Persianas Bajas

La vacancia comercial en la Ciudad de Buenos Aires registra su mayor nivel en tres años

Un relevamiento reciente de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios y del Instituto de Estadística porteño revela que casi uno de cada diez locales en las principales avenidas se encuentra sin actividad, marcando un retroceso en la ocupación impulsado por la caída del consumo.

La fisonomía de las principales arterias comerciales de la Ciudad de Buenos Aires atraviesa una transformación marcada por el aumento de locales vacíos, una tendencia que, si bien mostró ligeras oscilaciones en el último tramo de 2025, consolida hoy un escenario complejo para el sector minorista. Según los últimos datos de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC) y el Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad (IPEC), la tasa de ocupación se ha ubicado en torno al 90%, lo que representa el valor más bajo registrado desde la salida de la pandemia en 2022. Este fenómeno se traduce en una realidad visible para los transeúntes: aproximadamente 1.553 locales permanecen con sus persianas bajas sobre un universo de más de 15.000 unidades relevadas.



El análisis pormenorizado de las avenidas porteñas permite identificar un mapa de contrastes profundos. En el inicio de este 2026, las zonas que mayor preocupación generan son la peatonal Florida y la avenida Pueyrredón. En estos puntos estratégicos, la cantidad de establecimientos en alquiler o venta ha mostrado incrementos, desafiando la tendencia de otras zonas que lograron una tímida recuperación estacional. Por el contrario, la avenida Avellaneda se mantiene como el polo de mayor resistencia y dinamismo, con niveles de ocupación que rozan el 97%, consolidándose como el eje comercial más vital de la Capital Federal gracias a su alta rotación y densidad de locales por cuadra.

La situación actual no responde únicamente a un factor estacional, sino que refleja un incremento interanual en la vacancia cercano al 27% en comparación con el mismo período del año anterior. Los especialistas del sector vinculan este estancamiento directamente con la retracción del consumo interno y la dificultad de los comerciantes para afrontar los costos operativos en un mercado de alquileres que busca su equilibrio tras la desregulación normativa. Dentro de los rubros más golpeados, el textil y la indumentaria encabezan la lista de cierres, representando una cuarta parte de los locales que hoy se encuentran inactivos.

A pesar de este panorama sombrío, el informe de la CAC detectó que algunas arterias como las avenidas Santa Fe, Córdoba, Rivadavia y Corrientes experimentaron descensos puntuales en la cantidad de locales vacíos respecto a los picos de finales del año pasado. Sin embargo, este alivio estadístico no logra revertir la tendencia general de largo plazo, que muestra un mercado inmobiliario comercial operando con cautela. En un contexto donde el comercio electrónico continúa ganando terreno como alternativa de reconversión, el desafío para los locales físicos en las avenidas tradicionales de Buenos Aires se centra en la capacidad de absorción de nuevas inversiones frente a una demanda que aún no da señales claras de recuperación sostenida.

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