- Sociedad
- 06.05.2026
La Justicia ordenó a la Ciudad regular las apps de transporte tras un fallo favorable a taxistas
La Cámara porteña hizo lugar a un reclamo del Sindicato de Peones de Taxis y obligó al Gobierno de la Ciudad a avanzar en la regulación de las plataformas digitales. La decisión reaviva un conflicto de larga data por la competencia en el transporte de pasajeros.
La Justicia de la Ciudad de Buenos Aires dictó un fallo que obliga al Gobierno porteño a regular las aplicaciones de transporte de pasajeros, en respuesta a una demanda impulsada por el Sindicato de Peones de Taxis, en el marco de un conflicto que lleva años sin resolverse entre el sector tradicional y las plataformas digitales.
La resolución fue firmada por la Sala II de la Cámara de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo, Tributario y de Relaciones de Consumo, en una causa iniciada por el gremio contra el Ministerio de Desarrollo Urbano y Transporte. En su planteo, los taxistas denunciaron la falta de regulación sobre las apps, a las que consideran una competencia desleal por operar —según sostienen— sin los mismos requisitos que el servicio de taxis.
El tribunal entendió que existe una omisión estatal en el control de estas actividades y ordenó a la administración porteña adoptar medidas concretas para encuadrar el funcionamiento de las plataformas dentro de un marco normativo. La decisión judicial podría marcar un punto de inflexión en la disputa por el transporte urbano en la capital. ([InfoGremiales][1])
El conflicto entre taxistas y aplicaciones como Uber o Cabify no es nuevo. Desde hace años, el sector tradicional reclama condiciones equitativas en materia de licencias, tarifas, cargas impositivas y controles, mientras que las plataformas sostienen que su modelo responde a nuevas demandas de movilidad urbana. Incluso, en fallos anteriores, la Justicia llegó a declarar ilegales algunas de estas aplicaciones por incumplir regulaciones locales.
La reciente sentencia no solo impacta en la Ciudad de Buenos Aires, sino que también podría generar efectos en otras jurisdicciones del país, donde la discusión por la regulación del transporte mediante apps continúa abierta. De hecho, tras conocerse la decisión, distintos referentes del sector taxista en provincias comenzaron a reclamar medidas similares, señalando la falta de controles y la caída de la actividad como consecuencias directas de la expansión de estas plataformas.
En ese contexto, el fallo refuerza la presión sobre las autoridades para avanzar en una normativa que ordene el sistema de transporte de pasajeros, en un escenario donde conviven modelos tradicionales y nuevas tecnologías, con intereses económicos y laborales en tensión.
La resolución fue firmada por la Sala II de la Cámara de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo, Tributario y de Relaciones de Consumo, en una causa iniciada por el gremio contra el Ministerio de Desarrollo Urbano y Transporte. En su planteo, los taxistas denunciaron la falta de regulación sobre las apps, a las que consideran una competencia desleal por operar —según sostienen— sin los mismos requisitos que el servicio de taxis.
El tribunal entendió que existe una omisión estatal en el control de estas actividades y ordenó a la administración porteña adoptar medidas concretas para encuadrar el funcionamiento de las plataformas dentro de un marco normativo. La decisión judicial podría marcar un punto de inflexión en la disputa por el transporte urbano en la capital. ([InfoGremiales][1])
El conflicto entre taxistas y aplicaciones como Uber o Cabify no es nuevo. Desde hace años, el sector tradicional reclama condiciones equitativas en materia de licencias, tarifas, cargas impositivas y controles, mientras que las plataformas sostienen que su modelo responde a nuevas demandas de movilidad urbana. Incluso, en fallos anteriores, la Justicia llegó a declarar ilegales algunas de estas aplicaciones por incumplir regulaciones locales.
La reciente sentencia no solo impacta en la Ciudad de Buenos Aires, sino que también podría generar efectos en otras jurisdicciones del país, donde la discusión por la regulación del transporte mediante apps continúa abierta. De hecho, tras conocerse la decisión, distintos referentes del sector taxista en provincias comenzaron a reclamar medidas similares, señalando la falta de controles y la caída de la actividad como consecuencias directas de la expansión de estas plataformas.
En ese contexto, el fallo refuerza la presión sobre las autoridades para avanzar en una normativa que ordene el sistema de transporte de pasajeros, en un escenario donde conviven modelos tradicionales y nuevas tecnologías, con intereses económicos y laborales en tensión.
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