias se ralentizaron y la deuda comenzó a acumularse. Ese fue el monto que ahora Nación canceló con la entrega de una cartera de bonos.

En la resolución conjunta de este viernes se explicitó la conformación de la cartera de instrumentos financieros con los que Nación paga la deuda de 2025 a CABA, por un total de $813.000 millones:

-Un 20% será cancelado mediante la entrega del Boncap 2,15% con vencimiento el 30 de junio.
-Otro 20% con la entrega de la Lecap 2,5% con vencimiento el 31 de agosto.
-Otro 20% con la Lecap 2,55%, con vencimiento el 30 de octubre.
-El 40% restante con la entrega del Boncap 2,55%, con vencimiento el 30 de abril de 2027.

La resolución añade que los títulos de deuda de Nación se entregarán a valores técnicos específicos calculados al 17 de mayo de 2026. Se amplían las emisiones de las letras y bonos mencionados para cubrir el monto total necesario para la dación en pago. Y que para cumplir con el pago se afectan $115.755.491.779 del saldo no colocado del bono con vencimiento en junio de 2026.

Además, se remarcó que se sustenta en las las autorizaciones otorgadas por los artículos 44 y 45 de la Ley de Presupuesto 27.798 para operaciones de crédito público.

El conflicto tiene su origen en 2020, cuando el gobierno de Alberto Fernández recortó la coparticipación porteña del 3,5% al 2,32% mediante el Decreto 735/2020, para transferir fondos a la provincia de Buenos Aires en el marco del reclamo salarial de la policía bonaerense.

Luego, la Ley 27.606 bajó aún más el coeficiente al 1,4% básico más un monto fijo para seguridad. La Ciudad fue a la Justicia y, a fines de 2022, la Corte Suprema dictó una medida cautelar que reconoció a CABA un coeficiente del 2,95%, fallo que la administración del Frente de Todos nunca cumplió.

El alcance del acuerdo es, en cualquier caso, parcial. El reclamo histórico, que se remonta al recorte dispuesto durante la pandemia, sigue judicializado y la Ciudad lo estima en unos USD 6.000 millones. Macri fue enfático al remarcar esa distinción: el acuerdo, señaló, no incluye lo adeudado por el kirchnerismo. El deslinde político es claro, pero el resultado práctico también: seis años después del recorte original, más de la mitad del conflicto permanece irresuelto. 

Lo que el comunicado oficial presenta como una "solución concreta" es, en rigor, un pago parcial, diferido y en títulos. La Nación acumuló nueva deuda con la Ciudad incluso después del acuerdo de 2024, lo que evidencia que el mecanismo pactado entonces no funcionó como se anunció.

Ahora, el mismo esquema de negociación bilateral -entre el gobierno nacional de La Libertad Avanza y el gobierno porteño del PRO, espacios que comparten agenda económica y construcción electoral- vuelve a producir un entendimiento que posterga, en lugar de resolver, el conflicto de fondo.

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