El costo de la construcción en CABA desaceleró su avance en mayo, pero volvió a ubicarse por encima de la inflación

Aunque el incremento mensual fue menor al registrado en abril, los costos para construir en la Ciudad de Buenos Aires continuaron creciendo por encima del índice general de precios. El valor del metro cuadrado mantiene una tendencia ascendente y sigue siendo una de las principales preocupaciones para desarrolladores, constructoras y particulares que proyectan nuevas obras.



El costo de la construcción en la Ciudad de Buenos Aires mostró una moderación durante mayo, aunque volvió a registrar un aumento superior al de la inflación del mismo período. De acuerdo con los indicadores difundidos por organismos estadísticos porteños, la evolución de los costos vinculados a materiales, mano de obra y gastos generales mantuvo una dinámica alcista que sigue presionando sobre el presupuesto de las obras privadas.

La desaceleración se produjo luego de varios meses en los que el sector había exhibido incrementos más pronunciados. Sin embargo, el alivio fue apenas parcial: mientras la inflación nacional de mayo se ubicó en 2,1%, el costo de construir continuó avanzando a un ritmo superior, consolidando una tendencia que se viene observando en buena parte de 2026.

Los especialistas del mercado inmobiliario señalan que esta situación responde a una combinación de factores. Por un lado, persisten ajustes en los valores de los insumos de la construcción, muchos de ellos sensibles a la evolución del tipo de cambio y a los costos logísticos. Por otro, los incrementos salariales pactados en el sector continúan impactando sobre el componente mano de obra, uno de los rubros con mayor peso dentro de la estructura de costos de cualquier proyecto edilicio.

El fenómeno se refleja también en el valor del metro cuadrado de construcción. En abril, último dato consolidado informado previamente por el Instituto de Estadística y Censos porteño, el costo había alcanzado los $1.463.247 por metro cuadrado, tras una suba mensual de 3,1%, cifra que ya se había ubicado por encima de la inflación de ese mes. La evolución de mayo confirma que, aunque el ritmo de crecimiento se moderó, la brecha respecto del índice de precios al consumidor continúa vigente.

Dentro del sector existe una mirada ambivalente sobre esta realidad. Por un lado, la desaceleración de los costos es considerada una señal positiva frente a los fuertes aumentos registrados durante los últimos años. Pero al mismo tiempo, los desarrolladores advierten que el encarecimiento acumulado de la construcción sigue afectando la rentabilidad de numerosos proyectos, especialmente en un contexto en el que los valores de venta de las propiedades no crecen al mismo ritmo.

Las cámaras empresarias y consultoras especializadas vienen siguiendo de cerca la evolución de los índices de costos debido a su impacto sobre presupuestos, contratos y decisiones de inversión. Algunos relevamientos privados muestran que, aun con una inflación más contenida, los costos de construcción continúan ajustándose por encima del promedio de la economía, un comportamiento que obliga a recalcular permanentemente los valores de obra.

De cara a los próximos meses, el comportamiento de los costos estará estrechamente ligado a la evolución de la inflación, las negociaciones salariales y el precio de los materiales. Si bien la desaceleración observada en mayo fue recibida con expectativa por el sector, los datos confirman que construir en la Ciudad de Buenos Aires sigue siendo más caro que hace un año y que el proceso de estabilización aún no logró trasladarse plenamente a la actividad de la construcción.


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