TRANSPORTE

La Ciudad aplaza la licitación de la Línea F para julio

El inicio del proceso licitatorio de la nueva línea de subte, que unirá Barracas con Palermo, se retrasa tres meses por pedido de las constructoras. El proyecto incluye endeudamiento, expropiaciones y obras complementarias en Constitución.

La construcción de la Línea F, uno de los proyectos más ambiciosos de la red de subterráneos porteña, deberá esperar. El Ministerio de Movilidad e Infraestructura confirmó que la apertura de sobres de la licitación, prevista para el 22 de abril, se trasladará al 14 de julio. La decisión no obedece a falta de interés: más de veinte consorcios nacionales e internacionales habían manifestado su intención de participar. El motivo principal fue el reclamo de varias firmas, que solicitaron una prórroga para preparar la documentación y exigieron mayor claridad sobre el alcance de los trabajos. 



El proyecto licitado contempla la ingeniería, construcción y equipamiento de la línea, aunque la provisión de trenes, señalamiento y sistemas de comunicación se contratarán en etapas posteriores. La traza oficial, establecida por la ley 670 en 2001 y ratificada en 2008, prevé un recorrido de casi diez kilómetros entre Barracas y Palermo, con doce estaciones y múltiples combinaciones con el resto de la red y con los ferrocarriles Roca y San Martín. Se estima que será la línea con mayor demanda potencial del sistema. 

En paralelo, el Ejecutivo porteño envió a la Legislatura dos proyectos clave: uno para autorizar un endeudamiento de hasta 1350 millones de dólares destinado a financiar la obra, y otro que habilita expropiaciones de inmuebles y subsuelos necesarios para accesos y estaciones. Este último incluye modificaciones a la ley 670 que reducen el rol de Subterráneos de Buenos Aires (SBASE) en la construcción de nuevas líneas, transfiriendo esas responsabilidades al Ministerio de Infraestructura. 

Las obras preparatorias ya comenzaron en el entorno de Plaza Constitución, donde se reorganizan paradas de colectivos y se amplían veredas para dar lugar al futuro acceso de la estación Constitución F. En barrios como Balvanera y San Cristóbal, el proyecto también tendrá impacto directo, con expropiaciones en zonas como el Mercado San Cristóbal.

La Línea F es un viejo anhelo de la ciudad: su planificación se remonta a mediados del siglo XX y, tras múltiples anuncios y cancelaciones, recién ahora parece encaminarse hacia una concreción. Sin embargo, la postergación de la licitación vuelve a poner de manifiesto las dificultades de avanzar con una obra de esta magnitud, que promete transformar la movilidad porteña pero que todavía permanece en el terreno de los proyectos.

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