Violento temporal en el AMBA: ráfagas, granizo y calles anegadas complicaron la madrugada porteña
El fenómeno climático afectó con fuerza a distintos barrios de la Ciudad y el conurbano bonaerense. Hubo caída de árboles, autos dañados, cortes de luz y múltiples anegamientos. El Servicio Meteorológico advirtió que las condiciones inestables podrían continuar durante las próximas horas
Una intensa tormenta golpeó durante la madrugada de este jueves al Área Metropolitana de Buenos Aires y dejó a su paso escenas de fuerte impacto: calles cubiertas de agua, árboles caídos, techos dañados y complicaciones en el tránsito tanto en la Ciudad de Buenos Aires como en varios distritos del conurbano. El temporal estuvo acompañado por ráfagas de viento que en algunos sectores superaron los 80 kilómetros por hora y por una fuerte caída de granizo que sorprendió a vecinos mientras aún regía la alerta meteorológica.
Los sectores más afectados se registraron en barrios del sur porteño y también en zonas del oeste y norte del conurbano, donde las precipitaciones provocaron anegamientos rápidos en avenidas y pasos bajo nivel. En distintos puntos de la Ciudad se observaron vehículos atrapados por el agua y dificultades para circular durante las primeras horas del día. En áreas como Palermo, Belgrano y alrededores del Planetario hubo acumulación de agua sobre avenidas clave, lo que obligó a reducir la circulación vehicular y generó demoras importantes.
El fenómeno también produjo interrupciones en el suministro eléctrico. Usuarios de distintos barrios reportaron cortes de energía luego de las ráfagas y de la caída de ramas y postes sobre tendidos eléctricos. Según reportes difundidos durante la mañana, miles de usuarios permanecían sin servicio mientras las cuadrillas trabajaban para restablecerlo.
El Servicio Meteorológico Nacional mantenía advertencias por tormentas fuertes sobre buena parte del AMBA y explicó que el sistema frontal continuaría generando inestabilidad durante gran parte de la jornada. Los especialistas señalaron que todavía podrían registrarse lluvias intensas en cortos períodos, actividad eléctrica y nuevas ráfagas de viento, aunque con tendencia a mejorar hacia la noche.
Las tormentas severas de las últimas horas volvieron a poner en evidencia la vulnerabilidad de distintas zonas urbanas frente a eventos climáticos extremos. En los últimos años, episodios de lluvias intensas y anegamientos se repitieron con frecuencia en el AMBA, una región donde la impermeabilización del suelo, el crecimiento urbano y las limitaciones de la infraestructura hidráulica suelen agravar el impacto de este tipo de fenómenos.
El episodio de este jueves se produjo además en un contexto de antecedentes recientes de fuertes temporales en la provincia de Buenos Aires, como las inundaciones que afectaron a Bahía Blanca y otras ciudades bonaerenses durante 2025, con consecuencias severas sobre viviendas, servicios e infraestructura urbana.
Los sectores más afectados se registraron en barrios del sur porteño y también en zonas del oeste y norte del conurbano, donde las precipitaciones provocaron anegamientos rápidos en avenidas y pasos bajo nivel. En distintos puntos de la Ciudad se observaron vehículos atrapados por el agua y dificultades para circular durante las primeras horas del día. En áreas como Palermo, Belgrano y alrededores del Planetario hubo acumulación de agua sobre avenidas clave, lo que obligó a reducir la circulación vehicular y generó demoras importantes.
El fenómeno también produjo interrupciones en el suministro eléctrico. Usuarios de distintos barrios reportaron cortes de energía luego de las ráfagas y de la caída de ramas y postes sobre tendidos eléctricos. Según reportes difundidos durante la mañana, miles de usuarios permanecían sin servicio mientras las cuadrillas trabajaban para restablecerlo.
El Servicio Meteorológico Nacional mantenía advertencias por tormentas fuertes sobre buena parte del AMBA y explicó que el sistema frontal continuaría generando inestabilidad durante gran parte de la jornada. Los especialistas señalaron que todavía podrían registrarse lluvias intensas en cortos períodos, actividad eléctrica y nuevas ráfagas de viento, aunque con tendencia a mejorar hacia la noche.
Las tormentas severas de las últimas horas volvieron a poner en evidencia la vulnerabilidad de distintas zonas urbanas frente a eventos climáticos extremos. En los últimos años, episodios de lluvias intensas y anegamientos se repitieron con frecuencia en el AMBA, una región donde la impermeabilización del suelo, el crecimiento urbano y las limitaciones de la infraestructura hidráulica suelen agravar el impacto de este tipo de fenómenos.
El episodio de este jueves se produjo además en un contexto de antecedentes recientes de fuertes temporales en la provincia de Buenos Aires, como las inundaciones que afectaron a Bahía Blanca y otras ciudades bonaerenses durante 2025, con consecuencias severas sobre viviendas, servicios e infraestructura urbana.


COMENTARIOS